¿Qué hay detrás de los homicidios en la Villa?

Septiembre 28, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Palmira Hoy

En el 2010 los asesinatos se han incrementado en un 41%. Intolerancia, microtráfico y falta de oportunidades, algunas de las causas. Radiografía de la violencia urbana.

El pasado martes, a las 6:30 de la mañana, un grupo de niños de una escuela de Zamorano, en la comuna 1, fueron testigos atónitos de cómo dos hombres irrumpieron en el salón de clases y le pusieron un arma de fuego en la frente a su profesor para robarle el portátil, el celular y otras pertenencias.Horrorizados, los pequeños debieron guardar silencio, pues los delincuentes también los amenazaron: “Ojo, pirobos, si gritan lo matamos”.El día anterior, pocas horas después del consejo de seguridad en el que analizó la ola de violencia que sacude a la Villa de las Palmas, un ex soldado fue asesinado a bala. 24 horas después, un mototaxista degolló a un compañero por una broma y una mujer fue ultimada delante de sus pequeños hijos. Riñas, ajuste de cuentas, venganzas, asuntos pasionales y microtráfico se han convertido en la excusa para esgrimir un arma de fuego o un cuchillo y acabar con la vida del otro. Los hurtos y raponazos contribuyen a agudizar el clima de inseguridad que le roba la tranquilidad a los palmiranos. Al respecto el comandante del batallón Agustín Codazzi, coronel Fernando Ortiz, precisó que el problema en la ciudad es muy complejo y enfatizó que se trata de un fenómeno cultural que proviene desde la misma familia. Por eso, sugirió campañas educativas agresivas para sensibilizar a la población sobre el respeto a la vida.“Si no hay educación difícilmente podremos atacar el problema”, recalcó.Las cifras lo dicen todo: entre enero y agosto se presentaron 174 muertes violentas en la ciudad, mientras que en el mismo período del 2009 hubo 123, es decir, 51 asesinatos más, para un incremento del 41%. De igual forma, sólo durante los primeros 21 días de septiembre el número de muertos ascendió a quince.Martha Gualteros, directora de la Fundación Progresamos, de la Cámara de Comercio, que maneja el Observatorio de Seguridad, Convivencia y Cultura Ciudadana, señaló que durante este año se ha venido registrando un promedio de 21,6 homicidios por mes.Si esa tendencia continúa, aseguró, al finalizar el 2010 se llegaría a 259 asesinatos y esto pondría al municipio casi en los mismos niveles del 2007 (el peor año de la década para Palmira, según Gualteros), cuando se cometieron 252 crímenes y se tuvo una tasa de 87 muertes por cien mil habitantes. De acuerdo con la directiva de Progresamos, las altas cifras del 2010 se deben, en parte, a que muchos de los decretos que se expiden no tienen acompañamiento institucional y no se evalúa su efectividad en el tiempo.“Por ejemplo, se prohibió el tránsito de motos entre las 11:30 de la noche y las 4:30 de la mañana. En los dos primeros meses hubo una reducción de cinco homicidios en esa franja, pero la medida fue perdiendo efecto por la falta de acompañamiento y operatividad”, explicó.Morir es fácilLos palmiranos tienen el doble de probabilidad de ser víctimas de la violencia comparados con los demás municipios del departamento y del país.Así lo dio a conocer el secretario de Gobierno del Valle, Rodrigo Zamorano, quien señaló que mientras en Palmira hay 77 homicidios por cada cien mil habitantes, en la comarca se presentan 35 por el mismo número de pobladores. De otro lado, Andrés Betancourt, coordinador del Observatorio de Seguridad, indicó que en Palmira el 48% de los asesinatos ocurre entre las 6:00 de la tarde y las 3:00 a.m., siendo el domingo el día más crítico, con el 26%. Por eso planteó que la operatividad se debe intensificar en esos horarios.Las armas de fuego son las que más participan en los homicidios con un 86%, seguida de las armas blancas con un 8% y las comunas más afectadas son la 1, que aporta el 18% (32 casos), en los barrios Zamorano y Coronado; la 4, con el 10% (17) y la 7, con el 9% (16).En el 18% de los casos los móviles obedecieron a ajustes de cuentas, en el 9% a riñas y en el 7% a intento de hurto a personas. Así mismo, en el 95% (143 casos) las víctimas fueron hombres, la mayoría entre los 20 y los 34 años. El mayor John William Peña, comandante de la Sijín, coincidió con las demás autoridades locales en que en la Villa de las Palmas hay una grave problemática social. Explicó que si bien es cierto que muchos de los homicidios son por microtráfico, también lo es que un alto porcentaje se da por intolerancia.