Se agrava el paro de barcos de cabotaje en Buenaventura

Enero 23, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Adonai Cárdenas I Redacción El País - Buenaventura
Se agrava el paro de barcos de cabotaje en Buenaventura

Las autoridades marítimas determinaron no permitir la navegación en Buenaventura debido al mal tiempo.

A $7.000 millones llegarían pérdidas debido la protesta en demanda de más subsidios para el diesel marino.

Más de 15 poblaciones del Pacífico colombiano comenzaron a sentir los efectos del paro de la flota de barcos de cabotaje debido a que comenzaron a escasear las provisiones.Luego de siete días y al llegar hoy a la segunda semana de inmovilización de 59 naves se han dejado de transportar casi 5.000 toneladas de carga, que incluyen alimentos de la canasta familiar, combustibles y víveres de todo tipo. Las pérdidas se estiman en más de $7.000 millones.“El panorama comienza a complicarse en poblaciones como Timbiquí, El Charco, Satinga, La Tola, Iscuandé, Pizarro, Litoral del San Juan y hasta la propia Bahía Solano”, dijo Óscar Martínez, presidente de la Federación de Municipios del Pacífico.Por su parte, los directivos de la asociación que agrupa a los armadores de cabotaje indicaron que esperan que esta mañana durante una reunión con funcionarios del Ministerio de Minas se pueda llegar a un acuerdo sobre los subsidios para el diesel marino.“Nosotros nos mantenemos en nuestra posición, que no es capricho, de que se rebajen $3.000 por galón. Si no lo hacen, aunque quisiéramos salir a navegar no lo podríamos hacer, pues no es rentable”, dijo Hernando Palacios, presidente de Asomarpa.El dirigente que la postura de His del Ministerio es rebajar sólo $1.400 el valor del combustible y de aceptar esa oferta, cada dueño de barco estaría perdiendo casi dos millones de pesos por viaje.La parálisis afecta los ingresos de más de 600 personas vinculadas como tripulantes y personal administrativo.Además, perjudica a más de 300 coteros o trabajadores dedicados al cargue y descargue de mercancías en todos los muelles del Pacífico, cuya subsistencia depende de esa actividad.El grueso de la población de más de quince municipios de la Costa Pacífica depende de la entrada y salida de las embarcaciones de cabotaje o costaneras.“Ya se comienza a ver la falta de víveres como el arroz y la panela en muchos graneros. Esta semana va a ser difícil”, dijo Hernando Rojas, dueño de un granero en el municipio de Satinga, Nariño, y quien no ha podido regresar a su destino.Algunas personas que trabajan en el sector público como la educación, y que estaban de vacaciones, han tenido dificultades para retornar a las poblaciones del Pacífico.“Nos tocó conseguir plata prestada y hacer una colecta entre nosotros para fletar una lancha que nos llevara a Guapi, para no perder el trabajo”, dijo Amelia Rosero, una docente de esa población.En el interior del país, especialmente en Cali, se sienten los efectos del no envío de madera para la construcción. Esta materia prima está represada en los muelles de Satinga y San Juan.

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