Caleños en vilo por estado de pasajeros accidentados en Ecuador

Caleños en vilo por estado de pasajeros accidentados en Ecuador

Agosto 14, 2018 - 11:50 p.m. Por:
Redacción de El País
Familiares de caleños accidentados en un bus en Ecuador 04

En una esquina del barrio El Guabal se congregaron familiares de los viajeros que iban abordo del bus de la empresa Cootrans Especiales del Oriente. Varios de ellos viajarán a Ecuador a auxiliar a sus familiares, pues la JAC dará un bus para cubrir el trayecto.

Foto: Ricardo Ortegón - El País

La incertidumbre y el dolor embargan a un grupo de vecinos del barrio El Guabal, en el sur de Cali. De este sector son varias de las personas que estuvieron involucradas en el accidente de tránsito que ocurrió en la madrugada del martes a 30 kilómetros de Quito, Ecuador, en el que un bus de la empresa Cootrans Especiales del Oriente se estrelló contra un campero y un par de viviendas, dejando 24 muertos y 22 heridos.

Muchos de ellos eran o son familiares y conocidos que tenían como propósito conocer Perú.

Pero en la esquina de la Calle 15 con Carrera 41B, en el sur de Cali, a la espera de información precisa por parte de las autoridades colombianas y ecuatorianas, empezó un voz a voz que terminó por envolver a todo el barrio.

Una de las residentes del sector se comunicó con la Policía de Ecuador y envió fotos de sus vecinas con nombre y número de cédula para ayudar en el reconocimiento de los cuerpos.

Entre tanto, Jéssica Isabel González, hija de Martha Isabel González, una de las pasajeras del bus, supo que su mamá está viva pero gravemente herida y está siendo atendida en el hospital de especialidades Eugenio Espejo.

“Tiene comprometida la columna, traumas en el abdomen, tiene destrozada la cara, se le cayeron unos dientes y heridas en la cabeza,” cuenta Jéssica.

Su madre, quien es una ama de casa de 44 años, no viajaba con frecuencia. “En esta ocasión quería hacer este viaje para distraerse y despejar la mente, porque está desempleada. Pero nunca pensó encontrarse con esto”, explica.

A su vez, la joven de 22 años comenta que la ruta estaba trazada para ir por las carreteras de Ecuador, pero el destino final era Perú. No obstante, dice que hubo derrumbes en algunas vías y que no se sabe exactamente lo que pasó en el accidente. “El bus no estaba en condiciones de seguir viajando, pues se vararon varias veces”.

Jéssica también recordó los últimos mensajes que le escribió su mamá antes del accidente. “Voy a ver quién tiene minutos, porque estoy en el hotel conectada al ‘Wifi’”. “Mami, me quedo sin ‘Wifi’ hasta que llegue a Perú, cuando tenga cómo comunicarme te hablo”. La última conversación fue a las 10:41 a.m. del lunes 13 de agosto.

“De ahí ya no supimos nada más hasta que vimos las noticias. Veinte minutos después llamaron a una tía a confirmar que era el bus en el que ellas iban”, agrega.

Entre lágrimas pidió a la gente a su alrededor que la ayudaran a llegar donde está su mamá: “yo quiero ir a verla, necesito ir a auxiliarla, ayúdenme, estoy desesperada”.

Por otro lado, Carlos Julio Tabares, otro vecino del barrio El Guabal, descansó cuando pudo hablar con su esposa Jazmín Rocío Montoya, otra de las ocupantes del bus.

“Gracias a Dios se pudo comunicar conmigo. Solo me dijo que estaba pelada y que le tienen que hacer una cirugía en el dedo meñique, pero está bien y estable. No fue tan grave, afortunadamente. Me pidió que le llevara ropa, que se había quedado sin papeles, sin nada”, comenta Tabares, quien asegura que Jazmín ayudó a reconocer los cuerpos de algunas vecinas.

En El Guabal son varios los residentes que afirman que la excursión la organizó una señora del barrio, quien invitó a sus vecinas al viaje.

“Mi esposa viajó porque la invitaron, era con todos los gastos pagos. Sí nos pareció algo raro que fuera gratis, pero fue organizado por alguien de aquí conocido y entonces ella accedió”, dice Tabares, quien prefirió omitir el nombre de la mujer que organizó el viaje.

Una de las versiones que se hace más fuerte en el barrio es que el bus fue hasta Huila a recoger un grupo de ciudadanos venezolanos, quienes habrían accedido a pagar la totalidad del recorrido, lo que habría hecho que los residentes de El Guabal viajaran gratis.

“Salieron del barrio Acacias, cerca a Santa Elena. El bus estuvo parqueado cerca de una cancha diagonal a un supermercado esperando que se llenara el cupo. Salían supuestamente a las 4:00 p.m. del 5 de agosto, pero arrancaron a las 9:30 p.m.”, comenta.

Presuntamente, la ruta inicial contemplaba pasar por Ipiales y atravesar Ecuador hasta llegar a Perú, pero como estaba cerrada la vía Panamericana se desviaron por una trocha y llegaron a San José de Isnos, Huila.

Según varios vecinos, allá el bus se varó y duraron seis días sin coger carretera. Finalmente se subieron más personas, al parecer venezolanos, y continuaron su camino hacia Ecuador.

Entre la maraña de problemas hubo una persona que se devolvió a Cali antes de dar el paso al extranjero.

“El bus falló de Cali a Isnos como tres veces, por eso Francia Elena Trochez, decidió devolverse. Ella le pidió el favor a sus hijos que le enviaran dinero para poder viajar de regreso a casa”, afirma Melvi, habitante del sector.

Para Fanny Carmona el paradero de su familiar Elsy Vergara, otra de las ocupantes del bus, fue incierto todo el día. No sabía si estaba herida o había fallecido. “No sé nada de ella. Este viaje resultó ser una tragedia horrible. Pido que se investigue, porque esto está muy raro”.

Entre tanto, a María Cruz Herrera la cobija la zozobra. Ella es amiga de ‘Pancha’, como conocen en el barrio a María Esperanza Castañeda, y de quien no hay ningún reporte oficial que corrobore cuál es su estado. “Nosotras nos conocemos de toda la vida, cuidó a mis hijos y los quiere mucho. Es ‘recochera’, alegre y muy servicial”, dice.

Lea además: Doce colombianos entre sobrevivientes del accidente de un bus en Ecuador, afirma la Cancillería

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