Educación, la ruta para aprovechar los beneficios de la Alianza del Pacífico

Educación, la ruta para aprovechar los beneficios de la Alianza del Pacífico

Julio 29, 2018 - 10:00 p.m. Por:
Redacción de El País
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En el posconflicto la Región Pacífico ocupa un lugar importante y es necesario que la academia mejore su capacidad de gestión y desarrollo rural, lo que permitirá avances en investigación e innovación social.

La educación y la investigación permiten generar nuevos conocimientos, que llevan a la innovación social y al desarrollo armónico y económico de las regiones. Así lo plantea el profesor Jaime Eduardo Muñoz Flórez, vicerrector de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira. Y es que precisamente estos aspectos han sido una de las grandes responsabilidades que ha tenido la academia en el Pacífico colombiano.
Por eso, directivos y docentes de algunas instituciones de educación superior reconocen que aunque el Pacífico aún tiene falencias por superar en cuanto a educación, desde las universidades se está trabajando para aportar al desarrollo económico y social de la región.

Al respecto, Juan Camilo Cárdenas, decano y profesor titular de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, afirma que “la academia debe involucrarse en estudiar las especificidades de la región, entender por qué las grandes brechas entre el centro y la periferia del país persisten y por qué una parte importante de las fuerzas económicas del país sigue viendo la región como fuente de materias primas o simplemente como el territorio que nos separa de los puertos para exportar a la cuenca del Pacífico global”.

En este sentido, añade que la academia tiene que hacer su aporte en cuanto a reinventar el modelo de desarrollo de esta región con la participación de la población.

En esto coincide Mauricio De Miranda Parrondo, Ph. D, director del Centro de Estudios sobre la cuenca del Pacífico y profesor de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, quien considera que se deben realizar investigaciones en áreas prioritarias “para el desarrollo económico y social y realizar propuestas de política pública para el desarrollo regional, así como establecer lazos fuertes y sistemáticos con el Estado, el sector empresarial y los líderes sociales, aportando conocimiento que pueda ser aplicado de forma práctica”.

Para Jorge Antonio Silva Leal, vicerrector académico de la Universidad Santiago de Cali, la apuesta en educación se deberá realizar bajo dos enfoques: el práctico y el político.

“En el enfoque práctico debemos como académicos identificar, definir y planificar los sectores que mayor potencialidad de desarrollo tienen en el Pacífico y apostarle a la formación de dichos saberes en los diferentes niveles de la educación, sin temor a ser innovadores en las apuestas. Y en el segundo enfoque, se debe trabajar en políticas que permitan aumentar la cobertura de las instituciones de educación para el Pacífico”, explica Silva.

Por otra parte, María Del Pilar López Rodríguez, directora del Programa de Economía de la Universidad San Buenaventura, comenta que el Valle del Cauca se encuentra en deuda con la población costera del departamento en el tema de cobertura educativa a nivel superior, especialmente posgradual.

“En Buenaventura la oferta educativa es provista por el sector oficial, la cual estuvo compuesta hasta el 2017 por solo dos universidades (Universidad del Pacífico y Universidad del Valle), que a ese año atendieron 8.361 estudiantes, principalmente en formación universitaria (72,63%), tecnológica (27,22%), y a nivel de especialización (inferior al 1%)”, añade la profesional López.

Asimismo, anota que “estas cifras empiezan a evidenciar que el aporte y la presencia del sistema educativo de orden nacional en la región es precario, o al menos insuficiente, cuando se considera que la población potencial para acceder a este nivel formativo (entre 17 y 24 años) en el Distrito es de 62.940, por lo que estaríamos hablando de una cobertura del 13,28% que es atendida exclusivamente por la oferta local”.

No obstante, el sector educativo privado, consciente de esta brecha educativa, ha empezado a hacer presencia en la Región Pacífico con programas posgraduales pertinentes a las tendencias económicas locales.

En concordancia con lo anterior, Harold Banguero, miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas y director de Relaciones con el Sector Externo de la Universidad Autónoma de Occidente, también expresa que las instituciones pueden hacer un gran aporte al desarrollo de la región en la medida en que se realice una oferta de programas específicos pertinentes para el Pacífico y no un simple traslado de lo que se ofrece para el resto del país.

Además, José Roberto Concha, director del Consultorio de Comercio Exterior de la Universidad Icesi, Icecomex, considera que debe existir un diálogo permanente entre los empresarios locales y el sector educativo, que le permita a este último conocer cuáles son las competencias fundamentales que requiere el mercado laboral actual.

“Sería ideal que todos los actores del sector educativo acompañen sus programas con procesos continuos de autoevaluación, que puedan dar cuenta de la calidad de la educación impartida”, anota Concha.

Finalmente, Jaime Ricardo Cantera, profesor del departamento de Biología y vicerrector de investigaciones de la Universidad del Valle, destaca que no se puede hacer educación en el Pacífico con infraestructuras similares a las que se tiene en Bogotá o Cali.

“La razón es que no es funcional, la estrategia tiene que ser totalmente nueva, de penetración educativa, donde realmente se invierta en educación para las regiones apartadas. La única forma como se cambian las dificultades de la Costa Pacífica es con un cambio de mentalidad, con una educación incluyente, pensada para la gente y efectuada de esa manera”.

Una formación con mirada económica

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Una de las estrategias para fortalecer la educación es la formación de docentes altamente calificados.

De acuerdo con los docentes consultados, uno de los aspectos más importantes en la educación para lograr un desarrollo en la región es la formación personal en valores, en criterio y conocimiento.

La profesora María del Pilar López dice que la creación y el fortalecimiento de programas académicos de pregrado deben apuntar a una formación de capital humano en términos del conocimiento de los mercados internacionales, es decir, educar apuntando a nuevas miradas de las necesidades económicas mundiales. “Programas con orientación hacia los negocios internacionales, el comercio exterior y temas portuarios en el 2017 representaron aproximadamente el 20 % de la matrícula superior en la región”, argumenta la profesional López.

Por otro lado, Mauricio De Miranda Parrondo, considera que se debe invertir en tecnologías de la información en las zonas remotas y deprimidas de la región, además de elevar la calidad de la educación, propiciando una mejor formación de los maestros y profesores.

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