Un hombre intentó suicidarse en la Alcaldía de Tuluá

Un hombre intentó suicidarse en la Alcaldía de Tuluá

Marzo 17, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Mientras llegaban los bomberos y la Defensa Civil para tratar de disuadir al “suicida”, los empleados de la Alcaldía y algunos voluntarios corrían de un lado para el otro colocando asientos y muebles en el primer piso para amortiguar el golpe

Ayer, durante media hora, se paralizaron todas las actividades al interior del Centro Administrativo Municipal, CAM, de Tuluá.Un hombre de 55 años, desempleado y al parecer con trastornos mentales, puso los nervios de punta no sólo a los empleados de la Alcaldía que a esa hora se encontraban en sus despachos sino a la Policía y a los integrantes de los diferentes organismos de socorro de la ciudad que llegaron a atender el caso.“De repente empezamos a escuchar los gritos de un señor que estaba colgado de una de las barandas de seguridad del tercer piso diciendo que se iba a matar”, manifestó un empleado de la Personería Municipal.Se trataba de Isidro Montaño, un hombre de 55 años, quien adujo que estaba cansado de que los funcionarios de la Alcaldía de Tuluá, “le mamaran gallo” y no le solucionaran su problema.Aunque no se determinó cuál era la gestión que don Isidro iba a hacer en la Alcaldía, su queja era porque en esas dependencias no “le paraban bolas”.Mientras llegaban los bomberos y la Defensa Civil para tratar de disuadir al “suicida”, los empleados de la Alcaldía y algunos voluntarios corrían de un lado para el otro colocando asientos y muebles en el primer piso para amortiguar el golpe en caso de que Montaño se lanzara al vacío.De nada valieron los argumentos del secretario de Salud Municipal, Eliecid Ávila Ávila, del ex comandante del Cuerpo de Bomberos de Tuluá y funcionario de la Alcaldía, Azarías Hincapié y del Comandante de la Defensa Civil, quienes no pudieron persuadir al hombre para que desistiera de su propósito.Ante esta negativa, entonces llamaron al personero, Henry Osorio Cárdenas, quien de manera tímida se le acercó a este ciudadano a quien le dijo que no fuera a acabar con su vida y que él se comprometía a solucionarle su problema.“Al parecer, don Isidro sufre de delirio de persecución, porque lo que decía no tenía coherencia”, manifestó el representante del Ministerio Público.De acuerdo con el Personero de Tuluá, este hombre todo el tiempo vociferaba que la Policía lo quería matar.Por esta razón, desde ese mismo momento se le ordenó un tratamiento con una sicológa y una trabajadora social del Municipio para tratar de aliviar su situación.

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