¿Traicionó el Gobernador del Valle a la Unidad Nacional en las Presidenciales?

Junio 29, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Hugo Mario Cárdenas López | Reportero de El País

Ubéimar Delgado considera que él es un mandatario de la Unidad Nacional, aunque admite que su movimiento apoyó a Marta Lucía Ramírez por ‘disciplina de partido’ y por coherencia.

¿Cómo quedan las relaciones con el Gobierno Nacional después de las elecciones presidenciales?Los procesos electorales no deben interferir para nada en la relación del Gobierno Departamental con la Nación. Al contrario, en el Valle del Cauca estamos en Ley 550 y poco a poco estamos oxigenando las finanzas del Departamento, estamos recuperando la confianza de los vallecaucanos y la confianza nacional y lo que el Gobierno debe hacer es premiar al Valle y darle la mano en la circunstancias en que se encuentra. Ahora, yo soy un gobernador elegido no solo por el Partido Conservador, sino por la Unidad Nacional, y esta está representada en mi gobierno desde que asumí el cargo. La U, los liberales, Cambio Radical, la Alianza Verde, es decir, todos los partidos de la Unidad Nacional que reeligieron al presidente Juan Manuel Santos, gobiernan en el Valle. Lo único que se puede decir es que el Partido Conservador, el Directorio Nacional, con su candidata Marta Lucía Ramírez, tomaron unas decisiones y de eso no puede ser víctima el Valle, ni somos víctimas los partidos porque se desarrollan los procesos consagrados en la Constitución Política.Y si lo eligió la Unidad Nacional, ¿por qué su grupo político no acompañó la reelección del presidente Santos?La Unidad Nacional no me apoyó en la primera vuelta a la Gobernación, que fue la elección normal, y el expresidente Álvaro Uribe vino al Valle y me respaldó; en ese momento sacamos 200.000 votos. Cuando es la elección atípica de gobernador, me apoya la Unidad Nacional y saqué 262.000 votos; es decir, yo había sacado 200.000 y la Unidad me puso 62.000 adicionales y por eso fui elegido y, claro, debo dar respuesta y participación a los partidos y aquí hay muy buenos técnicos que representan esos partidos. Pero aquí no hubo constreñimiento; aquí todo el mundo tuvo libertad y en ningún momento me pueden acusar de que tuve reuniones con alcaldes o con concejales para direccionar a qué candidato apoyar. Eso es responsabilidad única y exclusiva de los partidos. Me cuidé mucho de no participar en política, pero mi sector político, que lidera el senador César Tulio Delgado, tomó la decisión de apoyar a Marta Lucía Ramírez y sacaron más de 220.000 votos y eso sumado a lo que sacó Óscar Iván en primera vuelta son más de 450.000 votos, pero yo no soy el culpable de ello. Yo no tengo nada qué ver con el escenario, yo no estuve en una tarima, pero la gente sabe que Cesar Tulio lideró el proceso.¿No siente que traicionó en las presidenciales a esa Unidad Nacional que lo ayudó a elegir?Lo que sería indigno es que el sector político mío hubiera traicionado al Partido Conservador; los partidos políticos tienen unos estatutos que son leyes de la República y sería indigno traicionar a un partido con más de 160 años de historia. Yo creo que los partidos no tienen por qué acomodarse a lo que más convenga; deben tener siempre la frente en alto y no comportarse como terneros mamones, que después de que están viejos siguen arrodillándose para mamar la ubre de la vaca. Yo pienso que las personas, los seres humanos y las instituciones deben tener identidad y por esa razón respeto profundamente las decisiones del jefe del partido en el Valle. Yo soy un servidor público que no debiera de opinar de política, pero hablo porque ya pasaron las elecciones. Lo que quiero es hacer una buena obra de gobierno, responderles a los vallecaucanos con transparencia, con honestidad y recuperar la confianza de los ciudadanos en el Gobierno Departamental. ¿Gobernador, es usted uribista, como ya lo han encasillado?Como senador ayudé al presidente Álvaro Uribe en sus ocho años de gobierno. Antes él debería ser 'ubeimista' porque yo lo apoyé ocho años, convencido de sus políticas públicas en materia de seguridad. Yo he sido un convencido que en ese momento la reelección presidencial era un sentir nacional por la seguridad del Estado; por eso apoyé al presidente Uribe, por el imperio de la ley, el orden, la autoridad y eso se enmarca en la doctrina conservadora y lo apoyamos convencidos de que Álvaro Uribe en ese momento representaba un reto histórico para la seguridad de la Nación. Y no es que yo haya tenido ministerios, viceministerios o gerencias; yo apoyé a Uribe de buena voluntad, de corazón, por amor a Colombia, pero aquí uribistas fuimos todos, lo fue Juan Manuel Santos y lo fue todo el mundo. Ahora, yo no soy el culpable, ni más faltaba, que por esa pelea allá entre los gigantes, los de abajo salimos perjudicados; o como dicen: ‘en pelea de poderosos el pobre paga el pato’. A mí me da mucha tristeza que Colombia se haya dividido entre amigos, porque Santos fue ministro de Uribe y Pastrana fue Presidente y también Santos fue su ministro. Y de eso qué culpa tenemos los pobres campesinos de provincia. Otra cosa es que yo no me dejo persuadir porque alguien me diga: ‘vea, coja por este camino’. Yo creo que uno debe obrar a conciencia.