60% de la contratación de la Alcaldía está en manos de los concejales de Cali

60% de la contratación de la Alcaldía está en manos de los concejales de Cali

Septiembre 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Hugo Mario Cárdenas López - Reportero de El País

Pese a que algunos cabildantes han asegurado en los últimos días que no tienen cuotas en el Municipio, en poder de ellos hay más de mil contratos temporales.

Por más resquemor que hayan causado en un sector del Concejo las declaraciones recientes del alcalde Rodrigo Guerrero, en las que aseguró que algunos cabildantes “tenían el azúcar alto” porque se les ha dado demasiada ‘mermelada’ , las cifras muestran que el Mandatario sabía de lo que hablaba.Por que si bien son pocos los partidos que tienen representación al frente de las secretarías, la capacidad burocrática del Municipio radica hoy en los contratos de prestación de servicios, los PS, donde más del 60% de esos contratos está en poder de los concejales. Es decir, de los 1970 contratos de prestación de servicios vigentes en el Municipio, cerca de 1200 se han hecho con personas que llegaron como recomendados directos de los cabildantes caleños.Sin embargo, una relación conocida de fuentes cercanas a la Administración y al Cabildo muestra que el concejal que menos cargos tiene ha ubicado a 25 de sus recomendados en diferentes dependencias y el que más cargos logró para su grupo político tiene 90; entre ellos los concejales más antiguos y algunos de los nuevos que curiosamente han salido últimamente a presionar y a quejarse por la supuesta poca participación que recibieron.De este listado de contratos en manos de concejales solo queda exento el Movimiento Mira, que entre sus principios está el de no recibir representación burocrática de ningún gobierno. Por lo demás, son los partidos Liberal, Conservador y el de la U los que más gente han vinculado al Municipio.Entre esos concejales que tendrían amplia participación (90 contratistas) detallan al concejal Roy Barreras , quien rechazo de plano esa afirmación y aseguró que no conoce toda esa cantidad de gente y que quienes han trabajado con él no están hoy en el Gobierno.“A mí me tienen que decir dónde porque yo no voy a ningún despacho hace mucho rato y no tengo esas cuotas. Nosotros creímos en Rodrigo Guerrero y lo acompañamos con la idea de que la política y el Gobierno iba a funcionar distinto y no para que nos dieran dos puestos o un barrendero. No fue para eso que me metí a hacer política”, dijo Barreras, quien aseguró que los que tienen esos contratos son los concejales antiguos, “quienes han llenado con sus cuotas burocráticas todas las secretarías desde hace años y el Alcalde lo que ha hecho es respetarles esos espacios. Solo Clementina debe tener como 500 funcionarios ; y no estoy exagerando”.Además de estos 1970 contratos de prestación de servicios, el Municipio cuenta con un personal de planta de 1976 funcionarios más entre carrera administrativa, oficiales y de libre nombramiento y remoción para cerca de 4000 empleados, sin contar docentes y la planta de Educación.Quedaron ancladosAunque se han mostrado como críticos de los gobiernos de turno y al margen de las cuotas de representación política, no son pocos los cargos que tiene en su haber el Polo Democrático y el sector político que llevó a la Alcaldía a Jorge Iván Ospina. Entre otras cosas porque Ospina le entregó un espacio amplio a los dirigentes del partido que avalaron a su hermano Mauricio al Senado y buena parte de ese personal permanece en sus cargos porque quedaron anclados como funcionarios de carrera administrativa o se sindicalizaron para lograr el fuero y evitar que fueran removidos en este gobierno.Entre ellos algunos de los directores de los Cali y personal de guardas de Tránsito, quienes están hoy en los doce sindicatos que existen en la Alcaldía de Cali, según aseguraron fuentes oficiales.A la hora de hacer la interpretación de lo que viene ocurriendo en las tensas relaciones entre la Alcaldía y el sector de los llamados ‘nuevos’ del Concejo, a quienes señalaban de estar frenando los proyectos para presionar por mayores cuotas burocráticas, dicen los expertos que varios de ellos esperaban que este Gobierno mantuviera de alguna manera un estilo similar al de Jorge Iván Ospina, en el que hubo ‘islas’ bajo control absoluto de los concejales.