<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[El Pais]]></title><link>https://www.elpais.com.co</link><atom:link href="https://www.elpais.com.co/arc/outboundfeeds/rss/category/opinion/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[El Pais News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 12 Jun 2026 01:10:48 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Un análisis inicial ]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/un-analisis-inicial-1109.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/un-analisis-inicial-1109.html</guid><dc:creator><![CDATA[Benjamin Barney Caldas ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 10:14:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Respecto a las últimas elecciones presidenciales en Colombia (31/05/2026) es oportuno hacer su estudio detallado inicial, y distinguir sus diversas partes para poder reconocer sus varias implicaciones. <b>Cómo se repartieron los votos; cómo fue en las ciudades; cómo en las regiones; cuáles son las características de los votantes; los apoyos locales, nacionales e interna</b>cionales; y, finalmente, cómo todo esto implicará en la segunda vuelta de dichas elecciones en pocos días, y en consecuencia cómo votar de nuevo. </p><p>Los votantes fueron esta vez apenas un poco más de la acostumbrada mitad de los ciudadanos con derecho a votar; y dos de los candidatos, los que tuvieron votaciones casi iguales, representan entre ambos cerca de las tres cuartas partes de los votos, mientras que los dos siguientes menos de una cuarta parte, el voto en blanco fue el quinto más votado, y el resto de los candidatos sumó aún menos votos. <b>Claramente es la polarización de los colombianos, pero algo estimula que disminuya la abstención y aumente el voto en blanco.</b></p><p>Como corresponde a un país en el que ya en la tercera década del Siglo XXI cerca de las tres cuartas partes de sus habitantes viven en sus pueblos y ciudades, y en las más grandes cerca de la mitad, el voto en estas elecciones de nuevo fue un voto ‘urbano’, o casi, considerando que muchos de los habitantes de sus recientemente muy pobladas ciudades aun no han podido contar con suficiente tiempo y educación política, los que son imprescindibles para finalmente ser verdaderos urbanitas y ciudadanos demócratas.</p><p>En las distintas regiones de Colombia, en las dos costas y la Amazonia, predominó uno de los dos candidatos ganadores, y en las del centro y los llanos el otro; de manera similar sucedió en las ciudades, y apenas en unas pocas de las regiones y las ciudades lo hicieron por partes iguales. <b>Estas diferencias deben considerarse desde las regiones, en tanto tales, en la medida de que reflejan problemas diferentes, o al menos con diferencias, que es imprescindible identificar para escoger al candidato mejor enterado al respecto.</b></p><p>Las características de los votantes desde luego reflejan claramente la actual pirámide poblacional del país, la que ahora es más como una columna clásica mucho más alta, cuya base es estrecha, su fuste casi parejo, y su final solo un poco menor… y sin capitel. Es decir, <b>muchos más habitantes del país ya tienen derecho a votar, pero contando con menos experiencia en la vida, y con menos conocimientos de la geografía e historia del país </b>en el que ha evolucionado su política y en esta su precaria democracia a defender votando.</p><p>Los apoyos locales e internacionales hechos públicamente a cada uno de los candidatos ganadores, los entenderán una parte de sus electores como algo positivo mientras que otros no; pero es necesario que sean interpretados en función de qué es lo que se espera por parte de los que los hacen. Y, por otro lado, lo indicado es difundir apoyos desde las regiones y las ciudades en función de las propuestas concretas de los candidatos a asuntos locales (seguridad, educación, salud) como mundiales (guerras, cambio climático, IA).</p><p><b>Cómo todo esto sin duda complicará las próximas elecciones, vale la pena debatir seriamente al respecto y evitar las noticias falsas, el populismo y la polarización, e igualmente las agresiones, los insultos y las groserías que se han presenciado en estos días y que interfieren con el diálogo inteligente. </b>Un intercambio de razonamientos con personas dispuestas al mismo, que es imprescindible para poder seleccionar por quién votar, incluyendo el voto en blanco, y no sumarse a los que ya se abstuvieron, no pocos de los cuales ahora sí votarán. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/QQY6T3AKPJFRNKXFIAYABR6QD4.png?auth=b39776c822ef8049197988f24e2f88ac4cca5fadafe697fe3fd06ef424911a35&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/png" height="720" width="1280"><media:description type="plain"><![CDATA[Benjamin Barney Caldas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Nieves]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/caricaturas/nieves-1020.html-2</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/caricaturas/nieves-1020.html-2</guid><dc:creator><![CDATA[NIEVES . ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:40:20 +0000</pubDate><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/S6YDU2A5OFA23C64BIBJQHUJS4.jpg?auth=734b0024912032f80afe851218d45b49b22784808c9d8c03995eb8e619f8237e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Nieves, 11 de junio de 2026.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Oasis]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/oasis-1047.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/oasis-1047.html</guid><dc:creator><![CDATA[Gonzalo Gallo ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:38:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Se cuenta esto del estadista y letrado Lord Chesterfield, de Inglaterra, que trascendió en 1773: en una ocasión dijo:</p><p><b>“Antes de tener hijos tenía varias ‘recetas mágicas’ para educar bien a los hijos, ahora tengo tres hijos y ninguna receta”.</b></p><p>Es una buena anécdota porque, en realidad, no hay recetas mágicas para nada. </p><p><b>Lo que hay que lograr es hacer todo con amor, buena consciencia y sabiduría. </b></p><p>Lo que sí existen son valores que dan buen resultado, como estos: aceptación, comprensión, respeto, resiliencia, tolerancia, perdón, verdad, confianza, generosidad, ternura, compromiso y paciencia. Muy importante, la espiritualidad. </p><p>Se dice, y es verdad, que el buen ejemplo no es una buena manera de educar a los hijos: es la más importante. </p><p><b>Los hijos son maestros e incluso sin hablar, enseñan mucho a los padres si estos son humildes y saben valorar y escuchar. </b></p><p>Tienen que estar de acuerdo. Los niños vienen desde hace años como con otro chip y piden de sus padres una buena actitud que ya no puede ser la impositiva y autoritaria de otros tiempos. </p><p><b>Necesitan límites, normas claras y explicadas, y el regalo de un ‘NO’ cuando es necesario. </b></p><p>Les hace mucho daño tanto la sobreprotección como el abandono.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/BQJ3BARQFZB2JFZ52L6HDSKHHE.png?auth=7ce6dbc0c776b5d8f592a0757d7887bc07c3a11f063bacd20eb95303ed1141df&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/png" height="720" width="1280"><media:description type="plain"><![CDATA[Gonzalo Gallo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La fiesta del fútbol]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/la-fiesta-del-futbol-1004.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/la-fiesta-del-futbol-1004.html</guid><dc:creator><![CDATA[Jorge Restrepo Potes ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:37:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La FIFA, que es la federación que reúne a todos los países afectos al fútbol, inicia hoy el Campeonato Mundial en las canchas de México, Canadá y Estados Unidos. La FIFA tiene más países afiliados que la ONU y las naciones miembros.</p><p><b>Para quienes somos aficionados de vieja data a ese deporte, consideramos la mayor felicidad poder asistir, así sea por la televisión, al desarrollo del evento mundialista, que será seguido por más de 3000 millones de personas de todos los continentes. </b> </p><p>Pienso que Colombia hará un papel destacado en esta cita orbital, pues tiene un equipo de alta competencia para enfrentar a Portugal, República Democrática del Congo y Uzbekistan. Comentaristas deportivos de reconocido prestigio juzgan que el equipo duro del grupo es en el que juega Cristiano Ronaldo, pero desde que los otros dos llegaron a la competencia es porque tienen méritos de sobra para cumplir un papel decoroso, y no es fácil vencer a esos fornidos del Congo ‘que los soles del África esculpieron’.</p><p><b>Colombia lleva a los estadios norteamericanos a los mejores jugadores nacionales.</b> Los once titulares y a quienes Lorenzo siente en el banco de suplentes, a mi juicio son mejores que muchos de quienes los otros directores técnicos hagan saltar a las canchas.</p><p>Ya lo dije aquí en estos días que no hay ninguna razón para comparar a Lucho Díaz con James Rodríguez, pues ambos son jugadores de altísima calidad pero que actúan en posiciones diferentes:<b> el uno es puntero izquierdo, y el otro es armador, que se distinguen ambos por la inteligencia en el juego, y por la asistencia que dan a sus compañeros.</b></p><p>Además del cucuteño y del guajiro, Lorenzo en su condición de director técnico, contará con figuras que destacan en equipos de jerarquía de varios continentes. Cuenta con Daniel Muñoz y Jefferson Lerma, que brillan en el Crystal Palace de Inglaterra. Cuenta con Luis Suárez, goleador del Sporting de Lisboa. <b>Cuenta con Juan Fernando Quintero, estrella del River Plate de Buenos Aires. Cuenta con Dávinson Sánchez, recio defensor del Galatasaray de Turquía. Cuenta con los arqueros Camilo Vargas, Álvaro Montero y David Ospina, a los que es muy difícil marcarles gol por su amplia experiencia bajo los tres palos. </b>Y cuenta con un resto de cracs, que son prenda de garantía para poner en alto el nombre de nuestra patria en la competencia que ahora se inicia.</p><p>Néstor Lorenzo, que fue compañero de Peckerman en dos competencias mundiales, conoce la psicología del jugador colombiano y sabe a quién debe poner en el puesto preciso. <b>Lorenzo es un técnico con fuerte personalidad, que no se deja dar órdenes de los comentaristas deportivos, y hace en la cancha lo que él considera que debe hacer. </b> El estratega argentino es garantía del buen desempeño del tricolor nacional.