¿Por qué hay escasez de aguardiente en las discotecas de Cali?

Octubre 07, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co
¿Por qué hay escasez de aguardiente en las discotecas de Cali?

Los dueños de establecimientos nocturnos dicen que el Blanco del Valle y el Ron Marquez ya no les llegan en la cantidad que requieren. ¿Qué está pasando?

Los bares y discotecas de Cali están teniendo problemas para abastecerse de aguardiente Blanco del Valle. Y muchos de sus clientes se están viendo obligados a consumir licores de otras regiones del país o importados. Así lo reveló la Asociación de Establecimientos Nocturnos de Cali, Asonoc, al emitir una voz de alerta sobre un posible desabastecimiento de los productos bandera de la Industria de Licores del Valle, ILV, durante la temporada de fin de año que se avecina. El presidente de la agremiación, Alejandro Vásquez, dijo que en el último trimestre se ha evidenciado "que el Ron Marquez y el Aguardiente Blanco del Valle, productos que gozan de gran aceptación entre los caleños, han dejado de llegar a los establecimientos de comercio”. "Muchas veces el comerciante quiere comprar 100 cajas y le dicen que solo le pueden enviar 30, o cuando se piden 200 cajas solo le pueden llevar 60". Explicó que por esta situación muchos establecimientos de comercio están comprando ron de otros departamentos y en el caso del aguardiente se están viendo forzados a adquirirlo a través de otros intermediarios, como almacenes de cadena. Vásquez dijo que en el caso del aguardiente, producto estrella de la ILV, muchas personas ya están prefiriendo comprar otro tipo de licor que pueda suplirlo.  "Hay que ver qué es lo que pasa: si es un problema de producción, comercializadora o los proveedores. Hay que llegar al fondo de lo que está pasando aquí", agregó.  El País consultó al gerente de la ILV, Luis Fernando Martínez Arce, quien dijo que en las bodegas de esa empresa y de la firma Comercializadora Suprema, que tiene el contrato para la distribución exclusiva de los productos, reposan cerca de tres millones de botellas listas para ser distribuidas.  El problema, agregó, es que al parecer “Suprema no está teniendo los recursos suficientes para poner el producto en el mercado". Según Martínez, la distribuidora podría estar pasando por problemas económicos a raíz de incumplimientos de almacenes de grandes superficies en los plazos otorgados, de entre 60 y 90 días, para pagar el licor.  Se espera que en horas de la mañana de este miércoles se realice una reunión entre Asonoc, la Comercializadora Suprema y la gerencia de la ILV, para evaluar el problema.   Y es que los líos entre la Comercializadora Suprema y la Industria de Licores del Valle no son nuevos. Incumplimientos en las metas de ventas ha sido el principal problema que ha llevado a las dos empresas a un proceso jurídico en un tribunal de arbitramento.  En junio pasado Luis Fernando Martínez, gerente de la ILV, dijo que los líos económicos de la Industria tienen que ver con una cartera de miles de millones que le debe Suprema a la entidad.  "El problema de la empresa son las cuentas por cobrar, porque la comercializadora de los productos (Suprema) nos debe unos $60.000 millones, el problema es que  podamos recuperar esa cartera en el corto plazo", afirmó.  A su vez, en una demanda que instauró contra la ILV, Suprema pidió hacer un nuevo  diseño de la cuota de ventas y modificaciones en los plazos para pagarle a la ILV.  La comercializadora argumenta que "la meta de ventas que se debía cumplir fue fijada con argumentos que hoy no son válidos en el mercado”. También se pide que la cartera se pague cada dos meses, pero en el contrato actual dice que los pagos deben hacerse de contado.   A raíz de los incumplimientos en el contrato, la gerencia suspendió el pago de los incentivos por cumplimiento de  metas a Suprema. En octubre de 2012, cuando el Consorcio Suprema ganó el proceso licitatorio de la ILV para distribuir Aguardiente Blanco y demás productos de la Industria, se estableció que la firma va con el contrato hasta el 1 de enero de 2017.  Suprema se comprometió a vender 55.669.808 botellas de aguardiente al término del contrato. Pero las metas pactadas para cada año no se están cumpliendo a cabalidad. Según el informe financiero presentado por la gerencia de la ILV en abril de este año, en el 2014 la comercializadora de licores vendió 8.098.229 botellas, de las 11.950.000 previstas inicialmente, es decir, cumplió con el 68 % de la meta prevista.  Este año, se proyectan vender 12,2 millones de unidades, pero este es uno de los temas de discusión en el Tribunal de Arbitramento que busca definir las responsabilidades sobre las botellas que no se vendieron  y las de este año. 

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