¿No teme que vayan a castigar al Valle del Cauca porque el sector político del Gobernador no acompañó la reelección?John F. Kennedy nos enseñó una máxima y es que se puede ganar con la mitad, pero no se puede gobernar con la mitad en contra. La misión del presidente Santos es unir a Colombia. ¿Pero habrá proyectos o planes que se puedan ver afectados?Yo no creo que se afecten y no tiene por qué afectarse. Aquí, la Secretaria de Hacienda, la de Educación y la de Salud, la de Infraestructura son de la Unidad Nacional; entonces todas estas secretarías que tienen de alguna manera un hilo conductor con la Nación no pueden ser afectadas porque son de la Unidad Nacional; es que yo soy un gobernador de la Unidad Nacional, pero yo no puedo renunciar jamás a unos ideales. Los partidos no deben seguir hombres sino ideas; de tal manera que las ideas tienen unos valores que deben respetarse. Yo tengo una personalidad fuerte y no doblego nunca mis creencias.¿Los cambios que acaba de realizar en su gabinete son para recomponer de alguna forma las relaciones con el Gobierno Nacional?No obedecen a necesidades nacionales; obedecen a las prioridades regionales. Los mismos actores que están siendo nombrados en el Gobierno Departamental son reubicados internamente en el gabinete. La doctora Alba Leticia gerenciaba la Casa del Valle en Bogotá y se traslada a la Secretaría de Hacienda. Igualmente, la Secretaría de Salud siempre ha sido de la Unidad Nacional y es donde mayor flujo de transferencias requiere la red hospitalaria y permanentemente hemos tenido una muy buena relación con el Ministro; lo mismo con el Ministerio de Educación a través del doctor Nelson Rafael Vargas quien por quebrantos de salud pasa a una asesoría y hemos nombrado en su lugar, por experticia y experiencia a la doctora Marta Balcázar, que siempre ha hecho parte de la Unidad Nacional. Mi gobierno es un gobierno con alta participación suprapartidista, multicultural, multiétnico, incluyente; entonces no se entendería que una política miope viniera a no tomar en cuenta la apertura de este gobierno departamental. ¿El Valle ha sido bien tratado por el Gobierno Nacional? Yo creo que el Valle merece un mejor trato. El Valle le tributa en impuestos a la Nación una importante participación, pero de esos impuestos a la Nación solo le retorna el 22%. Quiere decir que nuestra platica la administran en Bogotá. O sea que lo que le invierten al Valle por transferencias no es una dádiva o una concesión graciosa, es un derecho que tienen los vallecaucanos.Yo creo que en los últimos 20 o 30 años, al Valle no se le ha dado el trato que se merece y como Gobernador reclamo que se modifique la forma de calificar los índices de pobreza por parte de Planeación Nacional porque aquí creen que el Valle es un departamento rico. Nosotros hemos hecho gestión, hemos conseguido unos recursos y estamos sacando adelante un departamento que encontré en escombros, como un cadáver insepulto.A propósito, hace exactamente dos años que fue elegido gobernador del Valle, ¿cuál ha sido su principal obra?Con las regalías que autorizó el Congreso hemos aprobado en la Gobernación $15.000 millones para el malecón de Buenaventura, en cambio Bogotá solo nos aprobó $5.000 millones y Buenaventura puso $7.000 millones y ya esos $27.000 millones están en manos de Findeter nacional y serán ellos los responsables de que se haga la obra. También se adjudicará el parque lineal Calima- El Darién por $9.000 millones; se gestionaron recursos por la Aeronáutica, cuando estuvo el doctor Santiago Castro, para el aeropuerto Santa Ana; $3.300 millones para el paisaje cultural cafetero y más de $30.000 millones gestionados con el bloque parlamentario para el puente de Juanchito, entre otras obras que hemos hecho con los escasos recursos del departamento. Pero yo creo que una de las obras más importantes de mi gobierno es que el Valle del Cauca supo que las políticas públicas sí se pueden ejecutar con honestidad y transparencia.¿Cuál es la obra que usted no se quisiera ir sin haberla ejecutado?Recuperarle al Valle su categoría especial. Antes de que yo llegara, el Valle recibió un castigo y fue bajarle de categoría al departamento de especial a primera. Yo creo que por más que haga obras, si no le devuelvo la categoría especial al Valle pierdo el año. Ojalá que no lo pierda.Usted conoce bien el Valle y sabe de sus necesidades, ¿qué tipo de persona considera que debe sucederlo?Debe ser un gerente, un gran administrador porque nos acogimos a la Ley 550 y en un plazo de cinco años Ubeimar Delgado se ha comprometido con los vallecaucanos a pagar la deuda de $433.000 millones que tiene el Departamento. Yo no les puedo pedir a los vallecaucanos que esperemos 15 o 20 años para quedar a paz y salvo y para que el Valle vuelva a ser viable. Le apostamos a un reto muy grande con muchas afugias y apretándonos el cinturón durante cinco años. Ya hemos avanzando muchísimo en esa dirección. Ojalá que quien me reemplace llegue con ese norte de recuperar al Valle, con austeridad, con transparencia, con eficiencia y sobre todo con gerencia de políticas públicas; con 5% de inspiración en la planeación y 95% de transpiración, para que el Valle del Cauca vuelva a ser un líder nacional.

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