Visite Ginebra, tierra del mejor sancocho del Valle del Cauca

Mayo 29, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Jorge Enrique Rojas | Editor Unidad de Crónicas

Aunque es famoso por ese plato que nos da vueltas en la genética, Ginebra es mucho más que la delicia ancestral que se resume en aquel plato. Crónica de un lugar que también fue la cuna de un genio musical.

[[nid:540215;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/05/734_4.jpg;full;{La explicación más simple para entender por qué ese municipio distante a una hora de Cali se fue convirtiendo en ‘el reino del sancocho’, salta a la vista en un recorrido por sus alrededores.Fotos: Oswaldo Páez | Especial para El País}]]

¿Se muere de hambre? En Guacarí lo reviven con un fiambreToro, la postal escondida del Valle del Cauca

De ahí, el pueblo a diez minutos en bicicleta. Y mucha gente anda en bicicleta, no solo porque es un pueblo plano que puede recorrerse a pedal limpio, sino porque las bicicletas todavía se pueden dejar estacionadas un rato afuera de las casas sin miedo a que se las lleven. Y afuera de la iglesia. Así lo hace Kevin Guerrero, el muchacho que trabaja como aseador del templo, cada que antes de terminar turno el padrecito lo manda a subir a la cúpula para sacar las palomas que se quedan atascadas en la torre. “Cuando yo bajo, la bicicleta siempre está ah텔,  jura con risita de monaguillo.

Y a media cuadra de la iglesia, los billares Danubio. Porque Ginebra es un pueblo tan pequeño que se reza y se peca en la misma cuadra. Aunque pecar sea un decir, en todo caso, porque el billar nunca ha sido sitio de trifulcas, cuenta su administradora, María Fernanda Ávila,  que dice que la mayoría de clientes son “viejitos” que van a escuchar tangos y a pasar el tiempo entre las carambolas que suceden y las que nunca llegan.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad