La recuperación del Valle después del invierno, una incógnita profunda

Enero 02, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Autoridades tratan de determinar cómo será y cuanto costará la reconstrucción del Valle tras el invierno. Barrios enteros de algunos municipios podrían ser reubicados.

La rehabilitación del Valle del Cauca es una incógnita. No por falta de voluntad política o ausencia de gestión. Lo es porque determinar cómo se hará, el tiempo que tardará y cuánto costará, por ahora, resulta un cálculo imposible.Liliana Guzmán, gerente para la recuperación nombrada esta semana por el gobernador Francisco Lourido, lo admitió sin atenuantes: “En este momento no hay una cuantificación definitiva. Esa será mi tarea en los próximos días”.La funcionaria le reveló a El País que un equipo interdisciplinario, conformado por topógrafos, técnicos de la CVC, arquitectos e ingenieros, recorre las zonas afectadas para determinar cuáles serán los primeros pasos que deberán darse y los proyectos prioritarios a ejecutarse. Hay algo que pocos saben: cuando el agua baje, cuando algunos pueblos anegados dejen de ser lagunas tristes y la gente pueda caminar otra vez por sus calles, muchas cosas podrían cambiar de lugar; como consecuencia de los estragos causados por las inundaciones, barrios enteros de algunos municipios del norte y centro del Valle quizás tengan que ser reubicados. Bajo el diluvio todavía estancado, al parecer, hay una geografía que deberá cambiar en cuestión de meses.Cultivos dañados, una ciudadEn el terreno de las hipótesis, el secretario de Gobierno del Valle, Rodrigo Zamorano, habla de una rehabilitación por bloques. En primer lugar está el componente social y la ayuda que necesita seguir recibiendo la mayoría de las 18.890 familias perjudicadas por la ola invernal. Para ello, lo prioritario será que la cadena de apoyo se mantenga en operación por lo menos tres meses más. En este sentido, el auxilio también contempla un plan de acompañamiento sicológico para los damnificados. Ya hay profesionales contratados por el Departamento. “Estamos hablando de gente que tendrá que empezar de cero. Que contará con nuestro respaldo pero que tendrá que reiniciar su vida. Gente que perdió su casa, su cultivo”, subraya recuerda Zamorano.El Secretario habla de tres meses más porque en ese tiempo, se estima, estará adelantada buena parte de la rehabilitación de los tres mil kilómetros de carreteras secundarias afectadas por deslizamientos e inundaciones. La Gobernación destinó $2.000 millones para maquinaria y destaponamiento que ya están siendo ejecutados. Estos trabajos hacen parte del segundo bloque de la recuperación: el económico. Urge que las carreteras se encuentren en buen estado para empezar los planes de acción necesarios para atender las 33.450 hectáreas de cultivos destrozadas por la lluvia y las crecientes de los ríos. El terreno perdido, otra de las cosas que no se sabía, es casi tan grande como la zona urbana de Medellín.Podrían ser varios añosDe acuerdo con registros de la Secretaría de Agricultura del Valle, de las 33.450 hectáreas afectadas, 20.000 son caña de azúcar; 6.000 de sorgo y maíz; 2.200 de pastos: 1.363 de frutales y 710 de café. Las pérdidas en el sector agrícola se estiman en $205.000 millones.En la parte pecuaria se contabilizan 710 bovinos, 212 porcinos, 182.000 aves y cinco millones de peces de criadero afectados. Las pérdidas del sector se valoran en más de $17.000 millones.Es aquí donde las previsiones pueden llegar a ser más pesimistas: “Primero se debe secar el agua, realizar procesos de descomposición de material vegetal para incorporarlo en la preparación de los terrenos y, dependiendo del cultivo y la lámina de agua en el suelo, se ha estimado que la recuperación de la producción agropecuaria tardaría entre 1,5 y 3 años”, dice la secretaria de Agricultura del Departamento, María Eugenia Saavedra. La funcionaria precisó que por ello el Ministerio de Agricultura aplicará políticas especiales para los productores que tenían créditos y para quienes necesiten invertir en las tierras, tras su rehabilitación. “Igualmente el Departamento suscribió un convenio con el Banco Agrario a través del cual destinará recursos para respaldar, en conjunto con el Fondo Regional de Garantías, el 20% no cubierto por el Fondo Agropecuario, mecanismo efectivo para aumentar créditos a pequeños productores”.Murciélagos que amenazanEl campo de la salud es otra de las prioridades que requiere una inversión millonaria. Javier Parga, secretario regional de esa cartera, reveló que el Departamento acaba de hacerle una solicitud presupuestal a la Nación por $22.300 millones, que es lo que se presume costará poner a andar un plan de atención y prevención por tres meses.“Necesitamos estar pendientes de enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias, dengue, afecciones cutáneas, entregar botiquines, sueros antiofídicos, hacer jornadas de vacunación contra el tétano, vacunar gatos y perros contra la rabia, entregar toldillos, prevenir brotes de cólera”. El secretario de Salud dice que el plan debe extenderse por los 35 municipios afectados y los 56 albergues distribuidos en todo el departamento. Otros campos de acción son: fumigaciones, combatir los nidos de ratas para evitar la leptospirosis y erradicar los focos de murciélagos hematófagos, que son los que sobreviven de succionar sangre. Aunque habitualmente sólo atacan animales, ya se presentó el caso de un niño mordido en Obando. Con vacas, cerdos, perros ahogados, los murciélagos, al parecer, buscan otros destinos para clavar sus colmillos.“Entre la primera y segunda semana de enero el Gobierno deberá darnos respuesta. Ojalá nos puedan dar ese presupuesto, pero sino es así, atenderemos nuestras necesidades con recursos propios”, puntualizó Parga.¿Y Cali qué?Los que sí ya fueron definidos, son los recursos que destinará la CVC a la primera fase de la recuperación. Así lo confirmó la directora de la Corporación, María Jazmín Osorio, quien señaló que fueron contratados $21.000 millones para distintas obras en la región. Por ejemplo, en La Dolores y Piles (Palmira), desembolsaron $1.400 millones para hacer cerramiento de dique y trabajos complementarios. Para la Zona Franca, donde iniciaron labores el 24 de diciembre, apartaron $345 millones para realizar estudios de bombeo de agua (no se puede sacar artesanalmente) y reforzamiento del dique en el área de influencia. En Jamundí se invirtieron $365 millones en la descolmatación de zanjones. “Y ya hicimos contacto con los alcaldes de los 35 municipios afectados para coordinar las acciones específicas en cada zona”. Para Cali, lo más urgente es la evaluación e intervención del dique del río Cauca, la descolmatación del río Cali y la intervención en las zonas de ladera. Para esos trabajos hay destinados $7.000 millones. Sin embargo, de acuerdo con la CVC, el Municipio fue el último en entregarles el acta del Clopad solicitándoles las obras prioritarias y, por lo tanto, el dinero presupuestado aún no está contratado.

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