Joven tulueña desapareció hace un mes; nadie sabe si está muerta o viva

Diciembre 26, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Tuluá
Joven tulueña desapareció hace un mes; nadie sabe si está muerta o viva

María Asceneth Grajales Ramírez, de 30 años de edad. La joven desaparecida es madre de dos niñas.

Desde el pasado 26 de noviembre, la madre de María Asceneth Grajales Ramírez la busca desesperadamente. La joven salió de su casa y desde eso no hay noticias de ella.

Hoy, 26 de diciembre, se cumple exactamente un mes de la desaparición de María Asceneth Grajales Ramírez, vinculada por varios años al mundo de la publicidad en el municipio de Tuluá. Su madre hizo un llamado angustioso a quienes la tienen secuestrada para que permitan su regreso a casa. Doña Leila Ramírez no pierde la esperanza de encontrar a su hija con vida y lo que menos quiere es que este caso se eche al olvido. La joven mujer, quien era propietaria de un almacén llamado “Pégalo”, en el barrio Sajonia, en la Villa de Céspedes, salió de su casa, en el barrio Las Delicias el sábado 26 de noviembre, hacia el mediodía y desde entonces se desconoce su paradero. A pesar de que hoy se cumple un mes de la desaparición de María Asceneth, de 30 años, doña Leila no pierde las esperanzas y tiene una fe ciega que va a encontrar a su hija con vida;  sin darles importancia a los rumores que cada rato circulan en Tuluá diciendo lo contrario. “La hemos buscado en varios municipios y esa búsqueda ha resultado infructuosa”, manifestó la angustiada mujer, quien dijo que de todas formas confía en las autoridades para que le ayuden a encontrar a su hija, quien a su vez es madre de dos niñas. Doña Leila dijo que ese día su hija salió de la casa, luego de recibir una misteriosa llamada a su teléfono celular y desde ese momento no volvió a contestar las llamdas que de manera insistente le han hecho. Hasta el momento, el paradero de esta joven mujer es todo un misterio para las autoridades, ya que la han buscado afanosamente en hospitales y morgues en varios municipios del departamento y de la motocicleta en que se movilizaba, una BWS de color negro, de placa APG-62A, tampoco se tiene rastro. Lo más cruel de esta historia es que ni en la Fiscalía ni en la Policía le dan alguna señal a esta familia del barrio Las Delicias, en Tuluá, quienes desde hace un mes viven en una completa incertidumbre sin saber de la suerte que haya corrido esta joven mujer.

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