Opción Ciudadana, antes PIN, con pocas opciones electorales en el Valle

Enero 12, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Hugo Mario Cárdenas López | Reportero de El País
Opción Ciudadana, antes PIN, con pocas opciones electorales en el Valle

Política. En el mes de junio del 2013, y ante la estigmatización en la que había caído el PIN, los miembros de la colectividad aprovecharon su convención para cambiarle el nombre por Opción Ciudadana. En primer plano el senador vallecaucano Hémel Hurtado.

Analistas y dirigentes del partido aseguran que es compleja su situación y que será difícil lograr al menos una curul a la Cámara.

El Partido de Integración Nacional, PIN, rebautizado recientemente como Opción Ciudadana para encarar las elecciones al Congreso de la República de marzo próximo, es un movimiento político con más pasado que futuro.Tanto así, que varios de los dirigentes que ocupan cargos de elección popular en el Valle del Cauca, con el aval del antiguo PIN, consideran que es muy poco probable que puedan conservar al menos una de las tres curules logradas en el 2010 en la Cámara de Representantes y que quizá les alcance apenas para mantener un senador.La conclusión de un sondeo realizado con varios analistas y dirigentes del partido, es que de aquel fenómeno electoral que logró en las elecciones pasadas cuatro curules en la Cámara de Representantes y tres en el Senado de la República, de la mano del exgobernador Juan Carlos Abadía y el exsenador Juan Carlos Martínez, solo queda el cascarón.Entre otras razones, porque Martínez y Abadía rompieron relaciones, porque cada uno se dedicó a hacerle frente a sus problemas con la justicia y dejaron el partido a la deriva, porque nunca hubo una reunión para tomar decisiones como colectividad y porque el proyecto solo estaba soportado en el poder económico y político que les daba la Gobernación del Valle y la CVC, que también estaba bajo su control.El representante a la Cámara por el PIN, Juan Carlos Salazar, reconoció que el partido no tiene una estructura y que los más de 190.000 votos que obtuvieron en Cámara y los más de 210.000 que alcanzaron para el Senado eran de coyuntura.“En realidad el partido no tiene una estructura política; lo que había en el 2010 eran 22 alcaldes del Valle sumados a ese proyecto, pero través de unos acuerdos logrados gracias al poder que teníamos en ese momento, pero hoy lo que le queda al partido son unos nichitos electorales porque cada alcalde cogió por su lado”, indicó el representante Salazar.El analista y politólogo Óscar Duque señaló que seguramente del PIN ya no quede nada, pero como no se conocen los trasfondos de la política, es difícil establecer la fuerza real con la que reaparezcan con otro nombre para las elecciones de marzo. “El peso del PIN era la corrupción que tenían en el Valle y en otros departamentos, sobre todo con el senador Martínez, que era el adalid de ese movimiento. Acabado políticamente el senador Martínez y bloqueado el nombre del PIN, del partido no queda nada, pero recuerde que Martínez decía que era más rentable una alcaldía que un cargamento de coca; entonces podemos dar por acabado el nombre del PIN, pero no la figura y la corrupción que representan”, dijo Duque.Terminaron los gozososDe acuerdo con analistas y politólogos, cuando un partido no tiene una tradición política y, como el PIN, cambia de nombre en cada contienda para tratar de espantar los fantasmas del desprestigio, necesita la gasolina del poder burocrático y la contratación para mantenerse en escena.Y es justamente eso lo que han perdido en el Valle los integrantes del antiguo PIN. A diferencia del 2010, el que fue el partido con el mayor número de congresistas en el departamento ya no tiene la Gobernación, perdió el poder que ostentaba en la CVC, Buenaventura y Jamundí y hoy solo cuenta con una de las seis alcaldías ganadas en las elecciones regionales pasadas.Por eso es que algunos de sus dirigentes reconocen que han pasado los gozosos y que están lejos de esa ‘hazaña’ de lograr curules a la Cámara, que normalmente se obtienen con votaciones que van entre los 15.000 y los 25.000 sufragios, con cifras superiores a 45.000 votos.Uriel Rojas, el único concejal del PIN en la capital del Valle del Cauca, considera que es mucho lo que ha retrocedido su colectividad y es consciente de que los resultados que pueden lograr en las legislativas