Administración de emociones, cátedra que aprendieron los caleños con el Lama Gueshe

Administración de emociones, cátedra que aprendieron los caleños con el Lama Gueshe

Septiembre 06, 2014 - 12:00 a.m. Por:
El País
Administración de emociones, cátedra que aprendieron los caleños con el Lama Gueshe

Lama Gueshe, dictará conferencia este domingo a las 10:00 a.m. en el Centro de Eventos Valle del Pacífico.

El Lama Gueshe, líder budista tibetano muy cercano al Dalai Lama, habló con los caleños sobre la ’Administración de las emociones’.

Este domingo en el marco de Exposer, el Lama Gueshe Tenzing Tamding, del Tíbet, habló con los caleños. Presidente de la Fundación Chu Sup Tsang, fue uno de los Gueshes Larampas (doctor en Filosofía Budista) más jóvenes del Monasterio Gandem Shartse, uno de los templos budistas más importantes de la India. Actualmente es el director espiritual de todos sus centros de enseñanza en España. También extiende estas enseñanzas en Taiwán, Singapur, Malasia y California. Su familia padeció en carne propia la persecusión y la violencia del régimen chino y el saqueo que la potencia hizo de los templos budistas del Tíbet. Tras una vida dedicada a extender el mensaje de la paz y el perdón, compartió algunas de sus reflexiones con nuestros lectores: ¿Para el budismo ¿qué es la espiritualidad?La espiritualidad es la práctica que nos liberará del sufrimiento a través de reconocer que el cuerpo y la mente son carentes de una individualidad intrínseca. Es a través de prácticas como la meditación y el observarnos en nuestra vida diaria, que reconocemos el poder de la mente. Controlando la mente que se divide en mente positiva, mente negativa y mente neutral y con la ayuda de ejercicios de meditación gobernaremos la mente y el cuerpo.¿Cuál es la diferencia entre espíritu y el alma?El budismo no utiliza los términos alma/espíritu. La consciencia lo cobija todo. Nosotros explicamos la reencarnación de consciencia y sabemos que existe la consciencia mental burda, la media, sutil, y la muy sutil. La reencarnación de la consciencia es la reencarnación del pensamiento.¿Consideraría que el budismo es una religión de la mente? Podríamos hablar de una religión de la mente o una filosofía de la razón. En Occidente se conoce más sobre el budismo tibetano porque se ocupa más de la vida diaria, del análisis, de la meditación, de buscar la felicidad. Y esa búsqueda de la felicidad la enfocamos en el control de la mente, en la observación meditativa, en el análisis y aparecen la ira, el apego, el enfado, el egoísmo y los celos. Proponemos revisar el estado de la mente para dirigirnos a una mente neutral que da paso a una mente positiva, y que por supuesto, entrega una mirada más armónica y en mayor equilibrio de la situación. Al no devolver un insulto ganamos en paz interna y hacia otros. Usted habrá visto que mucha gente habla de pensamientos positivos, recitan frases positivas, pero el corazón no es positivo. Aun así, ¿ayuda de alguna manera tener pensamientos positivos?El pensamiento positivo habla mentalmente al corazón y tras analizar con atención y sentir estos pensamientos, estos toman forma y se expresan a través de quienes se propone trabajarlos.¿Mente y corazón están separados?Para nuestra filosofía la mente y el corazón están incluidos en la consciencia, como un todo. El budismo divide la consciencia en consciencia sensorial y mental. La primera es la de los sentidos, que ve la forma más allá de sí misma, pues a través de los sentidos se puede acceder a la esencia de las situaciones. Y la consciencia mental es una instancia individual del conocimiento y nos lleva a la observación de los fenómenos mentales que ocurren. Las enfermedades y el sufrimiento físico se originan en el desequilibrio de esta consciencia. Cuando la manejamos en equilibrio y amor estamos contribuyendo a una vida sana y larga. La comunicación amorosa, la paz, y la compasión se originan desde la consciencia mental, allí también se transforma la ira.¿Cuál es la esencia del ser humano?La esencia del ser humano debe estar enfocada en el desarrollo de su propia felicidad a través de los valores humanos. Para esto es indispensable trabajar internamente en la compasión, el amor, la solidaridad con los otros. Sólo desarrollando esos valores internos podremos alcanzar la felicidad.¿Y el ego?Debemos vivir esas polaridades, sentirlas, observarlas, conocer su origen para acudir al maestro interior que revelará la compasión, la paciencia y la sabiduría que hay en cada uno. Para el budismo el ego es el veneno raíz de la mente, pues es el que nos lleva a vivir en sufrimiento y egoísmo.¿Cómo no confundir el deseo del ego con el deseo del corazón?Para lograr establecer estas diferencias es necesario estudiar lo que es el amor real y la compasión. Gran amor es desear desde la consciencia, que todos los seres y reinos, alcancen la felicidad. Gran compasión es eliminar el sufrimiento desde un nivel mental. Por lo tanto, todo lo diferente a esto es el deseo del ego.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad