Monseñor Héctor Epalza se despidió de Buenaventura con una eucaristía

Monseñor Héctor Epalza se despidió de Buenaventura con una eucaristía

Julio 14, 2017 - 04:46 p.m. Por:
Redacción de El País - Buenaventura 
Monseñor Héctor Epalza

Monseñor Héctor Epalza en la eucaristía de despedida.

Henry Ramírez / El País Buenaventura

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Monseñor Héctor Epalza Quintero, presidió la última eucaristía en honor a San Buenaventura, en el marco del cumpleaños 477 de la ciudad.

Como una 'diosidencia', se ordenó en el sacerdocio un 14 de julio de 1965, un día en el que Buenaventura estaba de cumpleaños, por esta casualidad, hasta llegó a pensar que tal vez Dios ya lo tenía 'planillado' para estar como Obispo en el puerto.

Este 14 de julio, Monseñor estuvo más nostálgico de lo acostumbrado, llegó pasadas las 10 de la mañana a la Catedral, donde centenares de feligreses y las autoridades locales esperaban la eucaristía del cumpleaños de la ciudad, y la de despedida del Obispo.

"Da mucha nostalgia, desprenderse de una comunidad donde uno ha estado es muy duro", dijo monseñor Héctor Epalza Quintero, entrecortando su voz.

Y es que la ovación, los aplausos y las lágrimas de muchos de los que asistieron a la eucaristía, lo dijo todo. Monseñor dejó una huella imborrable en los corazones.

"Va a ser mucha falta, nosotros estamos tristes porque se va, él hizo mucho por Buenaventura, nos defendió y evidenció los problemas que tenemos", aseguró Javier Gonzales, asistente a la misa.

En su sermón, Monseñor dio un mensaje de paz y de reconciliación, pero también fue enfático en pedirle a la comunidad seguir firme y tomar conciencia de lo que se logró con el paro cívico.

"El mensaje que le doy al pueblo de Buenaventura en la cercanía de la visita del papa Francisco es que demos el primer paso para sembrar la paz que necesitamos en el país y el pacífico, merecemos vivir en paz, comprensión, perdón y reconciliación", dijo.

Al ritmo de arrullos y canciones típicas del Pacífico colombiano que amenizaron la Eucaristía inculturada, Monseñor Epalza se despidió de la ciudad que lo acogió por 13 años, esa misma que defendió a través de sus denuncias sobre la injusticia y la violación de los derechos humanos.

"Digo lo mismo que decía cada vez que me cambiaban de parroquia, el que viene es mejor que yo, y lo sé, Monseñor Ruben Darío Jaramillo lo será", aseguró.

Aunque siempre trajo a colación la frase de San Agustín: "cuando hay amor se siente menos la fatiga", lo cierto es que en el último año, su salud se desgató más y es por eso y por su edad de 77 años, decidió retirarse y tomar descanso.

Monseñor Epalza este 12 de agosto pasa a ser el Obispo emérito de Buenaventura, y desde lejos, manifestó que seguirá pendiente del puerto que tanta experiencia de vida le dio.

"Buenaventura me va a hacer falta", dijo Monseñor, y se evidenció desde el primer momento en que la ciudad supo de su renuncia, que todos extrañarán por siempre al hermano mayor.

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