serán modestos. “Veo complicado el panorama del partido porque no hay ninguna estructura de organización en Cali. De todas maneras estoy acompañando a Heriberto Escobar como candidato al Senado, pero a la lista de Cámara, sinceramente, no le veo ninguna opción”, dijo el concejal Rojas.Sin embargo el exconcejal Édison Ruiz, secretario general del partido y candidato al Parlamento Andino, respondió que las palabras de Rojas obedecen a que está acompañando al candidato del Alcalde. “El concejal Uriel Rojas está en doble militancia y no sé qué explicación le va a dar al partido; sin embargo él me está acompañando al Parlamento Andino y tengo la esperanza de que replantee el tema de Cámara y acompañe a uno de los aspirantes de Opción Ciudadana”, dijo Ruiz. De las pocas probabilidades de que el partido alcance alguna curul a la Cámara por el Valle también es consciente el representante Salazar y fue esa una de las razones por las que decidió no aspirar de nuevo al Congreso y acompañar la candidatura de su hermana María Elena Salazar, inscrita en el Partido Liberal.“Modestia aparte, los únicos votos de verdadera estructura son los que yo aporté y sin esa votación lo que quedó fue una lista muy débil”, dijo Salazar.La otra razón por la cual dio el paso al costado, dijo, “es porque ser representante a la Cámara por Opción Ciudadana, es seguir como paria en el Congreso; soportando el desgaste y el desprestigio a costa de semejante locura”.Al respecto, Édison Ruiz aseguró que el representante Salazar tampoco tiene, entonces, los votos que dice tener “porque siempre se dijo que él fue de los grandes beneficiados electoralmente de esa fortaleza que teníamos”.“Además, yo hablé con Salazar hace dos días y me dijo que él está trabajando duro para reelegirse. Entonces, los engañó a ustedes o me engañó a mí porque en ningún momento ha renunciado a su candidatura y sigue siendo el 104 de la lista a la Cámara por Opción Ciudadana”, indicó.Los votos embolatadosA la situación de Opción Ciudadana se suma también que en esta oportunidad no tendrán como candidatos a dos de los mayores electores de todo el partido al Senado: Juan Carlos Rizzetto, quien falleció hace dos años y Hémel Hurtado, que decidió no volver a aspirar.Situación que según el analista Diego Luis Sánchez impactará al partido a nivel nacional porque el bastión del PIN ha sido el Valle, además de Santander, y la realidad política hace prever que no será fácil superar el umbral.“Como se volvió lógica en política, cuando los líderes y dirigentes no perciben entusiasmo de parte de las directivas de un partido, aprovechan esta época para buscar un mejor trato y eso es lo que está afectando al PIN en varios sectores. Muchos líderes de base no han visto los maletines del pasado y saltaron a otros proyectos”, indicó Sánchez.Sin embargo, en los candidatos a Senado por el PIN, a diferencia de lo que ocurre con los de la lista de la Cámara, se percibe un mayor esfuerzo por evitar que la votación se escurra a otros partidos.De un lado, el senador Carlos Arturo Quintero sigue centrando su acción en Cartago y el norte del Valle, mientras Heriberto Escobar trabaja en Cali y varios municipios del centro y norte. Entre tanto William Rodríguez, quien aspira al Senado, intenta retener parte de la votación que obtuvo Hémel Hurtado en el 2010.“Nos han dado garrote injustamente, pero la gente ve en nosotros la única alternativa seria de poder en el Valle del Cauca y vamos a sostener los tres representantes y tres senadores”, concluyó el Secretario General del partido.Las cinco vías van al mismo caminoEl partido que controlan hoy los amigos del exsenador Juan Carlos Martínez fue creado en los 90 por Carlos Herney Abadía con el nombre del Movimiento Popular Unido.Para las elecciones al Congreso del 2006 ese mismo sector político se aglutinó en la llamada Convergencia Ciudadana.Tras los varios escándalos de algunos de los integrantes de este partido, adoptaron el nombre de Alianza Democrática Nacional, ADN, que fue creado en la cárcel La Picota por directivos de este partido y de Colombia Viva, al que el Consejo Nacional Electoral le impidió inscribir candidatos por falsedad en los documentos de conformación.Tras esta situación se convirtió en Partido de Integración Nacional PIN y hace pocos meses fue rebautizado con el nombre de Opción Ciudadana.

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