Las calles de Tuluá tienen nombres muy curiosos que se mantienen desde principios de siglo

Las calles de Tuluá tienen nombres muy curiosos que se mantienen desde principios de siglo

Agosto 17, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País | Tuluá

Desde principios de siglo pasado, los tulueños les daban nombres muy curiosos a las calles del pequeño poblado.

En vez de nomenclatura, lo más cómodo era llamar las calles de Tuluá por la forma, por alguna actividad que se realizara en sus alrededores o por sus características.Es así como existía la Calle de los Limones o la Calle del Mamey, porque eran común esos cultivos en esos sectores.A la Carrera 30 la llamaron durante mucho tiempo como la Calle de Los Tramposos o de Las Culebras, porque por allí se evadían los “malapaga” para eludir sus compromisos con los comerciantes ubicados en ese sector.A la Calle 25 se le conocía como la Calle de las Olas por la forma irregular que tenía, porque más parecía un tobogán. Este tramo terminaba en la calle de Las Patisucias, pues en ese entorno existía una quebrada en donde los campesinos aprovechaban para lavarse los pies antes de ingresar al centro de la ciudad.Sin embargo, hoy en día muchos tulueños, la llaman de manera despectiva como la “Calle del Insomnio” o la “Zona rosa de los pobres”, por la proliferación de bares, cantinas, fuentes de soda, panaderías y coreográficos.Por su forma irregular, a una de estas calles se le llamó Patemono y a otra se le conocía como la Calle de la Escopeta, que actualmente corresponde a la Carrera 24A entre Calles 29 y 30, en el tradicional barrio Sajonia.Asimismo, los tulueños, en su picaresca, decidieron que un sector importante de la pequeña villa se llamara la Calle del Dolor, porque hasta hace aproximadamente veinte años se caracterizaba porque en sus alrededores había varias “dentisterías” o consultorios odontológicos, mucho antes de que aparecieran las clínicas especializadas que acabaron definitivamente con esta tradición.La Calle del Dolor en la Calle 28 entre Carreras 23 y 25, muy cerca de la Plaza de Mercado. En ese sitio se les daba la opción a los pacientes de escoger si la extracción de la muela se hacía con dolor o sin dolor, dependiendo de su capacidad económica.Muy cerca de lo que hoy se conoce como el barrio Alvernia, existía la Calle de Cantarrana, en cuyas inmediaciones corría el río Morales inundando los terrenos adyacentes, en donde abundaban las ranas y los sapos “cancioneros”.Según el historiador tulueño, Ómar Franco Duque, no sólo a las calles se les daba nombre pintorescos sino que las familias eran más conocidas por los apodos o por nombres "cariñosos", ´que les imponían por su forma de ser, por su caminado o por alguna caracterísca física.Hoy aún se recuerda a Los Calvitos, que era la familia Victoria; Los Mil Hojas; Los iInvasores; Los Israelistas y Los Culihuecos, entre más de sesenta apodos, que quedaron entre los recuerdos de las calles empedradas de la Tuluá de entonces.

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