Las dificultades y oportunidades que enfrentan los cultivos de fruta del norte del Valle

Las dificultades y oportunidades que enfrentan los cultivos de fruta del norte del Valle

Mayo 26, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Mónica Arias | Reportera Cartago Hoy
Las dificultades y oportunidades que enfrentan los cultivos de fruta del norte del Valle

Ulloa y Zarzal son los municipios del norte del Valle donde se cultiva la piña en mayor cantidad. En Roldanillo, La Unión y Toro hay 4,12 hectáreas.

Mientras los tratados comerciales firmados por el país ubican a este sector económico como uno de los de mayor proyección en la región, sus cultivos han sido desplazados a las laderas. La esperanza está centrada en el Plan Frutícola del Valle, que contempla inversiones por $13.000 millones.

Transitar por el norte del Valle del Cauca implica percibir el dulce olor de la caña de azúcar. Pero también el de las piñas, los cítricos, la papaya, el melón y el lulo.No en vano, de las 34.000 hectáreas sembradas con frutas en todo el Valle del Cauca, casi 14.830 se localizan en esta zona del departamento.Sin embargo, para los campesinos la mezcla tiene un sabor agridulce. El agrio proviene del desplazamiento de los frutales a las áreas de ladera del Norte, debido al incremento de los cultivos de caña destinada a la producción de biocombustibles.El dulce, a su vez, se origina en la oportunidad que representan los tratados internacionales de libre comercio, que demandan una alta producción de estos alimentos.En este contexto empiezan a aparecer la pitaya, el mango, el aguacate, los cítricos, la piña, el maracuyá, la granadilla, la guayaba pera y la manzana en pequeños nichos en el Distrito RUT.“Pero pegados a la cordillera y con gran desplazamiento de mano de obra”, señaló Carlos Chacón Arango, vicepresidente del Distrito de Riego Asonorte.Registros del RUT indican que cerca de 1742 hectáreas de las 10.243 sembradas allí están destinadas a frutales.Según él, en estas zonas antes había soya, sorgo, maíz y algodón, pero han ido desapareciendo, ya que las cordilleras Central y Occidental se han convertido en un gran escenario donde se producen las frutas que demandan los mercados de Estados Unidos y Canadá. No obstante, para llegar a las alacenas de las familias de esos países los alimentos deben transitar un largo camino. Así lo considera Luis Fernando Gómez, director de la tecnología en producción agropecuaria de la Corporación de Estudios Tecnológicos del Norte del Valle, Cotecnova, quien señaló que el mayor problema es la falta de asociatividad de los campesinos y de ayuda para la comercialización y la transformación de los productos.Un estudio realizado por esa institución evidencia que esta zona del departamento es apta para la diversificación de cultivos. Sin embargo, explica, “el agricultor sabe producir, pero no produce la cantidad que se requiere para exportar y tampoco con la calidad que se exige”. En efecto, las experiencias exportadoras son tímidas. Aprocol, una asociación con sede en La Unión y más de 70 miembros, lleva cinco años trabajando y solo han logrado enviar ocho contenedores de papaya a Holanda. El ingeniero Felipe Bocanegra, gerente de la empresa, destacó que frente a los tratados de libre comercio que Colombia viene firmando con otros países, “hay que trabajar asociativamente para poder hacer volúmenes en mercados de exportación y poder implementar tecnología”. Por ello, la esperanza está centrada en el Plan Frutícola del Valle del Cauca, para el cual el Ministerio de Agricultura destinó $13.000 millones. Henry Arcila, representante a la Cámara por el departamento, explicó que esos recursos se destinarán a asistencia técnica, riego, desarrollo tecnológico y medidas fitosanitarias para cultivos de piña, fresa, mora, papaya, melón, lulo, maracuyá, uva, aguacate hass y cítricos.A su vez, Juan Guillermo Valencia, secretario de Agricultura del Valle del Cauca, destacó que en el Norte hay proyectos para sembrar hasta 300 hectáreas de papaya, piña, melón y maracuyá en La Unión, Toro, Roldanillo, El Dovio y El Águila, donde se financiarán programas de riego y asistencia técnica por $2.500 millones. Sin embargo, para el Distrito Asorut las expectativas no son tan positivas. De acuerdo con su gerente, Ciro Escarria, no ha sido tenido en cuenta para estos planes, pese a que en él se cultivan uva, guayaba, maracuyá, melón y papaya.También lamentó que por ampliar la frontera agrícola se esté afectando el bosque nativo en la ladera nortevallecaucana. Lo cierto es que la meta es invertir los $13.000 millones antes de finalizar el año para dejar al departamento a tono con los nuevos retos comerciales que enfrenta el país.

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