Víctimas del conflicto armado en el Valle reconstruyen sus vidas con teatro

Víctimas del conflicto armado en el Valle reconstruyen sus vidas con teatro

Marzo 28, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Víctimas del conflicto armado en el Valle reconstruyen sus vidas con teatro

‘Posguerriando' nace de la obra 'Pim Pam Clown' – ('La Guerra de los Payasos') del escritor español Tomás Afán Muñoz, adaptada al contexto colombiano. Es un montaje de Bellas Artes. Se estrena el próximo 14 de abril.

Dentro las víctimas hay familias que han sido beneficiadas con el programa de viviendas gratuitas del Gobierno Nacional. Historia.

La obra se presentó hace unos días en la sala Julio Valencia de Bellas Artes, ante 200 espectadores. Todos eran habitantes de la Urbanización El Rodeo de Jamundí. Se trata de familias que han sido beneficiadas con el programa de viviendas gratuitas del Gobierno Nacional y también víctimas de la violencia.  Algunos son desplazados, otros son desmovilizados de los grupos armados. Por ello la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR) y la Fundación para la Orientación Familiar (Funof) los incluyeron en el ‘Plan de Formación Ciudadana del Modelo de Reintegración Comunitaria’. Se trata, básicamente, de un trabajo desarrollado en seis fases con el que se prepara a las comunidades para recibir de nuevo a los desmovilizados de la guerra, y a las víctimas, rehacer su vida. Es decir:  alistar a Colombia, de a poco,  para el posconflicto. La experiencia con la comunidad de El Rodeo de Jamundí es la tercera en el Valle del Cauca. Antes ya se había realizado en Palmira y una más en el barrio Mojica de Cali.   Y en ese propósito de rehacer la vida después de la guerra han resultado experiencias muy interesantes. En el caso de Palmira, por ejemplo, se trabajó con mujeres excombatientes, desplazadas, madres cabezas de hogar. En el proceso descubrieron que su principal problemática tras la violencia era el empleo. Les era muy difícil conseguir uno. Así que se les ocurrió unirse, convertirse en empresarias y crearon, con el apoyo del Sena, la ARC, la Alcaldía y la Asociación de Líderes Comunitarios, la Escuela – Taller de Confecciones. Allí no solo tejen prendas para después comercializarlas, sino que además capacitan a otros actores que han pasado por la guerra. Ya son más de 100 las personas que se han beneficiado. En el barrio Mojica de Cali, en cambio, la principal necesidad que identificó la comunidad era que no contaban con un sitio para dirimir sus conflictos. Lo hacían o a los puños, la violencia, o con la policía. Para conjurar aquello, entonces, fundaron el Centro Integral de Promoción de Derechos, una especie de consultorio jurídico y sicológico.   Funciona en la institución educativa Carlos Holguín Mallarino, y ahora acuden a él para resolver desde la disputa con el vecino hasta los problemas de pareja o con los hijos.  - En el caso de El Rodeo, la principal problemática que se ha identificado es la falta de confianza. Los unos desconfían de los otros, porque aún no se conocen. El que es desplazado no le habla al desmovilizado. También hay una falta de sentido de pertenencia por el territorio, entre otras cosas porque en El Rodeo, más allá de los 50 bloques en los que vive la gente, algunas zonas verdes, una vía de acceso, no hay nada en términos de equipamiento comunitario. No hay centro de salud, o salón comunal, o colegio. Eso hace que la gente no sienta que haga parte de una comunidad. Dicen “vamos para Jamundí”, cuando hacen parte de Jamundí, explica Nhora Gutiérrez, asistente técnica del Modelo de Reintegración Comunitaria en el municipio. El arte, entonces, es una manera de lograr que la gente se conozca, confíe, y a la vez aprenda a sentir como suyo un nuevo territorio, lo reconozca. Al ir juntos a una obra de teatro se relacionan entre sí, piensan  sobre su realidad. Por eso las 200 personas que asistieron a la sala Julio Valencia de Bellas Artes para ver ‘Posguerriando0 eran todos habitantes de El Rodeo.  La obra, dirigida por el profesor Camilo Capote, es el resultado de un montaje de grado de los estudiantes de artes escénicas, quienes exploraron una temática popular para abordar que de alguna manera les tocara la vida. Y la guerra, en Colombia, nos toca la vida a todos. -  El posconflicto es el gran término que se está utilizando hoy en los medios. Y eso nos potencializó a tratar el tema. En esa exploración nos encontramos con una obra del escritor español Tomás Afán Muñoz: ‘Pim Pam Clown’ (La guerra de los payasos). Aunque no  aborda el posconflicto como tal, su temática  gira en torno a las secuelas de la guerra desde la perspectiva europea. Nosotros la trasladamos al contexto colombiano y de ahí nace ‘Posguerriando’, la mirada propia de nuestra realidad colombiana, dice el profesor Camilo. En la puesta en escena de la obra aparecen cuatro soldados que parecieran estar  recluidos en un centro médico con diferentes secuelas de la guerra. Los soldados investigan esas secuelas al tiempo que rehacen su vida. Durante el proceso, con mucho humor – Posguerriando finalmente es una parodia – se le intenta mostrar al espectador cómo la guerra es algo tan absurdo, tan difícil de entender,  que lo único que hace es destruirnos a nosotros mismos.    - La obra, en el caso de las víctimas y victimarios,   sirve como punto de referencia para sanar esas consecuencias en la vida cotidiana  que deja la guerra como la desconfianza hacia el otro. ‘Posguerriando’ plantea una crítica social desde la comedia. Cómo nos reímos de una realidad que vivimos pero en la que debemos  profundizar mucho más de lo que lo hemos hecho,  sobre todo los jóvenes, agrega Camilo, quien está convencido de que el teatro y y las artes en general deberían ser el eje transversal del posconflicto ye la búsqueda de la paz.  - A través de las artes, y en especial el teatro, tenemos la posibilidad de reflexionar sobre nosotros mismos, conocernos, expresarnos, pero sobre todo encontrar la sensibilidad en los seres humanos. El arte sin duda algunas aflora esa parte sensible que tenemos todas las personas. Y es una manera de generar una reflexión hacia nuestro futuro mirando el pasado. Con la comunidad de El Rodeo, entonces, la idea es que su comunidad consolide un movimiento artístico con el que por un lado se consoliden las relaciones, se esfume la desconfianza entre la gente, y por otro se seduzca al resto de ciudadanos a visitar la zona. “Queremos visibilizar que son personas valiosas, con un montón de posibilidades, incluso en el arte,  desmitificar la idea errónea de que los territorios donde habitan quienes han pasado por la guerra son peligrosos”, dice Nhora Gutiérrez, la asistente técnica del Modelo de Reintegración Comunitaria en Jamundí. Rehacer la vida El Modelo de Reintegración Comunitaria es una iniciativa nacional que busca la participación activa de comunidades vulnerables, propiciando espacios para la construcción de paz y la reconciliación.   A través de la formación ciudadana se logra empoderar a las personas de sus derechos y deberes, y brindarles competencias para el ejercicio activo de su ciudadanía. El modelo se desarrolla en seis fases y en el Valle ya se han beneficiado comunidades de Palmira, el barrio Mojica de Cali y ahora El Rodeo, en Jamundí.

 

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