Unas elecciones muy atípicas

Unas elecciones muy atípicas

Junio 27, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Luz Betty Jiménez V.*

La elección es el procedimiento mediante el cual los ciudadanos participan en la escogencia de sus gobernantes. Sin embargo son muchos los casos en los que las campañas electorales van acompañadas de toda clase de manipulaciones, intimidación y violación de las normas y reglas electorales e incluso del uso del terror contra los potenciales electores.En el caso concreto del departamento del Valle del Cauca, la elección atípica del gobernador es utilizada como un recurso excepcional para resolver las diferencias políticas entre las diversas clases y grupos políticos tradicionales y emergentes que hoy se disputan el poder y tienden a polarizar a la opinión pública, en medio de una campaña que poco o nada le dice al ciudadano común y corriente que no confía en las promesas de siempre y se decide más bien a abstenerse de votar o a votar en blanco.La contienda electoral fue utilizada por los candidatos para agraviarse mutuamente sin que hubiera sido posible conocer a fondo el contenido esencial de los programas de gobierno que abanderaban.Lo más preocupante es que independientemente de quien resulte elegido, el nuevo gobernador estará muy limitado en el ejercicio de sus funciones, en razón a que el departamento del Valle tendrá que cumplir con lo dispuesto en la ley 550 y los dictados del sector financiero y del Gobierno Nacional, que continuará ejerciendo un control sobre la política de la región. Las consecuencias serán la pérdida de la autonomía e independencia del departamento, así como el manejo de los asuntos políticos, administrativos y territoriales por parte del nuevo gobernador. Esta circunstancia viene presentándose de tiempo atrás como consecuencia de la pérdida de identidad y de liderazgo de la clase política, que ha sido incapaz de manejar los asuntos de la administración departamental y ha sido asaltada por diversos grupos de políticos profesionales y contratistas, beneficiando así mismo a los banqueros que hoy tienen al departamento sumido en una grave crisis económica y financiera.Adicionalmete, los candidatos tienen muy poco o nada que ofrecer, pues en términos generales sus promesas de campaña giran en torno a los mismos lugares comunes de siempre, con los cuales se pretende desviar la atención de los electores sobre los verdaderos problemas del departamento.Todas estas aseveraciones atentan contra la democracia que fundamenta la legitimidad de los gobernantes en su elección por parte de los ciudadanos, en tanto que los partidos que intervienen en la contienda electoral cuentan con verdaderas maquinarias electorales que como en el caso del Valle del Cauca, compiten entre sí y han sido aceitadas para mover las masas electorales utilizando para ello toda clase halagos y de promesas electorales.Es importante resaltar la participación de diversos grupos y sectores de la clase media que, hastiados de la corrupción y el clientelismo políticos, han dado a conocer su intención de participar activamente en el debate electoral, lo cual constituye un atisbo de cultura política que puede convertirse en un factor significativo en la construcción de conciencia.Aunque parece que las fuerzas políticas del establecimiento resultarán victoriosas en la elección de gobernador, escogido con base en una votación muy precaria teniendo en cuenta el potencial electoral del Valle del Cauca, está claro que ésta circunstancia no solo afectará la gobernabilidad sino que además generará un clima de incertidumbre y enfrentamientos que pueden generar una mayor polarización de las fuerzas políticas y un clima de violencia partidista que retrasará aún más la salida del departamento de la crisis en que se encuentra. De ahí que la Veeduría que represento considere necesario llamar a todas las fuerzas políticas democráticas y progresistas del departamento a estar atentas y dispuestas a participar en la lucha por un verdadero cambio social para todos los vallevaucanos.*Veedora ciudadana

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