</p><p>Yo que soy un aficionado total del fútbol, y que me da lo mismo ver un partido de Real Cartagena contra Unión Magdalena que una competencia entre dos grandes de Europa, hoy es un día de gloria para mí pues creo que no me levantaré del sillón situado frente al televisor hasta el pitazo final del último partido.</p><p><b>Colombia está urgida del buen papel que hagan nuestros muchachos en las norteñas canchas, y nada me haría más feliz que ver triunfante el conjunto criollo.</b> Estoy seguro de que llegaremos lejos en la competencia, y que los colombianos tendremos un motivo más para sentirnos orgullosos de serlo.</p><p>Todos tenemos la obligación de ‘hinchar’ por el equipo colombiano.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/5HJEQ62FSFGWJALXR4EF4G2STU.jpeg?auth=eefa8f63bfdd2b8f348a99c1347068b26df290e5229531b7d06007ad4b089135&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/jpeg" height="720" width="1280"><media:description type="plain"><![CDATA[Jorge Restrepo Potes]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[‘Heil Hitler’ y la banalización del mal en Colombia]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/heil-hitler-y-la-banalizacion-del-mal-en-colombia-1047.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/heil-hitler-y-la-banalizacion-del-mal-en-colombia-1047.html</guid><dc:creator><![CDATA[David Rosenthal]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:32:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><i>“Las palabras pueden ser pequeñas dosis de arsénico: se tragan sin darse cuenta, parecen no surtir efecto alguno, y al cabo de un tiempo el veneno actúa.”</i></p><p><i>— Victor Klemperer</i></p><p>El 20 de enero de 1942, en una villa a orillas del lago Wannsee, quince altos funcionarios del Tercer Reich se reunieron durante poco más de una hora. No hubo gritos ni arengas; solo documentos, lenguaje burocrático y una decisión administrativa: coordinar la ‘Solución Final’.<b> La maquinaria del genocidio no comenzó con disparos. Comenzó cuando las palabras perdieron sus límites morales.</b></p><p>Victor Klemperer, filólogo alemán que sobrevivió al nazismo, lo resumió con una imagen que no envejece: el lenguaje es el vehículo mediante el cual se normaliza la barbarie. <b>Esa advertencia resuena con urgencia ante el deterioro del debate público en Colombia, donde el uso de referentes históricos ha sido despojado de toda responsabilidad.</b> El reciente uso de la expresión ‘Heil Hitler’ en respuesta a una columna periodística —lanzado desde el círculo presidencial o avalado en silencio por sus seguidores— no es una anécdota digital ni una ironía inofensiva. Es la evidencia de un problema moral: la banalización activa del horror.</p><p>La actitud del mandatario no ocurre en el vacío. Ya en el pasado, esta inclinación a instrumentalizar el Holocausto chocó frontalmente con la realidad institucional global. Deborah Lipstadt, enviada especial de Estados Unidos para el Monitoreo y Combate del Antisemitismo —una de las mayores autoridades mundiales en la materia—, señaló con razón que comparar la situación en Gaza con los campos de concentración nazis trivializa el Holocausto y alimenta discursos antisemitas. <b>La respuesta presidencial fue el rechazo y la exigencia de ‘respeto’. En aquel episodio, el presidente no solo ignoró la advertencia sino que intentó redefinir el antisemitismo a su conveniencia, alegando que ‘semitas’ son los palestinos y que, por tanto, oponerse a Israel era un acto antirracista. </b></p><p>Esta pirueta retórica es, en sí misma, una forma de banalización: se utiliza el peso histórico del sufrimiento judío como escudo estratégico, vaciando de significado el término “antisemitismo” hasta convertirlo en una palabra hueca al servicio de una agenda.</p><p><b>Cuando un Jefe de Estado utiliza el saludo oficial de un régimen genocida para atacar a un medio de comunicación, está enviando un mensaje peligroso a la ciudadanía.</b> La paradoja es elocuente: durante años, el presidente Petro ha invocado la etiqueta de ‘nazismo’ para descalificar a sus adversarios políticos. </p><p>Ahora, al ser él quien juguetea con la simbología hitleriana, sus seguidores optan por el silencio cómplice o la justificación. <b>Es la indignación selectiva convertida en dogma de fe. Hannah Arendt explicó cómo la ‘banalidad del mal’ se instala cuando actos atroces dejan de ser percibidos como tales por efecto de la repetición y la ausencia de juicio moral. </b>En Colombia hoy vivimos una versión de esa advertencia. Cuando todo es nazismo, nada es nazismo; cuando Hitler se convierte en referencia cotidiana del debate político, se desactiva la memoria de Auschwitz y Treblinka. Las categorías morales pierden eficacia, y con ellas se diluye la capacidad colectiva de identificar y resistir verdaderas amenazas al tejido democrático.</p><p>Este episodio no es aislado; es parte de la degradación progresiva de la conversación pública colombiana, donde la agresión desplaza al argumento y la diplomacia —incluida la ruptura de lazos estratégicos con Israel— se sacrifica en nombre de afinidades ideológicas. <b>La política exterior tampoco es un asunto semántico: esas rupturas acarrean costos geopolíticos y humanitarios reales. Mientras el país enfrenta desafíos acuciantes —inseguridad, recomposición de grupos armados, erosión institucional—, la política del gobierno parece estar atrapada en una retórica de confrontación permanente.</b> En el escenario electoral que se abre, la pregunta central no es solo quién ganará: es en qué estado quedará el tejido moral de nuestra democracia.</p><p>Si las palabras son pequeñas dosis de veneno, la defensa es necesariamente colectiva. Instituciones, prensa, líderes de opinión y ciudadanos deben restablecer los límites éticos del lenguaje público, rechazar la instrumentalización del sufrimiento histórico y rescatar la memoria como deber cívico. <b>No se trata de censura. Se trata de responsabilidad. La democracia no se derrumba de la noche a la mañana: se erosiona cuando la ciudadanía deja de interrogar el lenguaje que la gobierna. </b>Como bien demostró Klemperer, la tragedia no empieza cuando la sociedad reacciona; empieza en el momento exacto en que, por costumbre o indiferencia, deja de hacerlo.</p><p>@rosenthaaldavid</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/UQB2NDEK5JBI5LJSC4ZUOAJD6I.jpeg?auth=5faf5a69effec6009933ef1b7624f02cd87350ed27e7c76fd8534d57d10d4318&amp;smart=true&amp;width=1290&amp;height=1097" type="image/jpeg" height="1097" width="1290"><media:description type="plain"><![CDATA[David Rosenthal. Columnista]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Fraude electoral y sanciones internacionales?]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/fraude-electoral-y-sanciones-internacionales-1015.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/fraude-electoral-y-sanciones-internacionales-1015.html</guid><dc:creator><![CDATA[Francisco Barbosa]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:29:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El abogado Abelardo de la Espriella ganó la primera vuelta presidencial. Vienen dos semanas de intensa polarización y, sobre todo, de un intento por parte del gobierno Petro de alterar el resultado electoral. Por lo pronto, hemos visto indebida participación política del presidente y sus funcionarios, cuestionamientos a los resultados electorales y denuncias del candidato ganador sobre una lista de personas que podrían estar detrás de una masiva compra de votos en la Costa Caribe. Por ahora, el Consejo Nacional Electoral ha validado los resultados de la primera vuelta y los observadores internacionales han dado su visto bueno.</p><p><b>Lo novedoso de la denuncia de De la Espriella es que solicitará a los Estados Unidos que se incluyan esos presuntos financiadores ilegales en la lista OFAC y que se les retiren las visas a ellos y a sus familiares. </b>Esta postura ha sido respaldada por la representante de la Florida María Elvira Salazar. Algunos pensarán que se trata de un asunto extraterritorial que nada tiene que ver con los Estados Unidos o de una denuncia electoral sin sustento jurídico. Se equivocan.</p><p>La OFAC (Office of Foreign Assets Control) es la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Su función consiste en ejecutar sanciones económicas y financieras contra personas, empresas, organizaciones y gobiernos vinculados con actividades que afectan la seguridad nacional, la política exterior o los intereses estratégicos estadounidenses. <b>Cuando una persona es incluida en estas listas, sus activos bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados y, en la práctica, resulta excluida del sistema financiero vinculado al dólar. </b>Se trata de una de las medidas más severas que puede adoptar el Gobierno de Estados Unidos contra un ciudadano extranjero.</p><p>En el caso de la financiación ilegal de campañas sí sería posible evaluar sanciones contra los responsables porque la OFAC contempla dentro de sus ámbitos de acción conductas asociadas con corrupción, violaciones de derechos humanos, narcotráfico, lavado de activos, crimen transnacional o afectaciones a los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos.</p><p><b>La base legal se encuentra en la Ley Global Magnitsky de 2012 y en la Orden Ejecutiva 13818, que permiten al Gobierno de los Estados Unidos sancionar a extranjeros involucrados en corrupción significativa o en graves violaciones de derechos humanos.</b></p><p>En el contexto de unas elecciones, la clave jurídica sería demostrar que el fraude electoral constituye una forma de corrupción significativa. Si funcionarios públicos, particulares o intermediarios participan en compra masiva de votos, alteración de resultados, financiación ilícita, sobornos a autoridades electorales o desvío de recursos públicos para manipular una elección, el Departamento del Tesoro podría considerar que existe una conducta corrupta susceptible de sanción bajo Global Magnitsky.</p><p>No se trata de una hipótesis exótica. Estados Unidos ha utilizado estas facultades contra empresarios, funcionarios electorales, jueces, militares y operadores políticos involucrados en corrupción significativa o en ataques contra la institucionalidad democrática. Por ejemplo, en septiembre de 2024, la OFAC sancionó a 16 funcionarios alineados con Maduro pertenecientes al CNE y al Tribunal Supremo de Justicia por su papel en el proceso electoral. Posteriormente, en noviembre de 2024 y enero de 2025, Estados Unidos amplió las medidas contra otros altos funcionarios venezolanos señalados de facilitar la proclamación fraudulenta de resultados, reprimir a la oposición o socavar el proceso democrático. Además, impuso restricciones de visas y coordinó medidas con aliados europeos.</p><p><b>Lo que hoy resulta evidente es que la manipulación de los procesos democráticos ha dejado de ser un asunto exclusivamente interno de los Estados.</b> La corrupción electoral, la compra de votos y cualquier intento de alterar la voluntad popular son observados cada vez con mayor atención por la comunidad internacional. Por ello, quienes participen en estas conductas pueden enfrentar consecuencias que trascienden las fronteras nacionales. La democracia se defiende en las urnas, pero sus enemigos ya no pueden contar con la indiferencia ni dentro ni fuera del país.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/RQL2HEZOZVEY5FQ42WTWDZAUGE.jpg?auth=fc6e6a47111781c07c442f27d242806bc55b93d1023cc4b4be9bb2f4ea5aa871&amp;smart=true&amp;width=1000&amp;height=530" type="image/jpeg" height="530" width="1000"><media:description type="plain"><![CDATA[Francisco Barbosa, Ex fiscal general de la Nación. Profesor del Adam Smith Center for Economic Freedom, Florida International University (FIU)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"> JOHAN TORO</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Cansados de guerra]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/cansados-de-guerra-1007.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/cansados-de-guerra-1007.html</guid><dc:creator><![CDATA[Medardo Arias Satizábal ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:27:07 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Colombia ha padecido nueve guerras civiles y otras tantas insurrecciones graves en toda su historia y la elección presidencial de este domingo 21 de junio, marca, como ningún otro comicio, el carácter de la división en la que ha vivido la república desde 1810.</p><p><b>Como si hubiéramos heredado de España el deseo de ser en cada colombiano una república independiente con su propio ejército y en abierta insurrección desde los albores de la llamada Independencia.</b></p><p>Lo cierto es que cualquiera de las dos propuestas que elija el pueblo colombiano este 21 de junio, el cuatrenio siguiente, si queremos instalarnos en el mundo y en la verdadera civilización, no puede estar dedicado a más guerras y actitudes vindicatorias de un lado y otro. <b>Deberán ser cuatro años de unidad, de mano tendida para poder marchar juntos e instalarnos en el futuro.</b></p><p>El que Colombia esté hoy en el No Futuro, tiene que ver con las guerras fratricidas que se libran en todo su territorio; más de la mitad del país instalada entre Guaviare, Meta, Vaupés, Caquetá, Amazonas, Putumayo, Guanía, Casanare, Arauca y Vichada, es considerado hoy territorio de nadie, donde no impera la justicia sino la ley del más fuerte, entre comportamientos violentos de frontera, mientras en el centro, el suroccidente y el Caribe, las ciudades grandes parecen vivir de espaldas a la miseria y el desplazamiento.</p><p><b>La política de ‘paz total’ del actual gobierno solo multiplicó violencia y ejércitos irregulares que se disputan territorios para la siembra de hoja de coca y su posterior conversión en clorhidrato de cocaína por vastos corredores que se asoman al mar en busca de las rutas del norte.</b></p><p>Pacificar el país y plantear una política de unidad deberá ser compromiso del próximo presidente, y en este cometido se requiere el apoyo de Estados Unidos y la Comunidad Europea, en un proceso ágil, rápido, donde no exista la palabra ‘muerte’.</p><p>Pienso ahora en un personaje del escritor brasileño Jorge Amado, Teresa Batista, cansada de guerra.<b> Así está Colombia hoy, cansada de guerra, de odios de clase, de diferencias abismales en la brecha que separa a ricos y pobres.</b></p><p>Alguna vez el escritor franco argelino Albert Camus expresó en su libro ‘El primer hombre’ que la miseria es como un castillo sin puente levadizo. <b>Colombia necesita al constructor, al arquitecto que sepa diseñar ese puente por el que puedan pasar varias generaciones condenadas a cien años de soledad, un puente capaz de soportar los grandes anhelos por educación, vivienda, buenos servicios públicos, empleo y salud, esta última tan maltratada hoy, con pacientes que mueren por falta de medicinas.</b></p><p>Necesitamos instalarnos en un nuevo mundo donde indígenas, afros, mestizos, puedan vivir en armonía y fundar con amor la república que soñara el filósofo mexicano José Vasconcelos en su ‘Raza cósmica’, la del hombre nuevo y universal llamado a superar todos los prejuicios del pasado.</p><p><b>Que el discurso del próximo presidente sea de unidad, de mano tendida. </b></p><p>Sí, estamos cansados de guerra. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/ZIO4CQIZEBFBRH3ICJAB6LGD4I.jpg?auth=147ce14a9aaca239475675b078ed872040f9a0c878508438de6e353b9b039190&amp;smart=true&amp;width=2360&amp;height=1770" type="image/jpeg" height="1770" width="2360"><media:description type="plain"><![CDATA['A este lado del estero', poemario de Medardo Arias Satizábal.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">API</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Eventos inexplicables]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/eventos-inexplicables-1020.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/eventos-inexplicables-1020.html</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriel Velasco]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:21:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hay algo que no deja de llamarme la atención en esta recta final de la campaña presidencial. No es un hecho aislado. Es la acumulación de hechos. Más exactamente, la velocidad con la que han ocurrido.</p><p><b>Todo ha pasado en apenas diez u once días.</b></p><p>La lógica de cualquier segunda vuelta es bastante conocida. Quien necesita crecer busca el centro. Modera el discurso. Reduce los temores. Amplía apoyos. Intenta parecer una opción de tranquilidad para quienes todavía no han tomado una decisión.</p><p><b>Por eso resulta tan difícil entender lo que hemos visto recientemente.</b></p><p>En cuestión de días, el discurso sobre la Constituyente, una de las principales banderas políticas del Gobierno, perdió protagonismo. Luego apareció la polémica por el uso de la camiseta de la Selección Colombia en medio de la campaña. Lo que parecía una discusión menor terminó convirtiéndose en una controversia nacional, acompañada de demandas, reclamos y debates que mantuvieron el tema durante varios días en la agenda pública.</p><p>Después vino una participación cada vez más directa del presidente en la campaña. Incluso llegaron a circular versiones y discusiones sobre una eventual renuncia para asumir un papel político más activo. Independientemente de la viabilidad de esa posibilidad, el simple hecho de que se instalara la discusión produjo más incertidumbre que tranquilidad.</p><p>A eso se sumó una radicalización evidente del lenguaje político.<b> En lugar de observar una estrategia orientada a conquistar votantes moderados, la sensación fue la contraria: más confrontación, más tensión y más mensajes dirigidos a quienes ya están convencidos, denuncias y versiones sobre posibles movilizaciones, bloqueos y tomas de ciudades después del 21 de junio. </b>Algunos sectores lo negaron, otros lo denunciaron, pero el resultado fue el mismo: el país comenzó a discutir qué podría pasar después de las elecciones incluso antes de que estas ocurran.</p><p>Y mientras esa conversación crecía, llegaron los actos violentos e incendiarios ocurridos esta semana en Cali y otras zonas del país. No corresponde establecer relaciones que no tengan sustento. <b>Pero sí resulta imposible ignorar que estos episodios ocurren en medio de un ambiente político particularmente tensionado y de advertencias cada vez más frecuentes sobre posibles escenarios de conflictividad.</b></p><p>Como si todo esto fuera poco, la controversia alrededor de la Comisión de Acusaciones volvió a colocar al presidente en el centro de la discusión institucional. Una vez más, la conversación dejó de ser sobre propuestas de gobierno o sobre el candidato oficialista y pasó a concentrarse en las actuaciones del propio jefe de Estado.</p><p>Y ahí surge la pregunta.</p><p><b>¿Estamos viendo una campaña diseñada para conquistar nuevos votantes?</b></p><p><b>¿O estamos viendo una campaña estratégicamente diseñada para perder?</b></p><p>No afirmo que alguien quiera perder. No tengo evidencia para sostener algo así. Pero sí encuentro legítimo preguntarse por qué una campaña que necesita crecer hacia el centro parece tomar decisiones que generan exactamente el efecto contrario.</p><p><b>Porque vistos de manera aislada, cada uno de estos hechos podría explicarse por sí mismo. Pero vistos en conjunto, y sobre todo concentrados en apenas diez u once días, dibujan un patrón difícil de ignorar.</b></p><p>Tal vez se trate de errores, improvisación o nerviosismo. Tal vez exista una lógica estratégica que todavía no alcanzamos a comprender. Lo cierto es que, cuando una campaña parece hablar cada vez menos a quienes necesita convencer y cada vez más a quienes ya están convencidos, vale la pena prestar atención.</p><p><b>No necesariamente al resultado del 21 de junio. </b>Sino a los diez días que lo precedieron.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/S4TMOCVXJFC2TPQ3E3AADO7OAM.jpeg?auth=27c6d3bf5182e10c0a381038fd6b9c8a65790bbf79556680d0c7284bb9a414fb&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/jpeg" height="720" width="1280"><media:description type="plain"><![CDATA[Gabriel Velasco Ocampo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El mundo, detrás de un balón]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/editorial/el-mundo-detras-de-un-balon-1048.