Jorge Sánchez, el hombre que vive despertando corazones

Diciembre 13, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Cartago hoy
Jorge Sánchez, el hombre que  vive  despertando corazones

El último logro de la fundación, ‘El parche legal’, es para Jorge un sueño cumplido, ya que es un trabajo integral de prevención de consumo de drogas.

Hace doce años llegó como paciente a una fundación que lucha contra la drogadicción y ahora es su director. Historia.

Durante más de una década, Jorge, un bugueño de nacimiento, pero cartagüeño de corazón, vivió preso de las drogas y el alcohol. Sin embargo, ahora su vida la dedica a ayudar a jóvenes que pasan por esa misma situación.Una oficina sencilla en la antigua sede del Colegio Pablo Sexto es su refugio en la Villa. Desde allí opera la ‘Fundación despertando corazones’ para recuperar a niños y jóvenes que han caído en las garras de la droga.Jorge siempre fue empleado público, aunque estudió literatura e idiomas, pero desde hace doce años, al lado de Martha Lucía Montoya, es el motor de la fundación, pues entre los dos han construido lo que él ha denominado “un milagro del amor y la fe”, el mismo que les mereció un reconocimiento especial del Premio Reina Sofía, de España.La entidad inició con un grupo de oración católico encabezado por ella y un programa para adultos del cual él hacía parte, pero que fracasó por problemas financieros “y eso para nosotros fue mortal”, recuerda.Martha Lucía, una psicóloga a la que aún le falta el cartón universitario, fue el ‘ángel’ que le ayudó a Jorge a recuperar su senda. Ella acababa de perder a su hermano, que tenía problemas de drogadicción, cuando él buscaba una segunda oportunidad. Al terminar el tratamiento en la naciente ‘Despertando corazones’, este cartagüeño decidió quedarse para trabajar en la recuperación de otras personas. Así iniciaron un camino que aún siguen recorriendo juntos.Jorge empezó a presentar proyectos aplicando la experiencia adquirida en el sector público y logró un contrato con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que permitió fundar el hogar juvenil con cinco cupos en el 2000. Hoy tienen cupo para cien jóvenes, aunque el Icbf sólo les paga por 55.Pérdidas y gananciasHablar de los logros de la fundación ilumina el rostro de Jorge y recordar que la propia reina Sofía le estrechó la mano para reconocer su trabajo lo lleva a confesar que lloró.Así mismo, anunciar que cinco de los internos que hay en este momento iniciarán una carrera universitaria el próximo año le genera una gran sonrisa que deja ver su satisfacción por el deber cumplido.Sin embargo, recordar sus días de inmersión en los fármacos y el alcohol opaca sus ojos, pues por esto perdió a su familia y a sus amigos, aunque de su nuevo comienzo tiene dos hijos universitarios y grandes retos.Entre ellos está ‘El parche legal’, un proyecto que acaba de ser seleccionado por el Ministerio de la Protección Social y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito para desarrollar un pilotaje de modelo de atención para jóvenes con consumos iniciales de sustancias psicoactivas.Por eso, por estos días está en el montaje del ‘parche’: mesas de billar, ping pong, ajedrez, parqués, dominó y salas de televisión y música harán parte del club juvenil que plantea adecuar y que será una manera de acercarse a los muchachos. Lo demás será atender a los adolescentes que remitan de los colegios por sospecha de consumo de alucinógenos. Mientras tanto, Jorge está más seguro que nunca de que su misión está despertando los corazones de aquellos jóvenes que, como él antes, ahora buscan una segunda oportunidad.

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