Panorama ardiente: alerta por los estragos que abren paso al Fenómeno de El Niño

Panorama ardiente: alerta por los estragos que abren paso al Fenómeno de El Niño

Julio 27, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Panorama ardiente: alerta por los estragos que abren paso al Fenómeno de El Niño

En Cali la temperatura ha superado los 33°C en la sombra.

Aunque su embestida será en octubre, la sequía previa al fenómeno climático causa estragos. 117 municipios en alerta. Valle, el más preparado.

Junio pasado fue el mes más caliente de los últimos 130 años en el mundo y el periodo abril-junio fue también el más seco. La temperatura combinadas de tierra y mares alcanzó 16,2 grados centígrados, por encima del promedio del siglo XX de 15,5 grados. La sola temperatura promedio de la superficie terrestre fue la más elevada de los registros históricos, 1,07 grados por encima del promedio del siglo pasado, que fue de 13,3 grados.Los registros son de la Noaa (La Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica de Estados Unidos), principal autoridad mundial sobre el tema.Los valores son promediados y todos apuntan a que la sequía en el planeta será extrema en los próximos meses, al punto que tendremos un nuevo fenómeno del Niño. Porque los calores que se han sentido en La Guajira, Casanare, Sucre y Córdoba para hablar solo de Colombia, han sido infernales: de 38 y hasta 41 grados centígrados como se registró la semana pasada en Valledupar. Más de 14.000 reses han muerto de sed en los hatos ganaderos y millones de personas están padeciendo por la escasez de agua.En Arizona y Texas (Estados Unidos) y en algunas partes de Asia ha habido temperaturas de hasta 44 grados centígrados. “Eso sí provoca incendios forestales por ignición espontánea en determinadas condiciones”, explicó Rodrigo Zamorano, asesor de Emergencias y Desastres del municipio de Cali. En la ciudad ha habido 48 incendios forestales en lo que va del año alentados por la sequía.El Valle del Cauca, según Javier Carbonell, experto del Centro de Investigación de la Caña de Azúcar (Cenicaña), registra zonas que han alcanzado temperaturas de 35 grados centígrados. Y ahora en julio ha caído solo la tercera parte de las lluvias que normalmente caen durante este mes. Solo en el municipio de Florida hay precipitaciones pluviales por encima del promedio.Los cultivos están en alerta, racionando el agua que consumen y en muchos casos apelando a técnicas de riego, según el experto, pese a que es justamente el Valle del Cauca una de las regiones más preparadas para afrontar sequías por su alta tecnificación agrícola y el sistema de embalses, pozos y reservorios que existe.Sin embargo, pese a que la entrada del Niño es inminente a partir de octubre próximo, el director de la CVC, Óscar Libardo Campo, aseguró que con base en las condiciones que tenemos en los embalses de Salvajina y del Brut (en el norte del departamento), y “según los cálculos que hemos hecho, manejando unas condiciones relativamente extremas del comportamiento del clima, el embalse de Salvajina nos garantizaría la disponibilidad de agua para Cali en las captaciones de Puerto Mallarino y río Cauca” que suministran el 80 % del agua que consumen los caleños.Cali, por su parte, está tomando medidas. Emcali tiene un reservorio que garantiza agua a la ciudad durante seis horas en caso de un cierre de las bocatomas del río Cauca y promueve una campaña para el uso racional del agua. La Secretaría de Salud intensificó la fumigación contra dengue, cólera y malaria que se disparan en estos periodos. Y se tiene un dispositivo para la prevención y mitigación de incendios forestales, indicó Zamorano. Pese a todo, la embestida del ‘Niño’ es inevitable.***El pasado jueves en un consejo de Ministros en la Costa Atlántica, el presidente Juan Manuel Santos pidió a los colombianos tomar conciencia sobre la gravedad del fenómeno del Niño y los invitó a ahorrar agua para evitar su racionamiento. Dijo que con un poco de esfuerzo se podría ahorrar entre el 6 % y 7 % del vital líquido que se consume.La buena noticia es que no se va a producir racionamiento de energía, toda vez que las fuentes hídricas que abastecen las hidroeléctricas del país están en buen nivel.Eso no quiere decir que no habrá problemas. De hecho, el propio Santos había dicho hace unas semanas que la actual sequía “es solo la cuota inicial de lo que se viene”, porque de acuerdo a la información técnica, el fenómeno del Niño propiamente dicho solo empezará en octubre y podrá extenderse hasta marzo del próximo año.El defensor del Pueblo Jorge Armando Otálora advirtió que 117 municipios del país, el 10 % del total nacional, estarían en riesgos de sufrir una grave escasez de agua potable dada la fuerte sequía que padece el país. Y 20 departamentos están en alerta roja por incendios forestales. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres anunció esta semana que ya se empezaron a ejecutar $35.000 millones en el fortalecimiento institucional de las entidades operativas que se encargan de prevenir y atender emergencias.En ese sentido, Carlos Iván Márquez, director de dicha unidad, anunció que el gobierno dispuso una partida mayor (de $200.000 millones) para afrontar la preparación, recuperación y atención de zonas afectadas por la sequía. Hoy, 48 municipios de la costa enfrentan problemas por la escasez de agua debido al intenso verano. Tan solo en el Magdalena cien mil familias han tenido que ser abastecidas de agua con carrotanques y en seis municipios de Córdoba se han distribuido más de siete millones de litros de agua para mitigar la escasez y 48.000 kits de alimentos.Catorce mil cabezas de ganado han muerto en los hatos de Bolívar y Sucre por la sequía y 58.788 animales han sido desplazados a zonas donde exista disponibilidad de agua y alimentos. Tan solo en Bolívar la sequía ha afectado 6768 predios que suman 161.938 hectáreas, dicen los ganaderos. En Santander, la industria avícola está al borde de la quiebra. Un millón de aves productoras de huevo y carne están a punto de morir por falta de agua y 15 granjas han cerrado por esa misma causa. 