Los hijos del mar: los niños del Pacífico que nacen en barcos de la Armada

Los hijos del mar: los niños del Pacífico que nacen en barcos de la Armada

Noviembre 01, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Yesid Toro, reportero de Q’hubo

Cada año, decenas de mujeres de municipios y caseríos del Pacífico se ven obligadas a dar a luz en embarcaciones en alta mar. Entonces, los guardacostas emergen de las aguas como ángeles de la guarda.

El mismo mar del que Clara Julia Miranda saca el sustento para su familia, casi le arrebata a sus gemelos aún sin nacer. El lunes pasado la embarcación en la que viajaba esta mujer, con ocho meses de embarazo, sucumbió al fuerte oleaje y naufragó en el sector conocido como Salahondita, a 17 millas náuticas del municipio de Tumaco, Nariño.Las olas de más de dos metros golpearon con fuerza la embarcación tipo corvina en la que ella iba junto con doce personas más, y cayeron al mar bravío. “Fueron dos horas y media de angustia. Las corrientes comenzaron a apartarnos, pero gracias a Dios nos cogimos de las manos. La demás gente nadó hacia mí y nos fuimos acercando a la voya de la embarcación. Luego, como un milagro, uno de los que iba allí sacó un celular que no se le había mojado y le cogió señal. Entonces llamó a la Armada y nos rescataron”, relató Clara, de 28 años, esposa de un humilde pescador en Pital de la Costa, una apartada zona del municipio de Mosquera, Nariño. Clara y las otras doce personas se salvaron gracias a que unidades de Guardacostas de la Fuerza de Tarea contra el Narcotráfico de la Armada Nacional, que se encontraban en la zona, fueron alertadas del siniestro. “Fue un milagro”, dice la mujer. Pero luego de ese milagro vino otro. Sus gemelos nacieron el miércoles, y aunque no lo hicieron en alta mar, su llegada a este mundo sí se aceleró debido al vértigo de la emergencia. Los niños se llaman Sergio y Sebastián, nacieron bien y están en el Hospital Departamental de Pasto. La niña de alta marA diferencia de Sergio y de Sebastián, Hasbeily Milagros García sí nació en medio del vaivén de las olas. Su madre, Vanessa García Mosquera, dio a luz el pasado 18 de febrero dentro de una embarcación tipo Mindnight Express de la Armada. Era de madrugada y ella no aguantaba más. Desde las 10:00 de la noche del día anterior había comenzado a romper fuente, pero en el puesto de salud de La Bocana, donde vive, le dijeron que su parto era de alto riesgo y que tendría que ir hasta Buenaventura. Entonces a las 3:00 de la madrugada aparecieron los ángeles de la Armada. “Me subí con miedo. Yo sentía que ya no aguantaba más, les pedía que me quitaran el pantalón que llevaba puesto y todos en la embarcación se alarmaron mucho”, recordó Vanessa. Un boletín de prensa de la Armada, fechado del 19 de febrero, relató así los momentos del nacimiento en pleno mar. “Aproximadamente unos 10 minutos después de haber zarpado (el trayecto son 15 o 20 minutos máximo), la señora se quejó de dolores muy fuertes. El suboficial Gerson Stevenss Vergara la acostó, le ayudó a posicionarse para recibir a la bebé y sin mayor esfuerzo la nena se vino siendo recibida por él”. Vanessa lo recuerda con más detalle: “Me toqué y sentí la cabecita de la niña. Y grité: es la niña, es la niña”. Milagros nació ese día, mientras amanecía. Hoy día la niña sufre de problemas pulmonares, dicen los médicos, por las condiciones en las que llegó al mundo. Pero está creciendo y sus parteros del mar siguen pendientes de ella. Para los infantes y almirantes Milagros es un milagro. La consentida del Valle del CaucaEl caso sucedió el 4 de diciembre de 2009 en Buenaventura. La situación se presentó cerca a la media noche, cuando al muelle de BN2 de la Armada arribó una embarcación artesanal procedente de la unidad Promotora de Salud del corregimiento La Plata. La señora Yaneira Medina Paz, en avanzado estado de embarazo, emergió de la penumbra con fuertes dolores de parto. La llevaron de inmediato al Hospital Naval de Bahía Málaga, en donde se determinó la necesidad de que fuera sometida a una cesárea. La primera opción era evacuarla vía aérea a Buenaventura pero las fuertes lluvias lo impidieron. La segunda opción era sacarla en una lancha pero el médico descartó esa posibilidad por los fuertes golpes que las olas producen en embarcaciones pequeñas. Finalmente la decisión fue evacuarla a bordo del ARC Valle del Cauca, la joya de la corona de la Armada Nacional en el Pacífico sur. Rumbo a Buenaventura a bordo del buque, los dolores se hicieron más fuertes y Yaneira no aguantó más. Así que con un simple pujo la bebé nació. Quienes recibieron a la pequeña no podían creer que el milagro de la vida se diera en una nave diseñada para operaciones especiales en alta mar. La niña se llamó simbólicamente María Alejandra del Valle del Cauca Medina Paz. Sin embargo al momento de registrarla la llamaron Ana Luisa, en homenaje a su abuela, pero su madre asegura que todos conocen a la niña con el nombre de Maria Alejandra del Valle del Cauca, aún hasta el día de hoy.

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