Karina, una chica que vuela alto

Julio 20, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Luz Stella Cardona | Palmira Hoy

Con 17 años, esta taekwondista tiene un palmarés que da envidia: 25 títulos nacionales. Seria, con una gran personalidad, es una chica a la que le gusta ganar.

Por la cara y el cuerpo de niña que tiene, nadie le pondría más de 14 años. Y por su delgadez y los apenas 1,54 metros de estatura que tiene, Karina Valencia Buitrón no parece ser una gran deportista.Sin embargo, tan menuda figura tiene en su haber más de 25 títulos nacionales, lo que la convierte en una verdadera revelación del taekwondo, una disciplina que exige mucho compromiso y entrega, requisitos que la joven nacida hace 17 años en la Villa de las Palmas cumple a cabalidad.Hija de un motorista y una comerciante, se revela como una mujercita muy seria, centrada, con una gran personalidad y un manejo del lenguaje que impresiona.Por eso, cualquiera imaginaría que sería una asidua lectora, pero, con la contundencia que la caracteriza, asegura que no, que no le gusta leer mucho. Por el contrario, cuando tiene tiempo libre, Karina prefiere estar en familia, especialmente al lado de su madre.Claro está que los fines de semana también disfruta de compartir con sus amigos. Le encanta todo tipo de música, desde la de los abuelos hasta el reggaetón.Confiesa, con un convencimiento que emociona, que el taekwondo la volvió mejor persona.“Es una forma de vida, aprendes a quererlo mucho y es como hacer parte de una gran familia”, manifiesta Karina, quien recuerda las palabras de un compañero: “El taekwondo es como un vicio, uno quiere dejarlo, pero no puede”.Ese convencimiento y el amor por este deporte es lo que hace que la joven no falte a sus entrenos.Cada día pone a prueba su resistencia física y emocional durante la práctica, que puede ser de dos horas o más, dependiendo del nivel de exigencia de la próxima competencia.Asimismo, no vacila en recurrir a cualquier tipo de actividad para financiar sus salidas internacionales, como la que realizó recientemente a Cuenca, Ecuador, donde se colgó, en el Open Internacional, dos medallas de plata y una de oro.Con el apoyo incondicional de su familia, su entrenador Juan Carlos Meza y sus compañeros vendió hasta lechona para costear el viaje.Todo porque, como la deportista anota, el taekwondo es un arte marcial que le da disciplina a la vida.“Aparte de formar físicamente, te forma también como persona, pero lo más importante que he aprendido es que todo lo que uno se propone, que se hace con esfuerzo y sacrificio, va a tener buenos resultados cuando se hace de corazón”, asegura la joven.Además de poder llegar a unos olímpicos, Karina insiste en que su mayor sueño es ser exitosa en lo que decida hacer con su vida, ya sea como deportista o como profesional.

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