Campamento de venezolanos en la Terminal deberá ser evacuado el 31 de julio

Campamento de venezolanos en la Terminal deberá ser evacuado el 31 de julio

Julio 23, 2018 - 11:30 p.m. Por:
Redacción de El País
Venezolanos en Cali

Los ciudadanos venezolanos que no tenían cómo seguir la travesía hacia el sur del continente iniciaron el campamento hace tres meses. En principio eran 40 personas, pero ahora son 321 entre mujeres, hombres y niños.

Raúl Palacios / El País

Luego de tres meses de haberse levantado el campamento de ciudadanos venezolanos en la Avenida 2N entre calles 25 y 31, en inmediaciones de la Terminal de Transportes, este espacio deberá ser evacuado, a más tardar, el próximo martes 31 de julio.

La decisión de liberar la zona verde contigua al río Cali fue concertada en medio de una reunión que sostuvieron miembros de la Secretaría de Seguridad y Justicia y líderes de la comunidad venezolana que reside en el sector desde mediados de mayo del presente año.

Así lo aseguró Pablo Uribe, subsecretario de Política de Seguridad, quien señaló que “le explicamos a los líderes y la comunidad que las leyes colombianas no permiten que la gente se asiente en bienes de uso público como ese separador vial.

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Además, por problemas de salubridad ese asentamiento no se puede mantener porque no hay manera de disponer los residuos humanos; esto es algo que ellos entendieron y se comprometieron a salir el 31 de julio. Esto no fue una imposición, fue una decisión tomada en consenso”.

El funcionario remarcó que espera que el pacto logrado la semana pasada con los ciudadanos venezolanos se honre, con el propósito de mitigar los impactos que está teniendo la estadía de esta comunidad en el espacio público.

“La estadía de estas personas no se va a prolongar más en el sitio y tampoco se van a aceptar más asentamientos en zonas verdes de la ciudad. Si ellos no se retiran, tendremos que hacer uso de los poderes que nos confiere el Código de Policía”, puntualizó Uribe, quien añadió que la estadía de los vecinos se prolongó en el sitio porque se aguardaba la esperanza de que decidieran salir voluntariamente antes que se hiciera el llamado de atención desde la Administración Municipal.

El subsecretario de Política de Seguridad apuntó que, pese a que deben desocupar el sitio, los venezolanos continuarán recibiendo la oferta de servicios sociales que desde este año se empezaron a entregar para ellos luego de su llegada masiva a la ciudad, como el comedor comunitario, vacunación y servicios de salud.

Uribe puntualizó que “el flujo de migrantes y refugiados no va a parar y, de hecho, las cosas van a empeorar cada vez más por la situación que atraviesa Venezuela. Este flujo migratorio es algo que sobrepasó las capacidades de las alcaldías no solo de Cali, sino de Cúcuta, Barranquilla, Santa Marta y otras ciudades de Colombia donde los venezolanos están buscando un refugio; por esto es necesario que desde el Gobierno Nacional se tomen medidas contundentes para atender a esta población”.

Buscando cómo seguir adelante

Actualmente en el campamento de la Avenida 2N entre calles 25 y 31 hay 321 personas. Allí se ha incrementado el número de residentes en las últimas semanas, pues la mayoría de venezolanos que ha intentado seguir su rumbo hacia Ecuador, Perú o Chile se han quedado sin recursos para continuar la travesía.

“Cada día están llegando hasta cuarenta personas nuevas. Muchos se devuelven de Ecuador porque los humillan, los tratan mal y no les dan ni un café. La mayoría de personas que hay aquí pensaban salir de Colombia, pero ahora quieren quedarse”, dijo Emilis Durán, una de las coordinadoras del campamento, donde a diario siguen llegando donaciones de comida, ropa y medicamentos para la comunidad.

El anuncio de la Secretaría de Seguridad y Justicia sobre la evacuación del campamento de la Avenida 2N entre calles 25 y 31 ya tiene a varios venezolanos buscando vivienda en distintos barrios de la ciudad.
“Sabemos que hay un impacto y estamos en un sitio público y somos conscientes de que debemos irnos rápido, pero lo único que pedimos es que nos colaboren con una casa hogar o un refugio para los niños, las mujeres y las personas de la tercera edad porque hay personas que llevan tres meses viviendo en el pasto, en condiciones que no son humanas”, afirmó Durán, quien se asentó en la ribera del río Cali hace tres semanas.

El anuncio de la Secretaría de Seguridad y Justicia sobre la evacuación del campamento de la Avenida 2N entre calles 25 y 31 ya tiene a varios venezolanos buscando vivienda en distintos barrios de la ciudad.
Jonny, un hombre que ya lleva ocho días viviendo en las carpas improvisadas cerca a la Terminal de Transportes, dijo que “lo primero que hay que hacer es conseguir trabajo, porque solo tengo $1000 en el bolsillo y con eso no pago ni una habitación. Sabemos que estamos en un sitio indebido, pero no es tan fácil salir de aquí si no tenemos cómo seguir viajando o nadie nos da empleo”.

En Cali, según el Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos, están censadas 13.010 personas que ingresaron desde el 2017. Esta cifra representa el 79 % de los 16.572 vecinos reportados en todo el Valle del Cauca.

Actualmente la Secretaría de Bienestar Social y la Arquidiócesis de Cali prestan el servicio de alimentación a los ciudadanos venezolanos en un comedor comunitario.

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