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/editorial/el-mundo-detras-de-un-balon-1048.html</guid><dc:creator><![CDATA[Editorial ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:19:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Se acabó la espera. Pasaron cuatro años desde el pitazo final en Catar 2022, para que el mundo volviera a centrar todas sus miradas en el evento futbolero más importante del planeta a nivel de selecciones.</p><p><b>Este jueves, en Ciudad de México, concretamente en el imponente estadio Azteca, se sube el telón del Mundial 2026 que, por primera vez, tiene a tres países como sedes: además de México, Estados Unidos y Canadá también lo acogerán.</b></p><p>Será sin duda un magno evento que incluso, desde mucho antes, acaparó la atención por los detalles que lo hacen único.</p><p><b>Por primera vez participarán 48 selecciones y no 32 como sucedió hasta hace cuatro años en Catar, y se jugarán 104 partidos, lo que lo convierte en una maratón de fútbol que inicia este 11 de junio en Ciudad de México, y termina el 19 de julio en Nueva York.</b></p><p>Será un poco más del mes de pura diversión al más alto nivel. El Mundial paraliza todo. Millones de aficionados lo seguirán en vivo y en directo desde los estadios elegidos para los diferentes compromisos, además de una inimaginable multitud que estará pegada de los televisores en los cinco continentes, vibrando especialmente con sus selecciones.</p><p><b>Desde políticos hasta miembros de la iglesia, la cultura, la farándula y demás áreas, estarán pendientes de lo que suceda en cada partido mundialista.</b></p><p>Además de la emoción y pasión que mueve un campeonato del mundo, está también el ‘otro partido’ que se jugará fuera de los estadios. Vendedores de suvenires, camisetas, gorros, bufandas y llaveros con los distintivos del Mundial o de su selección preferida, harán sus mejores goles en esta época de bonanza futbolera.</p><p><b>Y qué decir de los hoteles, restaurantes y taxistas en los tres países sedes, con ocupación full durante más de un mes, lo que se convierte para ellos en la gran jugada del año. </b></p><p>En lo que respecta al tema netamente futbolístico, parten como favoritas las de siempre: Francia, España, Alemania, Argentina y Brasil. El día a día decidirá si hay cabida para alguna sorpresa, que muy poco se da en estos eventos de altísimo nivel.</p><p><b>En esta cita, Colombia buscará superar lo hecho en Brasil 2014, cuando llegó hasta cuartos de final.</b> Para ello, el técnico Néstor Lorenzo escogió 26 jugadores, con los que considera se puede llevar la bandera nacional a lo más alto del podio.</p><p>Como ha sido la costumbre en cualquier evento deportivo de interés, el país también se paralizará y hará fuerza para que la Selección alcance el objetivo.</p><p><b>Asimismo, la ‘mancha amarilla’ que siempre se toma los estadios mundialistas, como sucedió en Brasil 2014 y Rusia 2018, está lista para arropar nuevamente al equipo en sus primeros tres encuentros, ante Uzbekistán, Portugal y República del Congo.</b></p><p>Todo está preparado para la gran fiesta. Este jueves, con el partido México-Sudáfrica, comienza el máximo evento del fútbol, y desde ya, el mundo estará en vilo, detrás de un balón, viendo a las grandes estrellas deleitar a propios y extraños con un balón en sus pies.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/KSV3MMYLLBASNACDOGKSGENCL4.jpg?auth=16e635653757dac66ed6f0367694051d98c84bdb4885f1a75f295ab15b3108b0&amp;smart=true&amp;width=1024&amp;height=683" type="image/jpeg" height="683" width="1024"><media:description type="plain"><![CDATA[En esta cita, Colombia buscará superar lo hecho en Brasil 2014, cuando llegó hasta cuartos de final.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ahmad Mora - UEFA</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Está en riesgo el escudo social de la familia cafetera; habla el gerente de la Federación, Germán Bahamón]]></title><link>https://www.elpais.com.co/economia/esta-en-riesgo-el-escudo-social-de-la-familia-cafetera-habla-el-gerente-de-la-federacion-german-bahamon-1039.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/economia/esta-en-riesgo-el-escudo-social-de-la-familia-cafetera-habla-el-gerente-de-la-federacion-german-bahamon-1039.html</guid><dc:creator><![CDATA[Redacción El País ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 15:30:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Germán Bahamón Jaramillo, gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros</b></p><p>Para miles de familias rurales, la Federación Nacional de Cafeteros no ha sido una abstracción institucional. Ha sido un escudo protector frente a la volatilidad del mercado mundial, la concentración de compradores, la incertidumbre climática y las asimetrías que enfrentan los pequeños productores del campo.</p><p>Lo paradójico es que muchos cafeteros nacieron dentro de ese sistema y lo ven como parte natural de su vida: el precio publicado todos los días, la posibilidad de siempre vender su café, la asistencia técnica, la investigación científica, las cooperativas, la presencia regional y la defensa del origen.<b> Cuando un beneficio se vuelve cotidiano, se corre el riesgo de olvidar que es el resultado de una construcción colectiva de casi un siglo.</b></p><p>Ese es el mayor peligro de la coyuntura actual, creer que el sistema cafetero puede desestabilizarse sin consecuencias sociales profundas.</p><p><i>La caficultura colombiana no es una industria cualquiera. Es el proyecto de vida de más de medio millón de familias, en su inmensa mayoría pequeños productores. En muchas regiones, el café no solo genera ingresos, organiza la comunidad, sostiene economías locales, mantiene arraigo y ofrece una alternativa lícita y digna para miles de hogares rurales.</i></p><p><b>La Garantía de Compra es el corazón de ese sistema. No es un subsidio ni una concesión.</b> Es un mecanismo de disciplina de mercado que ordena la comercialización, evita abusos de poder de compra y protege al productor donde muchos venden y pocos compran. Cuando el cafetero tiene a quién venderle su café, con precio transparente y pago de contado, gana libertad.</p><p>Cuando no lo tiene, queda expuesto a la especulación.</p><blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">349.983 cédulas cafeteras componen el Censo Cafetero 2026. Un crecimiento del 3,91% frente al 2022.<br><br>Una cifra que demuestra que el sistema cafetero colombiano sigue más vivo que nunca, vigente y fortalecido desde las regiones.<br><br>La caficultura colombiana no solo es desarrollo… <a href="https://t.co/4B0fI30LFi">pic.twitter.com/4B0fI30LFi</a></p>&mdash; German Bahamon Jaramillo (@GermanBahamon) <a href="https://x.com/GermanBahamon/status/2064674446221201568?ref_src=twsrc%5Etfw">June 10, 2026</a></blockquote><p>Sin una institucionalidad que compita, compre y publique un precio de referencia, el pequeño caficultor pierde capacidad de negociación. Y en el campo colombiano eso no significa solo perder margen: significa afectar la alimentación, la educación, la inversión en su cultivo y la estabilidad de la familia.</p><p>Por eso el sistema cafetero debe entenderse como una infraestructura social. Así como un puente conecta veredas con mercados, la Federación conecta al caficultor con el mundo. Lo acompaña con investigación, extensión, calidad, comercialización, promoción, valor agregado e inversión social. Esa integralidad no se improvisa, no se desmonta sin costo y no se reemplaza de la noche a la mañana.</p><p>La Federación no es un escritorio lejano. Es una red con presencia territorial, legitimidad democrática y conocimiento técnico construido junto a los caficultores. Conoce la montaña, la cosecha, la roya, el clima, el jornal, la cooperativa, el comprador internacional, la tasa de cambio y el drama humano detrás de una carga de café.</p><p>Por eso cualquier intento de desestabilizar este sistema no afectaría a una entidad; afectaría primero a las familias cafeteras.</p><blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Consulte aquí el precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco, hoy 9️⃣ de junio 👉🏽<a href="https://t.co/8y3wHgA7eD">https://t.co/8y3wHgA7eD</a> <a href="https://t.co/YGrC4Xm6d7">pic.twitter.com/YGrC4Xm6d7</a></p>&mdash; Federación Nacional de Cafeteros (@FedeCafeteros) <a href="https://x.com/FedeCafeteros/status/2064433996168155269?ref_src=twsrc%5Etfw">June 9, 2026</a></blockquote><p><i>La administración del Fondo Nacional del Café no depende de una voluntad política coyuntural. Responde a un marco legal sólido e histórico que ha reconocido a la Federación como la administradora mediante contratos con el Gobierno, prorrogables por períodos de diez años. Ese diseño reconoce que los recursos cafeteros deben estar al servicio de los cafeteros y bajo una organización representativa del sector.</i></p><p>Lo que sí podría generar un daño profundo es la incertidumbre. Dejar vencer tiempos, sembrar dudas o paralizar decisiones esenciales puede producir efectos tan graves como una ruptura explícita. En un mercado volátil, donde comprar café exige confianza, liquidez, logística y credibilidad internacional, la incertidumbre institucional se paga caro. Y la terminan pagando los pequeños productores.</p><p><b>Colombia debe ser cuidadosa con aquello que funciona. Desestabilizar el sistema cafetero sería desconocer que detrás de cada saco hay una familia</b>; detrás de cada punto de compra, una vereda; y detrás de cada decisión institucional, una economía rural que necesita confianza para seguir adelante.</p><p>No permitiremos que se ponga en riesgo el escudo que ha protegido a la familia cafetera colombiana. Fortalecerlo es fortalecer al campo. Desestabilizarlo sería dejar a millones de colombianos solos frente al mercado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/U5XHCQWYBJFC3JUQMRDLR3RTHU.jpeg?auth=5d93a8590c974af7d95f897c44638aa12b43bb76a8557d2d12182c35b6b2e139&amp;smart=true&amp;width=5286&amp;height=3449" type="image/jpeg" height="3449" width="5286"><media:description type="plain"><![CDATA[Germán Bahamón, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, se refiere al futuro del sector cafetero.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Publicaciones Semana - GUILLERMO TORRES</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Nieves]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/nieves-0937.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/nieves-0937.html</guid><dc:creator><![CDATA[NIEVES . ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:44:37 +0000</pubDate><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/CLSCOCRNSFAODAI3FRCI47L32Y.jpeg?auth=b499763d695c9589672ba2c442884c9d942fdb18f579da1755c0caf0d3d5d080&amp;smart=true&amp;width=1000&amp;height=562" type="image/jpeg" height="562" width="1000"><media:description type="plain"><![CDATA[Nieves, 10 de junio de 2026.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Oasis]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/oasis-0911.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/oasis-0911.html</guid><dc:creator><![CDATA[Gonzalo Gallo ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:43:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El arte de la aceptación es el mismo que el de la tolerancia, o sea, de ser alguien que respeta todas las creencias y no cae en la trampa de juzgar o excluir al que piensa distinto. </p><p><b>Jesús puso como ejemplo de fe a un centurión y a una mujer cananea, y como ejemplo de amor a un samaritano. ¡Qué tolerancia! </b></p><p>Elige ser una ‘persona arcoíris’, es decir, un ser amoroso que no mira la vida en blanco y negro con rigidez. </p><p><b>Admira la inmensa variedad de la naturaleza del Padre y elige amar la unidad en la diversidad. </b></p><p>Cada ser tiene su pedacito de razón y nadie es dueño de la verdad. </p><p><b>Cuando estés en un túnel oscuro o asediado por la adversidad, acepta todo sin renegar y repite con fe: “Esto también pasará”. </b></p><p>Eso fue lo que practicó Nelson Mandela en 27 años de injusta prisión. </p><p><b>Miró con amorosa compasión a sus enemigos y salió animoso a enseñar tolerancia y reconciliación. </b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/BQJ3BARQFZB2JFZ52L6HDSKHHE.png?auth=7ce6dbc0c776b5d8f592a0757d7887bc07c3a11f063bacd20eb95303ed1141df&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/png" height="720" width="1280"><media:description type="plain"><![CDATA[Gonzalo Gallo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Descubriendo a Vivaldi]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/descubriendo-a-vivaldi-0910.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/descubriendo-a-vivaldi-0910.html</guid><dc:creator><![CDATA[Rodrigo Obonaga Pineda]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:42:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hay obras que no se escuchan por primera vez, sino que parecen ya conocidas. <b>La música de Vivaldi pertenece a ese territorio en el que el sonido se reconoce antes de comprenderse, como si hablara directamente a la memoria. </b>Un violín que imita la naturaleza, una tormenta que se despliega con precisión, un invierno suspendido en el aire: imágenes que no ilustran la música, sino que la revelan.</p><p>Las cuatro estaciones suelen ser la puerta de entrada. Pero no el destino.</p><p><b>Detrás de esa celebridad se abre un territorio vasto y coherente, donde Vivaldi se erige como uno de los grandes maestros del lenguaje musical barroco. </b>Su catálogo conservado comprende alrededor de 826 obras, que incluyen unas cincuenta óperas conocidas, conservadas total o parcialmente, cerca de 90 sonatas, aproximadamente 190 piezas vocales entre cantatas de cámara y música sacra y más de 500 conciertos, género que constituyó el eje de su escritura y en el que contribuyó decisivamente a consolidar el modelo del concierto solista.</p><p><b>Antonio Lucio Vivaldi nació en Venecia en 1678, en una ciudad donde la música constituía uno de los pilares de la vida cultural, estrechamente vinculada a las instituciones religiosas, las celebraciones públicas y a una tradición artística profundamente arraigada.</b></p><p>Ordenado sacerdote en 1703, fue conocido como il prete rosso. Aunque una enfermedad respiratoria crónica condicionó su actividad eclesiástica e impidió el ejercicio regular de la misa, este revés de salud no interrumpió su vocación, sino que la reorientó definitivamente hacia la creación musical.</p><p><b>Su trayectoria se consolidó en el Ospedale della Pietà de Venecia, institución asistencial y educativa para niñas huérfanas, célebre por su excelencia artística.</b> Allí Vivaldi trabajó como maestro de violín, compositor y director, desarrollando un modelo pedagógico que convirtió al centro en un referente europeo.</p><p>En el panorama del Barroco, su figura se sitúa en diálogo con tres grandes pilares del lenguaje musical del Siglo XVIII. Arcangelo Corelli estableció las bases formales del concerto grosso y la escritura violinística moderna; Georg Friedrich Händel amplió la ópera y el oratorio hacia una dimensión dramática de gran escala; Johann Sebastián Bach llevó el arte del contrapunto a una complejidad y cohesión estructural excepcionales. En este mapa estilístico, Vivaldi representa el impulso rítmico y la claridad formal llevados a su máxima expresión.</p><p><b>La relación con Bach es especialmente significativa. Durante su etapa en Weimar, el genio alemán transcribió varios conciertos de Vivaldi, en especial de L’estro armonico (Op. 3), proceso mediante el cual asimiló el modelo italiano: la alternancia clara entre tutti y solista, el impulso rítmico continuo y un virtuosismo transparente.</b></p><p>El corazón de su obra reside en el concierto, entendido no como molde cerrado, sino como principio dinámico. Puede describirse como un espacio de constante elaboración compositiva, donde la forma se adapta a la energía del material sonoro y a la identidad de cada instrumento.<b> La vitalidad y el impulso de sus conciertos más célebres responden plenamente a los principios del lenguaje barroco. </b>Cada concierto, en su brevedad, despliega un discurso sonoro completo y autosuficiente. La brevedad de sus conciertos no es limitación, sino síntesis: transparencia, equilibrio y elocuencia concentradas.</p><p>El compositor estructuró su producción en grandes colecciones que organizan su pensamiento: el Opus 3 (L’estro armónico, 1711), el Opus 4 (La stravaganza, 1714) y el Opus 8 (Il cimento dell’armonia e dell’inventione, 1725).</p><p><b>Este universo revela una notable diversidad instrumental.</b> Los conciertos para oboe adquieren un carácter vocal de gran inmediatez expresiva; los de violonchelo se consolidan como obras de amplio registro técnico y gran riqueza expresiva; los de fagot despliegan una escritura ágil y sorprendente, mientras que la viola d’amore introduce un color tímbrico de resonancia íntima.</p><p>A esta riqueza se suman los conciertos con muchos instrumentos, donde varios solistas dialogan dentro del entramado orquestal. <b>Estas obras constituyen auténticas polifonías de timbres, donde cada instrumento conserva su identidad sin perder la cohesión del conjunto.</b></p><p>La escritura de cámara presenta un carácter más íntimo. Las sonatas para violín y violonchelo desplazan el énfasis hacia un diálogo recogido y expresivo. Por su parte, el ámbito sacro exhibe una versatilidad notable: el Gloria (RV 589) irradia una luminosidad expansiva; el Stabat Mater (RV 621) concentra la emoción en una intensidad contenida, y el oratorio Juditha triumphans (RV 644) articula dramatismo y espiritualidad. Asimismo, su producción operística, que supera las cuarenta obras con títulos como Orlando furioso, Griselda e Il Giustino, combina virtuosismo vocal y una intensa energía teatral.</p><p>Tras su muerte en Viena en 1741, su obra fue desplazada del repertorio durante casi dos siglos. <b>Su redescubrimiento en el Siglo XX permitió reconstruir su catálogo y devolverlo al lugar de privilegio que ocupa hoy en la historia de la música.</b></p><p>Escuchar a Vivaldi es ingresar en un espacio donde la música devuelve al mundo su claridad más esencial. En esa luz sonora, su obra se abre como un universo vivo, dispuesto a revelarse con nueva profundidad en cada escucha. <b>El verdadero redescubrimiento de Vivaldi no se limita a las cuatro estaciones, sino que se extiende a una obra de extraordinaria coherencia y riqueza inventiva, donde el pensamiento musical se organiza con equilibrio y sensibilidad.</b> Cada concierto, cada sonata y cada página sacra confirman la presencia de un compositor cuya música, tres siglos después, conserva una vigencia singular: la de una escritura que no se agota en la audición, sino que invita a una escucha atenta, renovada y abierta a su propia belleza.</p><p><b>Escucharlo es entrar en un espacio donde la música ordena el mundo. </b>En esa serenidad, su obra abre un camino cercano y cotidiano, donde cada audición se convierte en un hallazgo. Cada concierto, cada sonata y cada obra sacra revelan a un creador cuya música, tres siglos después, conserva intacta su capacidad de sorprender.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/O7H5MADLZFEKZJIWDOXAAGO4EI.jpeg?auth=9cd7547b4b43aad87b93f41cf9354553c4498710b6546ae97c455e2c86336f12&amp;smart=true&amp;width=939&amp;height=626" type="image/jpeg" height="626" width="939"><media:description type="plain"><![CDATA[Rodrigo Obonaga Pineda.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El Valle se conformó con las migajas de Petro]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/el-valle-se-conformo-con-las-migajas-de-petro-0954.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/el-valle-se-conformo-con-las-migajas-de-petro-0954.html</guid><dc:creator><![CDATA[Edwin Maldonado]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:40:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>A pocos meses de terminar el gobierno de Gustavo Petro, el Valle del Cauca puede hacer un balance más sereno y concreto de lo que recibió. Un balance que debe hacerse recordando que este gobierno fue apoyado masivamente en las urnas y que muchos esperaban que el Valle fuera una prioridad nacional. Spoiler, no lo fue.</p><p><b>Para juzgarlo, hay que partir de lo que prometió. En el Plan Nacional de Desarrollo y su Plan Plurianual de Inversiones quedaron cerca de 41 proyectos relacionados </b>directamente con el departamento o indirectamente por convergencia regional. El problema no fue la falta de promesas. El Valle apareció en los documentos. Lo que corresponde revisar es cuánto de eso se concretó.</p><p>Nadie podía esperar que en cuatro años se ejecutaran trenes, aeropuertos, vías, plantas de tratamiento, corredores logísticos y nuevas sedes educativas por decenas de billones de pesos. <b>Son proyectos de largo plazo. Pero sí era razonable esperar que varios quedaran en firme: con recursos asegurados, licitaciones abiertas o contratos adjudicados. Eso era lo mínimo exigible.