¿Qué le pasaría al Valle del Cauca si se importa azúcar?

Septiembre 06, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Qué le pasaría al Valle del Cauca si se importa azúcar?

El sector agrícola en conjunto coincide que abrir las puertas a la importación de azúcar pone en riesgo una actividad productiva que genera desarrollo al país.

Este año se han adquirido fuera del país 36.162 toneladas de azúcar, pero se teme que la cifra aumente.

La intención del Gobierno de reducir los aranceles (impuestos) a las importaciones de azúcar dejó un sinsabor en el Valle del Cauca y en general en el sector agropecuario nacional.

Colombia le compra azúcar a los países andinos como Bolivia, Ecuador y Perú porque entre estos territorios no se paga impuesto para este endulzante. Pero si los empresarios quieren adquirir azúcar de Brasil -que es el primer productor mundial, de México u otras naciones, se debe pagar un arancel que depende del precio  internacional. (Si el azúcar se  cotiza alto, el impuesto es bajo  o viceversa). 

Este año, según cifras de la Asociación Nacional de Cultivadores de Caña, Asocaña,  el país  importó en el primer semestre 36.162 toneladas de azúcar, menos del 3 % de la producción nacional, sin  embargo, en años anteriores como en el 2012 y 2013  las compras externas llegaron a las 300.000 toneladas anuales por la baja producción local y porque en ese momento el impuesto estaba en cero por ciento.

El gremio azucarero, en esa época pidió a la Nación cerrar las puertas a las importaciones por el impacto que eso estaba teniendo tanto en los productores de caña como en los paneleros. 

Y ahora, con la  eventual reducción  del   arancel del azúcar de  117 % hasta el 70 % -como propone el  Gobierno, el sector teme que esas importaciones vuelvan a  niveles altos con un efecto dañino para la  economía de la región.  

Para Francisco Lourido, presidente de la Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Valle, SAG, el debate sobre este tema no debe darse sobre la actual coyuntura de  dólar alto, sino mirando hacia el mediano plazo. “300.000 toneladas  de azúcar importadas al año es una cifra muy alta, es como la producción de dos ingenios medianos y eso puede volver a pasar si se rebaja el  arancel como está propuesto”, afirmó el directivo.

Lea también: Modificarán rebaja en aranceles para el azúcar importada

Guido López,  cultivador de caña en el Valle, opina también que el arancel alto es la  única herramienta que tienen los productores para competir con un mercado mundial amplio, distorsionado y altamente protegido, por ejemplo, Brasil produce 40 millones de toneladas de azúcar, mientras Colombia solo 2,4 millones.

Para Asocaña causa extrañeza que en un momento de bajos precios internacionales justo cuando más se requiere protección se intente abrir el mercado a las importaciones. “Mientras otros grandes productores, que ya tienen diversos mecanismos para defenderse, fortalecen sus medidas de protección ante esta coyuntura (EE. UU. y México acordaron una administración conjunta de sus mercados, India establece subsidios a sus exportaciones, Brasil otorga créditos subsidiados)”,  y por su parte Colombia quiere abrir su mercado.  

El sector agrícola en conjunto coincide que abrir las puertas a la importación de azúcar pone en riesgo una actividad productiva que genera desarrollo al país y de la que dependen casi un millón de personas. 

Una de las razones que ha expuesto el Gobierno Nacional para reducir los aranceles a las importaciones de azúcar es que el precio de este producto es alto en el país, lo que consideran va en detrimento de los consumidores  y de la industria que usa esta materia prima.

Sin embargo, otra visión tiene el sector agropecuario. Alejandro Vélez, vicepresidente técnico de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, opina que la Ministra de Comercio no tiene toda la información  y que ese argumento no es tan real. 

Explica que el precio internacional del granulado, que en este momento está en 11 centavos de dólar la libra, se forma   a partir de distorsiones de los productores que reciben grandes subsidios y “no responde a las realidades de cada país”.  

“En Estados Unidos quien compra azúcar la paga al precio local, lo mismo en Europa. Aún así el precio en Colombia es de los más bajos, por ejemplo, en Argentina el kilo de azúcar costaba este mes US$1,46 y en  nuestro país, US$0,72”. 

Adicionalmente, comenta, que el costo del azúcar pesa muy poco en las industrias que la usan como materia prima (4 %), por lo tanto, considera que  su fluctuación no afecta de manera determinante los costos de los productores de confites. “No hay un estudio que muestre esa correlación entre precios del azúcar y precio de los dulces. Entonces  por qué tomar una decisión que puede hacer un daño social muy grande al Valle y al país, por mantener la rentabilidad de unas empresas”, asegura Vélez. 

Pero hay analistas que van más allá. En una de sus columnas el economista Rudolf Hommes sugiere que la reducción de aranceles de productos agrícolas propuesta por el Gobierno  nace del interés de Colombia de pertenecer al acuerdo de Promoción Comercial y de Inversión del Área Transpacífica (TPP, por sus siglas en inglés), del cual ya hacen partes socios como  Chile, Perú y México. Esta sería una exigencia. 

Cálculos de Asocaña muestran que   entre el  2001 y el 2015 (últimos 15 años) la inflación acumulada del país sumó 95 % cuando en ese mismo periodo el precio de venta del azúcar en los ingenios aumentó 45 %,  en los hogares colombianos  81 % y el precio de los chocolates creció 163%. “Bajar el arancel afectará los ingresos de los productores de caña, azúcar y panela y trasladará los beneficios a las empresas de chocolates y confites y a la cadena de logística y de comercialización”, afirma el gremio que insiste en que de este sector dependen  188.000 empleos y más 350.000 familias paneleras. 

Por ahora, pese a que el sector evitó que el arancel del azúcar se baje hasta el 40 %, sigue el sinsabor de que en el  corto plazo esta industria, que es de las más productivas del mundo, se exponga a los  altibajos del mercado mundial.

 Presiones

El Comité  Especial de Confitería de la Andi, considera que un arancel de 70 % para importar azúcar es muy alto y  propone que se baje el impuesto  a  15 %, contrario  a lo que piensan los productores nacionales de azúcar. Asimismo, la  Superintendencia de Industria y Comercio, estima que  las importaciones del endulzante solo se incentivarán con  un arancel entre  el 25 % o 30 %.En la región  aparecen como importadores de azúcar, en especial cooperativas y asociaciones como Dinpro, Disazúcar, Mercol, Multiactiva,  que comercializan el endulzante.
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad