Evite los dolores que ocasiona la conducción
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Conozca las causas de las molestias y dolores musculares que pueden generarse al volante y consejos para no sufrirlos.

Evite los dolores que ocasiona la conducción

Mayo 31, 2017 - 06:35 p.m. Por:
Elpais.com.co
Dolores conducción

Al asumir una posición ideal de conducción los brazos quedan flexionados y las rodillas por encima de la línea de cintura, posiciones que garantizan un correcto flujo sanguíneo para las extremidades.

Fotolia / El País

Los embotellamientos propios de las horas pico, las largas distancias entre ciudades, el poco inventario de vías y las sinuosas carreteras de montaña (La línea, Minas, Fresno, etc) propias de la difícil topografía colombiana, son factores que multiplican la tensión generada al conducir un auto.

A estos generadores de fatiga hay que sumarle otro factor causante de estrés, como la falta de costumbre de hacer viajes por carretera, en donde se demanda mayor velocidad, cuidados y técnicas de conducción muy diferentes a las de ciudad.

Entre estas diferencias en la conducción causantes de un acelerado desgaste mental figuran los tramos de alta pendiente con curvas cerradas, el sobrepaso de una o varias tractomulas en cuestas, circular bajo la lluvia durante largo rato y soportar la agresividad y falta de cultura de algunos conductores, entre otras circunstancias.

Todas estas condiciones unidas al hecho de tener que mantener una misma posición corporal frente al volante producen una alta carga de estrés, que se traduce en dolores, calambres, espasmos y entumecimiento de los músculos de piernas, brazos, hombros y cuello, especialmente.

Estos dolores y males que aumentan a medida que corren los kilómetros son perfectamente evitables si se adoptan los correctivos pertinentes.

Entre estos correctivos figuran la correcta posición frente al volante, hacer paradas de descanso cada dos horas en promedio y modificar la posición del asiento con relativa frecuencia durante el viaje.

De esta manera, se evitan gran parte de los dolores musculares o neurológicos causados por trabajo muscular o tensión psicológica.

A propósito, vale aclarar que los dolores de tipo muscular se presentan cuando un músculo trabaja realizando un sobresfuerzo que le impide realizar una correcta contracción y relajarse después para poder eliminar de manera natural las sustancias nocivas de la sangre producidas por la combustión de oxígeno, que terminan irritando el músculo afectado si no se desechan a tiempo.

De otra parte están los molestos dolores neurológicos, originados casi siempre por una contracción muscular causada por la reducción de la distancia entre vértebras o pérdida paulatina de la función elástica de los discos intervertebrales.

En el caso del estrechamiento entre vértebras, este puede terminar causando el contacto y fricción entre las paredes de las vértebras y la raíz del agujero intervertebral ‘disparando’ en todo su potencial ese ‘fusible’ del sistema de alarma fisiológico llamado dolor.

En el segundo caso, los discos intervertebrales se ‘aplastan’ y reducen el mencionado agujero intervertebral por donde van y salen las raíces nerviosas de la columna. Esto causa la fractura de los discos intervertebrales produciendo una hernia discal.

Los tres mandamientos para evitar los molestos dolores causados por largas jornadas de conducción que se pueden convertir en lesiones permanentes son:

1. Siéntese bien frente al volante

2. Realice paradas de descanso cada dos horas, como máximo.

3. Durante el recorrido modifique un poco la posición de conducción, ajustando la inclinación del espaldar.

Por razones del diseño universal de los asientos vehiculares al asumir una posición ideal de conducción los brazos quedan automáticamente flexionados y las rodillas por encima de la línea de cintura en donde garantizan un correcto flujo sanguíneo para las extremidades. De esta forma se evitan los molestos y restrictivos dolores, calambres y entumecimiento de las piernas, brazos y músculos del cuello.

Cuando un músculo se queda contraído se crea un exceso de metabolitos traducido en una pérdida importante de la elasticidad del músculo que restringe los movimientos de un conductor.

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