“Lo que ha sucedido no solo aquí, sino en todo el país, es que las relaciones entre Alcaldía y Concejo solo se entienden en puestos y contratos. Pero cuando llega un alcalde que no satisface el apetito voraz de los concejales lo que ocurre es que empiezan a presionar y frenar proyectos; no porque las iniciativas no sean importantes, sino simplemente porque el reparto no los satisface”, dijo el politólogo Óscar Duque.Y es que contrario a Ospina, Apolinar y otros alcaldes anteriores, uno de los primeros actos del gobierno Guerrero fue poner el cerrojo a la burocracia y eliminó de entrada los 1500 cargos de los tristemente célebres ‘guardas cívicos’, con los que Ospina saldó favores políticos y con la entrega de 40 cupos a cada concejal y se blindó de la posibilidad de cualquier control político.Para el abogado y analista Víctor Hugo Vallejo si bien la política se hace para acceder a la administración del Estado, eso no significa que se deba partir una torta burocrática o de contratación y someterla a la posibilidad de alcanzar unos desarrollos programáticos.“Hablar hoy en día de que corporaciones como los concejos, asambleas e incluso el Congreso de la República ejercen control político, a mí me da mucha pena, pero no lo veo. Hay un control de presión, de fuerzas y de cohesión de: ‘O me da... o no le ayudo’, pero de que haya control político en esencia, no lo he visto hace muchos años en Colombia”, dijo Vallejo.Nada ha cambiadoDe alguna manera, la presión por cuotas burocráticas de la que habló hace poco el alcalde Rodrigo Guerrero muestra, según los analistas, que el choque se debe a que este es un gobierno distinto con un Cabildo que, pese a que se renovó en un 67%, conserva las mismas malas costumbres y los vicios de otras épocas.Rosalía Correa, analista y politóloga, indicó que lo más molesto de esta situación es que “muchachos que llegaron con un discurso y que planteaban una posición frente a la labor que harían por la ciudad, como Michel Maya que es el más estudioso de los concejales, pero debería ir a Desafío Marruecos para que aprenda a ser estratega porque uno no se puede quemar de una manera tan tonta cuando tiene semejantes capacidades”.“En el último momento terminó entregándose a los brazos de Morfeo y enredado con unos jóvenes que no han dado la talla porque están haciendo lo mismo que los concejales viejos. Ahora han entrado en el desespero porque creyeron que por haber apoyado al alcalde Guerrero los iban a poner a mandar en el Municipio y se encontraron con que no”, aseguró Rosalía Correa.Ese es justo el argumento que tienen algunos sectores para expresar que es un error considerar a algunos concejales como ‘nuevos’ porque lo que viene ocurriendo es que el Concejo se convirtió en el escenario ‘del primer empleo’ de los hijos, los sobrinos, los primos o lo amigos de los políticos tradicionales, pero que han demostrado con sus acciones que la ambición es la misma.El concejal Michel Maya dijo respetar las posiciones, pero que en su caso lo deben evaluar a partir de lo que ha hecho, de sus informes de gestión y de sus posiciones que han sido siempre públicas, “pero no por estar dentro del Concejo y por tener que trabajar en un cuerpo colegiado, lo que no significa que se estén haciendo las cosas mal”.“Yo he invitado al Alcalde a publicar oficialmente las cuotas de participación que le ha entregado a los concejales; eso sería lo más sano para la ciudad para poder establecer cómo el Alcalde toma decisiones y cómo el Concejo toma las suyas”, señaló Maya.Sobre los malestaresAlgunos analistas aseguran que hay elementos externos en la demora y las talanqueras para que el Concejo apruebe algunos proyectos.Entre ellos el malestar Michel Maya que culpa a la Alcaldía porque Juan Fernando Reyes no fue candidato a la Cámara por el Partido Verde.El disgusto de John Jairo Hoyos porque le quitaron contratos de cobertura educativa a sus colegios.Y el afán de Roy Barreras por tener mayor burocracia en la Administración.

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