Sueños de cartagüeños se sostienen en euros y dólares

Sueños de cartagüeños se sostienen en euros y dólares

Junio 25, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País - Cartago
Sueños de cartagüeños se sostienen en euros y dólares

El estudio hecho por la Cotecnova identificó que la mayoría de viajeros son casados y que el 54 % son bachilleres que regresan con igual nivel de escolaridad.

El 12 % de los hogares cartagüeños tiene un miembro por fuera del país, según un estudio realizado por Cotecnova. Las mujeres son las que más viajan y las remesas soportan la economía de cientos de familias en esta zona del norte del Valle.

En febrero de 2012, la familia López Arboleda salió de su casa en el barrio Departamental, de Cartago, rumbo a Chile, en busca de sueños, esperanzas, realizaciones personales, dinero; en resumen: una mejor calidad de vida.Stealicafann, ama de casa, le propuso el viaje a su esposo Fernedwin, ‘bultiador’, que inicialmente lo vio con recelo, pero al fin accedió. Luego de un año de arduo trabajo, regresaron porque su hijo adolescente, Bliderzon, “se estaba volviendo hiperactivo” y ya contaban con algo de ahorros.Los López llegaron a Antofagasta, donde se encontraron con al menos cinco mil colombianos más, comenta Fernedwin, muchos de los cuales provenían de Cartago y el Eje Cafetero.De hecho, la Villa de Robledo ha sido una de las ciudades con más alta intensidad de migración en proporción al número de hogares, ya que, según las estadísticas del Dane, en el 2005 el 11 % de estos tenían un miembro por fuera.Según la investigación hecha por la Corporación de Estudios Tecnológicos del Norte del Valle, Cotecnova, entre 2009 y 2012 ese porcentaje subió al 12 %.William Mejía, director del grupo de investigación de Movilidad Humana, avalado por la red Alma Mater y que participó en la investigación de la Cotecnova, afirmó que eso significa que, de cada cien hogares del municipio, once tienen un miembro fuera del país. El promedio nacional es de tres por cada cien.Dólares y euros¿Por qué se van los cartagüeños? Marlene Moscoso Quiceno, directora del estudio, señaló que el 80,4 % de los migrantes se va por motivos económicos y laborales.No obstante, al momento de viajar el 90 % de las personas tenían trabajo. Matrimonio, conocer, aventurar y estudiar también son motivos esbozados para viajar, pero en menor medida.Para Mejía, también pesan mucho las redes migratorias y que es una particularidad de Cartago que muchos de sus habitantes se van para París, donde junto a los santuareños conforman las colonias más grandes.Ahora bien, Marlene Moscoso explica que la migración, el retorno y las remesas son elementos que no se pueden separar. Es por ello que no es raro encontrar que el 12,6 % de las familias encuestadas en la Villa de Robledo sean receptoras de remesas, cifra casi similar a los hogares con migrantes, que alcanzan el 12,2 %.Sin embargo, los datos encontrados señalan que dichas remesas no superan un salario mínimo mensual, es decir, el dinero justo para cubrir los gastos básicos de una casa.De acuerdo con estadísticas preliminares del Banco de la República, en abril de 2013 los trabajadores colombianos recibieron remesas por 382,3 millones de dólares.“Muchas veces no se justifica la migración, aunque hay muchos casos exitosos”, añadió Mejía, quien también dijo que el que está acá ve las remesas, pero no el sacrificio que hay detrás de ellas.Juan Carlos Lopera sabe mucho de ese tema. Tiene 47 años de edad y hace quince se fue a España y tras un año se instaló en Francia.Agregó que a muchos les es difícil completar dinero para enviar a sus familias, porque al inicio pagan por horas. “Cuando se llega se empieza a ganar casi nada. La renta es cara, en una pieza de dos metros por tres se meten cuatro personas, muchas veces tienen solo un catre y ni ventanas hay. Una casa es imposible de alquilar porque la renta vale alrededor de 600 euros y eso es el sueldo al mes”, relató.Sin embargo, para la familia que se quedó en Colombia los $500.000, en promedio, que reciben son invaluables, puesto que con ellos soportan el estudio de los niños, la renta y la alimentación, sobre todo cuando son las mujeres las que más viajan (59 %) y dejan sus hijos al cuidado de las abuelas.De acuerdo con William Mejía, los estudios han arrojado que el envío de dinero promedia entre 250 y 500 dólares mensuales.En Cartago también se identificó que el 75 % de los retornados son mujeres entre 25 y 44 años, “en plena edad productiva”.Destacó que muchos retornados siguen recibiendo remesas, por lo que la Villa de Robledo se ha convertido en una ciudad altamente dependiente de dichos recursos.Lo cierto, para los investigadores, es que más allá de los efectos que trae consigo la migración en términos sociales, es un fenómeno que no parará, menos en esta zona, donde el dinero tiene gran valor.Por ello, pese a la crisis que enfrentan España y Portugal, el horizonte se fija ahora en Chile, Argentina, Alemania y Noruega. Lo que sigueMarlene Moscoso, directora de investigaciones de la Cotecnova, señaló que, pese a las cifras en materia de migración, en Cartago no hay políticas que permitan la reinserción del retornado ni programas de apoyo o capacitación.Por ello, anunció que se estableció un Observatorio de la Migración, que pretende hacerle seguimiento a este fenómeno.También se creó la red social Reúnete, que ya cuenta con 70 miembros, con el fin de tener un contacto directo con y entre quienes están fuera del país.De otro lado, informó que pronto se iniciará un curso de sistemas para adultos mayores, ya que se identificó que los abuelos son quienes han quedado como jefes de hogar y reciben las remesas de parte de los migrantes, pero poco saben de informática para comunicarse con sus familiares.A su vez, William Mejía destacó que con este estudio se tendrá una base para las políticas locales, más cuando Cartago tiene un peso importante en el panorama migratorio.

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