Mafia de los medicamentos: una libertad de precios que afecta los hospitales

Junio 24, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Mafia de los medicamentos: una libertad de precios que afecta los hospitales

El de los medicamentos es un mercado gigantesco. Los laboratorios los producen y los intermediarios los venden a hospitales y pacientes. Pero no todos son leales en esta práctica.

Administración de farmacias dentro de los hospitales y el manejo integral de medicamentos con termo- quín para su transporte oportuno, cuartos climatizados y estándares de calidad certificada ofrece Cohosval a sus clientes y hospitales.

Los medicamentos en Colombia son un mercado con libertad de precios, lo cual es aprovechado por algunos intermediarios para cobrarles a los hospitales mucho más de lo que realmente cuestan, observó Janeth Vélez, auditora médica de la Secretaría de Salud del Valle. Estos intermediarios, que no siempre son distribuidores idóneos de medicamentos, se aprovechan de la necesidad de los hospitales, que no tienen flujo de caja pero necesitan insumos para cirugías y medicamentos para sus pacientes que no pueden esperar.De igual manera, por tutelas y decisiones judiciales se ven obligados a suministrar medicamentos en menos de 48 horas a sus demandantes, lo cual los obliga a incurrir en contrataciones onerosas con intermediarios.Eso ocurre, pese a que la ley le exige al proveedor que demuestre idoneidad, que tenga reconocimiento, un portafolio aceptado y aprobado por el Invima, etc, explicó la funcionaria.Ese es el caso que se presentó con el Hospital Mario Correa Rengifo donde el intermediario Intercomercial Médica le facturó al hospital medicamentos de alto costo para enfermedades catastróficas a valores hasta cuatro veces superiores al precio de referencia del mercado. Y como la deuda no se pudo pagar oportunamente, su valor terminó duplicándose debido a los procesos jurídicos derivados de su cobro judicial.La compra se hizo porque una serie de tutelas emplazaron al Hospital a suministrarles, en cuestión de horas, medicamentos a pacientes de VIH, cáncer y otras enfermedades de alto costo. Como no había recursos para eso, su proveedor Intercomercial Médica Ltda. se comprometió a entregarle los medicamentos. Pero como el hospital no podía pagarlos en un corto plazo, los facturó a precios exorbitantes. En su momento, el auditor médico del centro asistencial Gonzalo Duque denunció casos como el Humira, una solución inyectable para tratar pacientes con reumatismo, de la cual el proveedor entregó seis unidades a un costo individual de $17.710.860, por lo que le facturó en esta compra al hospital $106.265.160. Gracias al comparativo de una auditoría externa de la Universidad del Valle, con valores establecidos en Farma (la revista médica especializada en precios de medicamentos) y con los valores de referencia del Invima, se detectó un sobrecosto de hasta $77 millones. El valor de la compra en realidad, no debió superar los $32,7 millones (ver cuadros).Lo mismo ocurrió con la facturación de otras medicinas como el Benefix, indicado para pacientes hemofílicos, por el que se cobraron hasta $61 millones más del valor de referencia del mercado. “Entiendo que el proveedor le dio la mano al hospital en un momento que lo necesitaba, pero a un costo muy alto”, dijo una funcionaria del Mario Correa. El proveedor, por su parte, se limitó a decir que en el mercado de medicamentos hay libertad de precios y el hospital aceptó.

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