</b></p><p>Al revisar los 17 proyectos estratégicos en infraestructura, logística, movilidad, agua, conectividad y educación, el balance es contundente. <b>En conjunto suman más de $77,5 billones. Apenas cinco tienen avances medios o altos: la Universidad del Valle en Tuluá, la restauración del Colegio Santa Librada, la Universidad del Distrito de Aguablanca, la Universidad de Ladera y el Campus Centro del Sena en Cali.</b> Los dos con avance alto suman $42.800 millones; los tres con avance medio, $283.800 millones. En total: $326.600 millones, el 0,42% del valor identificado.</p><p>Luego están los cuatro proyectos con avance bajo, que suman $24,3 billones. <b>El Tren del Pacífico tiene prefactibilidad finalizada, pero sin factibilidad completa ni licitación en firme. La profundización del canal de acceso al puerto de Buenaventura sigue en estudios sin esquema de financiación.</b> El acueducto de Buenaventura tiene obras parciales, pero sin cierre financiero: hay un Conpes, pero los recursos no están asegurados. Y la vía Mediacanoa-Ansermanuevo tiene mantenimiento, no recuperación integral.</p><p>Más preocupantes son los cuatro proyectos sin avance, que suman $26,1 billones: la conexión Buenaventura-Puerto Carreño —clave para articular el Pacífico con la Orinoquía—, la PTAR Cañaveralejo, el complejo educativo superior en Jamundí y el corredor Cartago-Nóvita. Ninguno tiene contrato de obra, licitación ni estudios nuevos relevantes bajo este gobierno. </p><p>Pero lo más grave está en los cuatro proyectos bloqueados, que suman $26,8 billones. <b>El caso más ilustrativo es el Tren de Cercanías del Valle: la región tenía asegurado el 30 % de los recursos, pero el Gobierno Nacional no firmó su cofinanciación antes de que entrara en vigor la Ley de Garantías.</b> Una decisión —o una omisión— que dejó paralizado un proyecto de $12 billones. Los otros tres no son menos graves: la concesión aeroportuaria de Suroccidente que incluye la modernización del aeropuerto de Palmira, venció en agosto de 2025 sin que la ANI abriera pliegos y también el de Buenaventura quedó en veremos; Mulaló-Loboguerrero lleva en arbitramento desde 2021 sin decisión; y el Corredor La Paila-Calarcá fue bloqueado por la ANI sin criterio técnico claro.</p><p><b>En total, los proyectos con bajo avance, sin avance o bloqueados suman $77,2 billones: el 99,58 % de la inversión potencial.</b></p><p>La conclusión es incómoda, pero necesaria: Petro no le cumplió al Valle. Decir que no hizo nada sería una exageración. Pero decir que le cumplió sería una falsedad. Lo más preciso es esto: frente al tamaño de lo prometido, Petro le dejó al Valle migajas.</p><p><b>El Valle es el tercer departamento en importancia económica del país y sigue al final de la lista en prioridad política. Este gobierno recibió un enorme respaldo electoral de la región, tuvo la oportunidad histórica de hacer más. Y no lo hizo por mezquindad.</b> Los más afectados son la gente y la región, que no avanza mientras otras zonas del país logran sacar adelante sus proyectos. Cada obra que no se concreta representa menos empleo, menos ingresos y menos competitividad para la región.</p><p>Lo más triste: los resultados de la primera vuelta muestran un voto castigo nacional hacia este gobierno, pero en el Valle ocurrió lo contrario. La región más incumplida por el petrismo terminó premiándolo.<b> Es una paradoja difícil de entender. Y la pregunta que queda es incómoda: ¿vamos a profundizar ese error votando por Iván Cepeda, quien encarna exactamente el mismo proyecto político que dejó el 99,58 % de la inversión estratégica sin avance real? </b>Si el patrón se repite, ya sabemos cómo termina: con más promesas en los documentos y más billones sin mover.</p><p>El Valle no necesita más anuncios ni más visitas cada cuatro años para pedir votos. Necesita un presidente que entienda la importancia estratégica de la región, respete su aporte al país y tenga la voluntad política de cumplir. Porque el Valle que merecemos no se construye con promesas. Se construye con resultados.</p><p><b>@edwinhmaldonado</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/L7RKZP4CNNE4HFA42SZJRC6XD4.jpg?auth=3b57c97dc6b51f61189d5dc2d2c9da8516f19ed22ae909f8010e3c0a1074aa56&amp;smart=true&amp;width=2223&amp;height=1676" type="image/jpeg" height="1676" width="2223"><media:description type="plain"><![CDATA[Edwin Maldonado, columnista. ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Ferrocarriles pendientes]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/ferrocarriles-pendientes-0933.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/ferrocarriles-pendientes-0933.html</guid><dc:creator><![CDATA[Simón Gaviria]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:39:33 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Mientras las principales economías del mundo construían su competitividad sobre redes ferroviarias, Colombia abandonó los rieles para apostar casi exclusivamente por las carreteras. Sí, la geografía es difícil, pero el resultado: uno de los costos logísticos más altos de América Latina. <b>Se debe avanzar hacia un programa nacional ferroviario que, considerando la limitada disponibilidad de recursos, no debe requerir de subsidios en su operación.</b></p><p>Colombia cuenta con más de 1141 millones de kilómetros cuadrados, acceso a dos océanos, la división de tres cordilleras, y una ubicación privilegiada entre Norte y Suramérica. Su geografía demanda la articulación de múltiples modos de transporte. Sin embargo, la movilización de carga sigue dependiendo casi exclusivamente del transporte por carretera. <b>No se trata de un debate ideológico, sino de una decisión económica, con implicaciones directas en la competitividad del país. </b>Durante años se habló de reactivar el tren colombiano como una aspiración romántica. Esto debe cambiar.</p><p>Mover una tonelada de carga por tren sigue siendo, para largas distancias y grandes volúmenes, más eficiente que hacerlo por carretera. Colombia cuenta con 3533 kilómetros de infraestructura férrea, pero apenas cerca de un tercio está en operación. La fragmentación es evidente, un problema, lo que funciona es lo que maneja la ANI. El desafío está en avanzar hacia una gestión integrada del sistema, un inicio es poner en marcha lo que ya existe. </p><p><b>El corredor La Dorada–Chiriguaná, de 526 kilómetros, movilizó más de un millón de toneladas entre enero y noviembre de 2025, con un crecimiento cercano al 350% frente al año anterior. </b>Lo que antes se consideraba infraestructura inactiva hoy demuestra demanda real. </p><p>En el primer trimestre de 2026, los corredores férreos activos del país movilizaron más de 8,3 millones de toneladas de carga. Son cifras aún modestas frente al potencial nacional, pero muestran una tendencia que no existía hace apenas unos años. </p><p>El debate no debería ser cuántos kilómetros de vía rehabilitamos. <b>La pregunta correcta es qué modelo económico queremos construir. Los rieles son parte de esa respuesta. </b>Si Colombia aspira a convertirse en una potencia exportadora de minerales estratégicos, agroindustria, manufactura avanzada, energía y logística regional, necesita un sistema ferroviario moderno. Ningún país mueve grandes volúmenes de carbón, cobre, acero, fertilizantes, contenedores o productos agrícolas exclusivamente en camiones.</p><p>La diferencia entre un sueño y una obra no es la política, sino la capacidad de ejecución. <b>Un proyecto solo existe cuando cuenta con estudios, demanda, ingeniería, asignación clara de riesgos y financiación asegurada. Los países exitosos no construyen infraestructura porque tienen buenas intenciones</b>; lo hacen porque cuentan con instituciones que pueden transformar esas ideas en proyectos financiables y ejecutables.</p><p>El renacer del ferrocarril colombiano no debe medirse por kilómetros de riel instalados.<b> Debe medirse por toneladas movilizadas, costos logísticos reducidos, exportaciones generadas e inversión atraída.</b> Los trenes no son nostalgia. Son competitividad. Y en el siglo XXI, la competitividad define algo esencial: qué países lideran y cuáles simplemente ven pasar el tren. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/A4FNQLZFXRCQFLFU246ANKDR5E.jpg?auth=887c4690f44cf85a5c2d3632b87e11875e21f956f8686fd1e2c53aa7b10d7761&amp;smart=true&amp;width=887&amp;height=1024" type="image/jpeg" height="1024" width="887"><media:description type="plain"><![CDATA[Simón Gaviria]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Entramos a la última curva]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/entramos-a-la-ultima-curva-0914.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/entramos-a-la-ultima-curva-0914.html</guid><dc:creator><![CDATA[Poncho Rentería]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:38:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Ayer en la Librería Nacional me dijeron tres amigas periodistas: “El victorioso en la segunda vuelta será el jurídico Abelardo De La Espriella porque a Iván Cepeda lo escondieron sus asesores por 48 días, sacándolo del ring electoral”.</p><p><b>En la política hay tercos e iracundos, eso vimos en la izquierda que se creyó sus encuestas donde “fijo ganarían en primera vuelta”, pero resultó un falso globo. </b></p><p>Es urgente un teledebate entre Pilar Rueda y Ana Lucía Pineda porque una de las dos será ‘primera dama’. Yo les preguntaría: ¿Llevarán a sus amiguísimas a puestos diplomáticos como alegremente hizo Verónica Alcocer? ¿Repartirán notarías a las compañeras de bachillerato? ¿Harán tráfico de influencias desde el Palacio Presidencial?. Bienvenidas sus respuestas porque hoy en Madrid Begoña Gómez, esposa del presidente español Pedro Sánchez, enfrenta graves líos judiciales por montar trucos buscando ganarse millonadas. Pobre Begoña, se rebuscaba negocios millonarios porque “está carísimo vivir en España”. </p><p><b>Buenas, buenas, Polimarket, la menos pifiada de las encuestadoras, lanzó una bomba política dándole a De La Espriella un 81 % de posibilidad de triunfo y solamente un 25 % al candidato Iván Cepeda de la izquierda. </b></p><p>A última hora, respaldan a Iván Cepeda el exministro Juan Fernando Cristo y Rodrigo Echeverry, alias ‘Timochenko’ del partido Comunes, antes llamado Farc. </p><p>Hoy rumoran en medios políticos bogotanos de posibles atentados contra Abelardo y contra Iván Cepeda para reventar las elecciones. Vale preguntar: ¿A quién le sirve esa violencia? A los que ordenaron matar a Miguel Uribe, hoy casi identificados.