Prestaciones, la mayor queja de las empleadas domésticas en el Valle del Cauca

Marzo 10, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Prestaciones, la mayor queja de las empleadas domésticas en el Valle del Cauca

El salario para una empleada doméstica interna se puede negociar entre las partes, es decir, entre la trabajadora y el empleador, dice el Mintrabajo.

En el Valle, 986 reclamos fueron presentados al Mintrabajo en el segundo semestre del 2011.

De las 1.064 quejas manifestadas por las empleadas domésticas del Valle ante el Ministerio del Trabajo durante el segundo semestre del 2011, 986 correspondieron a reclamos por prestaciones sociales.Este año, la situación no parece tener muchos cambios. En lo corrido del 2012, salvo 56 quejas por otros motivos, los descontentos de las domésticas de la región se dan por el mismo motivo.Según la directora territorial del Ministerio de Trabajo en el Valle del Cauca, Giovanny Saavedra, de los 565 reclamos presentados por las empleadas del sector a las inspecciones de trabajo desde el 1 de enero hasta la fecha, 509 han sido por falta de vacaciones y cesantías, a las cuales tienen derecho por ley.En segundo lugar, otro de los conceptos que aquejan a las trabajadoras domésticas del Valle es la falta de afiliación a la seguridad social integral (salud, pensión y riesgos profesionales). La funcionaria regional asegura que en lo que va corrido del año, 43 consultas (de las 565 totales) han sido por este motivo. Y los testimonios así lo demuestran.Durante 15 días, Aura López trabajó como niñera de 5 menores. La sorpresa para ella fue cuando a sus labores de cuidado permanente (alimentación, recreación y supervisión de las tareas escolares de los niños) se sumaron cargas como el lavado de los dos baños de la casa, el aseo a los tres cuartos, la sala y la cocina, y la preparación de la comida. Todo, por los mismos $20.000 diarios. “No daba más; empezaba a trabajar a las 7:00 a.m. y terminaba después de las 6:30 p.m. Si ya la responsabilidad de los 5 niños me daba duro, pues mucho más el tener que responder por el oficio de la casa. Más allá de la inconformidad por el pago, estaba el hecho de que no recibía prestaciones ni salud, y para rematar no me quisieron pagar la quincena. Tuve que meterme en la casa de la mamá de mi jefa (la abuela de los menores) y decirle que de ahí no me movía hasta recibir mi sueldo. Por fortuna ella sí me pagó”, recuerda Aura.Desde hace diez años, esta mujer de 36 años de edad y madre de tres jóvenes de 15, 16 y 17, labora como empleada doméstica. Actualmente es la recepcionista de la agencia Caliempleos, a la que a diario acuden entre 20 y 25 mujeres solicitando trabajo en ese campo.De acuerdo con Aura, de esas solicitudes sólo resulta una por día. “Principalmente salen ofertas para empleadas internas que están ganando entre $350.000 y $400.000, pero por necesidad, porque en realidad deberían pagar más de $400.000. La mayoría descansa sólo después de 15 días, y trabajan desde antes de las 7:00 a.m. hasta que se acuestan”.Según la asistente de Caliempleos, quienes contratan por estos precios aseguran que lo hacen porque las empleadas reciben “comida y dormida”. Sin embargo, en lo que respecta a las afiliadas a esa agencia, estas coinciden en no recibir prestaciones, seguridad social, auxilio de transporte, horas extras, dominicales ni festivos.Situaciones similares se viven a diario en la oficina de empleos Divino Niño. Carlos Felipe Dorado, representante legal de esta agencia que opera desde hace ocho años, asegura que en muy pocos casos las empleadas afiliadas a su empresa reciben un salario mínimo que incluya prestaciones sociales. En esta oficina, en promedio un 97% de las trabajadoras son contratadas para laborar como internas con sueldos que van desde $380.000 hasta $450.000 aproximadamente, y quienes se emplean al día cobran una tarifa por 8 horas de $30.000.Al día también reciben beneficiosDe acuerdo con la Directora territorial del Valle del Mintrabajo, las empleadas domésticas que trabajan al día también tienen derecho a prestaciones y seguridad social, “basadas en la cantidad de jornadas que laboren”.Sin embargo, ese no es el caso de María Penagos, de 45 años de edad, quien, pese a ser contratada para trabajar dos días a la semana sin importar su edad (considerada avanzada dentro del rango común de los 20 y los 40 años en el sector doméstico), no recibe ese tipo de beneficios. María concilió con los dueños de la vivienda un sueldo de $25.000 por día (lo hizo por necesidad y por la confianza con quienes la contrataron).Recibe, además, el valor del transporte diario, alimentación y una hora de descanso al medio día. No obstante, desconoce que sus jefes están en la obligación de brindarle seguridad social y prestaciones.Como ella, son muchas las domésticas que no reconocen aún sus derechos (y obligaciones), pero pueden acceder a los mismos a través de la Cartilla del Servicio Doméstico del Ministerio del Trabajo.

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