“Vemos niños educados en la calle y su único ejemplo a seguir es el líder de una pandilla. Crecen sin valores, sin un proyecto de vida. No tienen futuro, por eso no les importa matar, porque en cinco o seis años también estarán muertos”, puntualizó.Agregó que, por otra parte, existe una serie de normas o leyes que dificulta la labor judicial, como la sentencia C025 expedida el año anterior. “Estamos ante un sistema judicial demasiado garantista, que está muy bien, pero no para un país como el nuestro. Si yo notifico al dueño de un bien inmueble donde se venden estupefacientes, pues lo primero que hará será venderlo o ponerlo a nombre de otra persona”, manifestó.Gloria Yolanda, habitante del barrio Hugo Varela, en la Comuna 1, afirmó que viven aterrorizados ante tanta inseguridad: “Estamos a merced de la delincuencia. Hay robos, homicidios y atracos todos los días. Dígame qué vamos a hacer, sino tenemos dónde ir. Toda la ciudad está igual”, afirmó. Medidas de choque Medidas de choque para contrarrestar y prevenir los delitos de mayor impacto en la ciudad, como son los homicidios y los hurtos, fueron tomadas por el Gobierno local durante el consejo de seguridad ampliado que se realizó el pasado lunes. Son ellas: Fortalecimiento de la red de cooperantes, con el apoyo del gremio de los taxistas y la ciudadanía. La propuesta de los promotores comunitarios fue rechazada por la Policía.Los menores de edad no podrán estar en las calles a partir de las 11:00 de la noche. Los que sean aprehendidos serán llevados a lugares como el coliseo cubierto Ramón Elías López.Se redujo el horario de la rumba: de lunes a miércoles hasta las 2:00 a.m., de jueves a sábado hasta las 3:00 a.m. y los domingos hasta las 12:00 de la noche. Se suspendieron los permisos de usos de suelo para sitios de rumba, bares, cantinas o quioscos.A partir de las 11:30 p.m. está prohibido el tránsito de motos en la ciudad hasta las 4:30 de la mañana, pero la Administración ha expedido 600 permisos, los cuales serán revisados para mirar a quiénes se los entregaron.Se firmará el contrato para arreglar las cámaras de vídeo que están dañadas y que hacen parte del 123 de la Policía.Así mismo, se recogerá un informe de la comunidad para analizar la efectividad de este sistema en la Villa.Seguirá el programa de recompensas.Se revivirá la Sociedad Protectora de Animales e instalarán más alarmas comunitarias, al tiempo que se implementará el Alcalde nocturno.Se adelantarán operativos conjuntos con Ejército, Policía, Alcaldía y Sijín. Adicionalmente, se llevarán programas de recreación, culturales y deportivos a las comunas vulnerables.“Al que no roban, es un milagro”Los habitantes del barrio Coronado, en la Comuna 1, se encuentran acorralados por las bandas juveniles que operan en Villa Diana y Simón Bolívar y viven enfrentadas por el territorio.Una habitante del sector narró cómo llegar al barrio se ha vuelto una verdadera odisea, por cuenta de Los 300, una pandilla de menores de Villa Diana.“La vía principal está terrible. Son un poco de ‘culicagados’ de la banda Los 300, que roban al que pase por allí. Le quitan la moto, la bicicleta, el celular, todo. Uno ya no puede pasar a pie porque le tiran pata, palo o lo bajan a cuchillo y hasta le disparan.El sábado pasado venía un joven en una moto y de un garrotazo le partieron el casco por la mitad. El domingo hubo enfrentamientos entre los de Villa Diana y Simón Bolívar. La Policía sabe la problemática. Incluso, el comando principal, pero no pasa nada. Uno no pone demanda, para qué. Uno se cansa de denunciar, no ve que como son menores los sueltan y uno es el que queda con el enemigo.Imagínese que los estudiantes de la Escuela Rosa Zárate de Peña deben pedir ayuda de la Policía para poder ir a clases de laboratorio en el Colegio Antonio Nariño. Aquí al que no roban es un milagro. Yo pienso que Villa Diana se le salió hace rato de las manos a la Policía”, subrayó la mujer, quien reveló que los campaneros de los delincuentes son niños de apenas 7 u 8 años de edad.

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