</p><p>Preguntas entre periodistas: <b>¿A dónde irá el millón de votos de Fajardo? Responden que irán para Iván Cepeda, explicable, son vanidosos y crónicos antiuribistas como han sido Fajardo y su asesora-novia María Ángela Holguín. </b></p><p>En la elección del 21 no habrá fraude porque tenemos una registraduría seria. <b>¿El presidente Petro cantará victoria antes del conteo de los votos?</b> Ojalá no lo haga, sería peligroso. <b>¿Cómo explican que en 108 municipios en zona roja hubo cero votos por De La Espriella?</b></p><p>Ronda esta pregunta: ¿Asistirá Iván Cepeda al debate televisivo con Abelardo? Aún lo ignoramos y queremos verlos debatiendo para saber qué tan capaces son para gobernar este demente país que tiene reventada la economía y el orden público. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/7SW3M22VWJDLHBZRZ7YTDJKQ5U.jpg?auth=d07a6852bda78e048d655335a7a5193ba79f11535493219d14f26b57ff1d25df&amp;smart=true&amp;width=1169&amp;height=878" type="image/jpeg" height="878" width="1169"><media:description type="plain"><![CDATA[Poncho Rentería, columnista]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Desarrollo regional y democracia]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/desarrollo-regional-y-democracia-0931.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/desarrollo-regional-y-democracia-0931.html</guid><dc:creator><![CDATA[Angelino Garzón]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:36:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>De acuerdo con la Constitución Nacional, el país está dividido geográficamente en 32 departamentos más Bogotá, como Distrito Capital. Políticamente, todos ellos tienen un elemento en común: <b>sus gobernantes, es decir, gobernadores y alcaldes, son elegidos por voto popular para períodos de cuatro años, en fechas distintas a las de la elección del presidente y vicepresidente de la República. </b>Esta circunstancia permite que, en la práctica, los mandatarios departamentales y municipales, coincidan durante sus períodos de gobierno con dos presidentes de la República.</p><p>Un error político en el que suelen incurrir algunos gobernantes nacionales consiste en relacionarse con los gobernadores y alcaldes como si fueran funcionarios nombrados o, lo que resulta más grave, establecer diferencias según sus afinidades políticas. En otras palabras, pareciera que ‘si piensan políticamente igual, son amigos, y si piensan diferente, son enemigos’. <b>Se olvida así que esa forma de actuar le hace mucho daño a la democracia, a la población – especialmente a los niños y las niñas – y, de manera particular, a la convivencia pacífica de los colombianos.</b></p><p>En ese sentido y en democracia, lo mínimo que debemos exigir al nuevo presidente y vicepresidente de la República que resulten elegidos el próximo 21 de junio es que tengan en cuenta la diversidad y la realidad de las regiones y que promuevan mecanismos de articulación y participación democráticos a fin de que ganen la gente y el futuro económico y social de Colombia.</p><p><b>Por ello, considero importante que el candidato presidencial Abelardo de la Espriella haya manifestado públicamente que, durante sus cuatro años de gobierno, ejercerá su mandato desde las regiones.</b></p><p>A lo anterior agrego, con fundamento en mi experiencia como exgobernador del Valle del Cauca, que, si realmente se quiere gobernar en favor de la gente, es indispensable hacerlo con la participación activa de los gobernadores, los alcaldes y los diversos sectores legales de la población urbana y rural. Tuve la oportunidad de constatarlo en cada uno de los 42 municipios del departamento. <b>Tanto la ciudadanía, como los alcaldes de la época pueden dar fe de que esta es una de las mejores maneras de gobernar, de hacer realidad el principio de que ‘todos ponen’ y de garantizar un mejor control sobre el uso adecuado de los recursos públicos.</b></p><p>En esa misma dirección, espero que, una vez elegidos de manera libre y soberana el próximo 21 de junio, el nuevo presidente y vicepresidente de la República, junto con los gobernadores departamentales y alcaldes municipales, independientemente de sus afinidades políticas o sociales, impulsen un trabajo conjunto orientado a facilitar que el Gobierno nacional ejerza su gestión desde las regiones y con las regiones, bajo el principio de que ‘todos ponen’. </p><p><b>Sería igualmente importante, por el bien de la democracia colombiana, que Iván Cepeda, también candidato a la Presidencia de la República, asumiera un compromiso público similar de gobernar desde las regiones y con las regiones.</b></p><p>Esa forma democrática de gobernar no es patrimonio exclusivo de la derecha, del centro o de la izquierda. Es patrimonio de la democracia misma y de las personas que desean hacer bien su tarea de gobierno y que entienden que gobernar implica servir al bien común. </p><p>También de quienes son conscientes de que la acción de gobierno solo tiene sentido cuando los seres humanos ocupan el primer lugar y cuando se actúa con criterios éticos de cero tolerancia frente a la corrupción, el despilfarro, la violencia, las desigualdades sociales, la contaminación ambiental y frente a todas aquellas personas que, sin importar si son de derecha, de centro o de izquierda, ven siempre al Estado como su ‘vaquita lechera’. </p><p><b>Por personas con todos esos principios éticos y democráticos es que vale la pena votar para presidente y vicepresidente de la República el próximo domingo 21 de junio. </b> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/Z6A3Y2FNP5AELLI2DV4Q3CDFCI.jpg?auth=d49504f1906a88a440393984c75b42383d8ec9aada00f4ed9aefd8cac4532306&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1333" type="image/jpeg" height="1333" width="2000"><media:description type="plain"><![CDATA[Angelino GarzónEx vicepresidente de ColombiaABRIL 8 DE 2026]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Los Orcos]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/los-orcos-0915.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/los-orcos-0915.html</guid><dc:creator><![CDATA[Willy Valdivia]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:35:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En <i>El Señor de los Anillos</i>, J.R.R. Tolkien describió a los orcos como criaturas de piel corroída y dientes afilados. Donde otros construían ciudades, ellos dejaban escombros. Donde otros cultivaban campos, ellos dejaban cenizas. Donde otros transmitían conocimiento, ellos imponían miedo. <b>Físicamente, los orcos no existen, pero la sociedad ha convivido con ese comportamiento durante demasiado tiempo.</b></p><p>Durante el paro, mientras miles de ciudadanos quedaban atrapados sin alimentación, transporte, empleo y servicios básicos, los orcos celebraban la destrucción. Cuando un menor murió dentro de una ambulancia bloqueada por las barricadas, minimizaron la tragedia con una frase cruel: ‘Igual se iba a morir’.</p><p>Los orcos destruyeron el MÍO, hasta justificaron que<i> ‘igual no servía’.</i> Repararlo costó más de 80.000 millones de pesos. El equivalente a cerca de 26,7 millones de pasajes, es decir, 13 millones de jornadas de transporte para trabajadores y estudiantes.<b> Dicho de otra manera, más de 100.000 personas habrían podido usar el sistema sin pagar durante casi cinco meses. </b>Lo que tomó una década en construir fue devastado en días. La destrucción del MÍO fue visible, pero la acción de los orcos en las universidades públicas es devastadora.</p><p>Pocas instituciones han hecho más por la movilidad social en el suroccidente colombiano que las universidades públicas. <b>Para miles de jóvenes, un título universitario representa la diferencia entre la pobreza heredada y un futuro distinto. Pero la esperanza es frágil y los orcos lo saben.</b> Según el Ministerio de Educación, uno de cada tres estudiantes abandona la educación superior antes de graduarse. La mitad de esa deserción ocurre en los primeros dos años de estudio. Incapaces de cubrir los gastos de permanecer en un sistema paralizado, miles de estudiantes son forzados a abandonar su educación. La misma que los orcos dicen defender.</p><p>Nadie puede negar la pobreza y desigualdad que han alimentado la válida indignación estudiantil.<b> Precisamente por ello, los orcos se aprovechan del idealismo universitario para mimetizarse como incomprendidos o justicieros. </b>No lo son. Realmente son una minoría de <i>‘estudiantes’</i> que llevan diez, doce o quince años acumulando semestres como trincheras, provocando violencia e intimidando a profesores y alumnos que no se doblegan ante sus demandas. Esta infiltración no es un hecho aislado ni reciente; es una estrategia narcoterrorista documentada por los organismos de seguridad del Estado.</p><p>Los orcos son ejecutores, no los arquitectos. Aún no entienden que son una pieza del rompecabezas insurgente. Por encima de ellos, alguien redacta el relato, selecciona los agravios, identifica los enemigos y decide qué debe destruirse. Por eso, para vencer a los orcos no es necesaria la confrontación por la confrontación, ni la revancha por la violencia, lo que ellos temen es la ejecución de dos acciones que no pueden seguir aplazándose. Primero: <b>la aplicación efectiva de la responsabilidad penal individual —no colectiva— para quienes destruyen infraestructura pública</b>; segundo: <b>la intervención legítima de las autoridades para hacer efectiva la inequívoca separación entre la autonomía universitaria y la infiltración armada que usa el campus para el reclutamiento y la intimidación.</b></p><p>La universidad es el espacio para las ideas, el debate y la innovación, no un instrumento de presión política. Ninguna universidad cumple su misión tolerando que los orcos secuestren el futuro de miles de estudiantes.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/AFYVBL2BB5DWTA422JLMLW7CSE.jpg?auth=3c007cb097941829bf7ac095699ec600cc5ce0cf8efbb34f8fac777ceb3f7ea5&amp;smart=true&amp;width=800&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="800"><media:description type="plain"><![CDATA[Willy Valdivia Granda es director ejecutivo de Orion Integrated Biosciences y especialista en inteligencia artificial aplicada a la defensa, la salud pública y la seguridad nacional.