180 carrotanques llegan con el líquido pero son insuficientes. Según los cálculos, el costo mensual de esa agua es de mil millones, algo que no parece soportar la golpeada economía avícola de la región.El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, indicó que “como si fueran pocos los males que aquejan al campo, ahora la naturaleza se vuelve a ensañar con la producción agropecuaria y con los colombianos que viven de ella. El Niño representa una verdadera catástrofe rural anunciada, sin que se hayan adoptado la previsiones para mitigarla”. El ministro de agricultura Rubén Darío Lizarralde indicó que soluciones de fondo como dotar al sector agropecuario de obras de riego, drenaje y canalizaciones exige una inversión de $50 billones. Ese es un dinero que no está disponible y que solo podrá conseguirse con alianzas público privadas de fuentes como fondos de capital privado y financiación multilateral.Por lo pronto, lo que hay es un programa de distribución de alimentos para bovinos a precios bajos, otorgando un subsidio ponderado de hasta el 50 %. Para esto el Ministerio ha dispuesto recursos por $3450 millones. Pero no es únicamente la falta de agua. Son los incendios que consumen bosques y ponen en riesgo viviendas y vidas humanas. La costa Atlántica y la zona Andina son las más afectadas. En Cali se han consumido medio centenar de hectáreas en los últimos meses. En el Magdalena se vivió la situación más compleja la semana pasada por cuenta de un incendio que duró varios días, consumió una amplia zona rural de Pueblo Viejo y generó una fuerte cortina de humo que terminó afectando a la población barranquillera y samaria. Cerca de mil hectáreas de mangle y enea fueron consumidas por las llamas. Y todavía no llega el Niño. Cultivos del Valle, con su red pluviométricaJavier Carbonell, director del programa de Agronomía del Centro de Investigación de la Caña de Azúcar en Colombia, Cenicaña, dijo que el régimen de lluvias ha disminuido considerablemente, al punto que en julio, en el Valle del Cauca ha caído solo el 36 % de lo que normalmente cae durante este mes.El experto indicó que lo que estamos atravesando es una temporada seca y precisó que si cuaja el fenómeno del Niño, los impactos fuertes se verán desde el mes de diciembre de 2014 hasta mayo de 2015.  Pero, ¿cómo se miden las temperaturas y el impacto en el Valle en los cultivos? Carbonell indicó que se hace una revisión diaria de la medición de la red de 34 estaciones automáticas instaladas desde Viterbo (Caldas), hasta Santander de Quilichao. Esta es toda la zona donde se encuentran los cultivos de caña y hay un reporte mensual de la Noaa con las condiciones atmosféricas. Con base en estas mediciones es que las instituciones gubernamentales y privadas deben prepararse para mitigar los efectos de la sequía y del Niño, agregó. Las mediciones están al alcance de todo el mundo, por lo que la prevención y previsión se pueden hacer con tiempo, para no correr a última hora a mitigar lo que no se preparó con antelación.En municipios como Florida y Santander de Quilichao caen 1500 m3 de agua al año y para los cultivos se requieren 1300, es decir que con lo que cae de agua es suficiente. Pero no ocurre igual en zonas como la de Rozo, donde solo caen 800 m3 al año, por lo que regar los cultivos allí es indispensable.A racionalizar el consumoA la escasez del vital líquido se agrega el consumo irracional que se ha hecho del mismo, lo cual tiene diezmadas las fuentes de suministro.Por ejemplo, según las mediciones, mientras la distribución de caudales del Amazonas es de 27.830 litros por segundo, la del Caribe es de 4881 litros por segundo. Y paradójicamente, Cesar y Bolívar lideran el ranking de los departamentos que más consumen agua en el país. Por habitante, en Bolívar se gastan 25.000 litros al mes y en el Cesar 24.600 litros. Los departamentos de la Costa deberían gastar en promedio unos 7100 litros menos de lo que consumen hoy, de acuerdo con la Comisión de Regulación de Agua (CRA).En el Pacífico se producen 9629 litros de agua por segundo y lidera el grupo de las zonas que menos consumen. Es así como Chocó solo necesita 11.300 litros por persona al mes, al igual que Nariño.El río Cauca, por su parte, mantiene caudales tolerables pese a la sequía con un promedio de 5.5 metros cúbicos de agua por segundo.El director de la CVC dijo que “ahora la prioridad debe ser el agua para consumo humano y en eso no podemos fallar un milímetro”. Así, el sector agrícola que utiliza fuentes superficiales de agua, va a tener que hacer uso del agua subterránea.Quienes usen mal el agua y superen los niveles de consumo tendrán sanciones económicas, se les elevará la tarifa. No se permite riego de jardines con agua potable, ni lavado de carros, ni uso suntuario del líquido.

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