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Punto de quiebre en Ucrania?]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/punto-de-quiebre-en-ucrania-0947.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/punto-de-quiebre-en-ucrania-0947.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mario Carvajal Cabal]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:33:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Después de cuatro años de la invasión de Rusia a Ucrania, en las últimas semanas la guerra parece empezar a inclinarse a favor de Kiev. Según The Economist, hacia el 12 de mayo de 2026, entre 280.000 y 518.000 soldados rusos habían muerto en combate, con un total de bajas (incluyendo heridos) de entre 1,1 y 1,5 millones, lo que significa que alrededor del 3 % de la población masculina en edad de combate que Rusia tenía antes de la guerra ha muerto o resultado herida. <b>Los cálculos de este medio combinan estimaciones creíbles de bajas provenientes de agencias de inteligencia, funcionarios de defensa e investigadores independientes con datos de su rastreador de la guerra, lo que le permite modelar las cifras diarias de muertos según la intensidad de los combates.</b></p><p>Adicionalmente, los funcionarios del gobierno ruso, al igual que la población del país, están empezando a distanciarse de la guerra que inició Vladimir Putin. Mientras que hasta la primavera pasada los oficiales de alto mando, los gobernadores regionales y los empresarios hablaban en plural sobre la guerra en Ucrania, como si fuera un proyecto compartido, en la actualidad el tono ha cambiado: <b>ahora describen el conflicto como una guerra que no es de los rusos, sino de Putin.</b> Inclusive, algunos afirman que la toma de decisiones del líder ruso es extraña, lo que evidencia una pérdida de apoyo —y de miedo a criticarlo— por parte de la población y de los altos mandos políticos.</p><p>Ahora bien, es importante tener en cuenta que esto no <b>significa que el régimen liderado por Putin vaya a caer. Este, como señalan expertos, aún mantiene el monopolio de la violencia, elemento fundamental para sostenerse en el poder, pero parece haber perdido la capacidad de proyectarse hacia el futuro.</b> Aunque Putin inició la guerra precisamente para conservar el poder y el sistema que él mismo creó, ante su fracaso, los ciudadanos rusos comienzan a imaginar un futuro sin él. Para entender este giro, es fundamental revisar el reciente avance de Ucrania en el campo de batalla.</p><p>En abril de 2026, por primera vez desde agosto de 2024 —cuando Ucrania tomó territorio en el óblast ruso de Kursk—, los rusos sufrieron una pérdida neta de territorio. <b>Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, un centro de pensamiento de Washington, entre las razones que explican el éxito de Ucrania se encuentran los contraataques terrestres y los ataques de medio alcance de sus fuerzas, así como el fin del uso ilícito por parte de Rusia de terminales Starlink en territorio ucraniano, entre otros motivos.</b> Como resultado, según cálculos de este instituto y de The Economist, Moscú ha perdido el control de al menos 113 kilómetros cuadrados en los últimos 30 días. Aunado a esto, el ejército ruso está sufriendo una acelerada pérdida de soldados: alrededor de 35.000 al mes están muriendo en la guerra, un ritmo que supera la velocidad a la que Rusia puede reclutar reemplazos.</p><p>Además, la proporción de muertos respecto a heridos parece haber aumentado de manera importante como consecuencia de los drones de visión en primera persona (FPV) —aparatos cargados de explosivos que persiguen a los soldados enemigos y amenazan la capacidad de evacuación médica—, responsables de hasta el 80 % de las bajas recientes. <b>Este cambio de fuerzas en el campo de batalla ha coincidido con un apoyo serio, en términos militares y económicos, por parte de Europa.</b></p><p>Actualmente, la Unión Europea, junto con países como el Reino Unido, es responsable de casi toda la ayuda que recibe Kiev. Este mes, por ejemplo, empezará a llegar a Ucrania un préstamo de 90.000 millones de euros (alrededor de 105.000 millones de dólares), mientras las sanciones contra Rusia siguen aumentando. <b>Aunque esto es una noticia positiva, aún falta mucho, no solo para que Ucrania gane la guerra o se alcance un acuerdo que satisfaga a Moscú y a Kiev, sino también para la reconstrucción política, social, territorial y económica del país. </b>Sin embargo, la sola posibilidad de que Vladimir Putin, quien inició esta guerra imperial, esté perdiendo es una buena noticia, no solo para Occidente, sino para las democracias del mundo. C</p><p>Como afirman Vladimir Rouvinski y Sören Brinkmann en su nuevo libro Contested Solidarity: European and Global Reactions to Russia’s War against Ukraine: El futuro del orden internacional basado en reglas depende de quién salga victorioso en Ucrania. Y, por ahora, todo parece indicar que Kiev —y, con él, el orden liberal internacional— empieza a encaminarse hacia la victoria.</p><p>Twitter: @Mariocarvajal9C</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/5FCZ7Z2JNNHZFP7NGL2OXTRJ7I.jpeg?auth=85b1cbbadc3a6dbb667a8fa679f0167e6a82a72669285ca5e63c6694c47ec93b&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/jpeg" height="720" width="1280"><media:description type="plain"><![CDATA[Mario Carvajal]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La urgente integración del transporte en Cali]]></title><link>https://www.elpais.com.co/opinion/la-urgente-integracion-del-transporte-en-cali-0945.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.elpais.com.co/opinion/la-urgente-integracion-del-transporte-en-cali-0945.html</guid><dc:creator><![CDATA[Redacción El País ]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 01:32:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La discusión sobre la integración entre el Transporte Público Colectivo (TPC) y el MÍO ha llegado a un punto en el que las diferencias ya no pueden seguir aplazando las decisiones. Cali necesita un sistema de transporte más fuerte, más eficiente y capaz de responder a las necesidades de los ciudadanos. Para lograrlo, es indispensable que la Alcaldía, Metrocali y los transportadores tradicionales encuentren cuanto antes un camino común.</p><p>Las cifras conocidas esta semana son suficientemente contundentes para entender la dimensión del reto. Según lo expuesto en las mesas de trabajo, si no se logra una implementación rápida de la integración, para 2027 podrían quedar operando apenas unas 60 busetas de las 328 que hoy prestan servicio en la ciudad. Ese escenario no solo pondría en riesgo a cientos de pequeños propietarios; también podría generar nuevos vacíos en la prestación del servicio.</p><p><b>La realidad demuestra que el principal enemigo del transporte formal no está sentado en las mesas de negociación. El verdadero adversario es la piratería. Mientras el MÍO moviliza cerca de 300.000 pasajeros diarios y el TPC alrededor de 100.000, el transporte informal estaría moviendo unos 500.000 usuarios cada día.</b> Es decir, más personas utilizan sistemas ilegales que los dos esquemas formales juntos.</p><p>Esa sola cifra debería ser suficiente para cambiar el enfoque de la discusión. La pregunta ya no es quién pierde más o quién gana menos dentro del proceso de integración. La pregunta correcta es cómo recuperar para la legalidad a cientos de miles de ciudadanos que hoy encuentran en la informalidad una alternativa más rápida, más cercana o más conveniente para desplazarse.</p><p>Es comprensible que los propietarios del TPC tengan preocupaciones. La reducción de rutas, la eventual disminución de buses en circulación, las condiciones técnicas para la renovación de la flota y la sostenibilidad financiera de sus operaciones son inquietudes legítimas. Nadie puede pedirles que firmen acuerdos sin conocer con claridad cómo funcionará el nuevo esquema y cuáles serán las garantías para quienes han mantenido este servicio durante décadas.</p><p>Pero también es cierto que la ciudad no puede seguir atrapada en discusiones interminables. El tiempo juega en contra de todos. Cada mes que pasa sin acuerdos fortalece a la informalidad, deteriora más la flota existente y retrasa la posibilidad de construir una red integrada capaz de llegar a sectores donde hoy persisten dificultades de cobertura.</p><p>Las pruebas piloto que ya se desarrollan en algunas rutas demuestran que la integración puede producir beneficios concretos. Mejorar frecuencias, optimizar recursos y complementar la operación son resultados que indican que existe un camino viable. Lo importante ahora es acelerar las conversaciones para convertir esos pilotos. </p><p>La Alcaldía también tiene responsabilidades en este proceso. Debe ofrecer información clara, certezas técnicas y garantías sobre la reorganización de las rutas. </p><p><b>Los transportadores necesitan conocer con precisión cómo será el modelo final y cuáles serán los beneficios y compromisos que asumirán. La confianza entre las partes aquí es vital.</b></p><p>Al mismo tiempo, los empresarios y propietarios del TPC deben entender que el contexto actual es muy distinto al de hace dos décadas. La competencia entre dos sistemas formales por los mismos usuarios no tiene futuro. La complementariedad, en cambio, puede convertirse en la oportunidad para fortalecer el transporte público y recuperar pasajeros que hoy están por fuera de la legalidad.</p><p>Cali no necesita más diagnósticos sobre la crisis de movilidad. Necesita decisiones. La integración entre el MÍO y el transporte público colectivo debe dejar de verse como una concesión de una parte a la otra y entenderse como una apuesta de ciudad. Si las diferencias se mantienen, la principal beneficiada seguirá siendo la piratería.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://semana-el-pais-prod.web.arc-cdn.net/resizer/v2/3F5UFTUJRBCEDCOWQEMTZECVVY.jpg?auth=84fa9aa44f0dc57a49a17b3f29e0b3cd2f496abd793e227c4550040a331cfad8&amp;smart=true&amp;width=3259&amp;height=2174" type="image/jpeg" height="2174" width="3259"><media:description type="plain"><![CDATA[Buses tradicionales de Cali, esperan integrarse poco a poco con el Sistema de Transporte Masivo de Cali. ]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item></channel></rss>