Intensos aguaceros dejaron a Palmira con el agua en los tobillos

Abril 12, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Tuluá, Palmira y Buenaventura
Intensos aguaceros dejaron a Palmira con el agua en los tobillos

Palmira prende todas las alarmas para prevenir catástrofes con las lluvias que se aproximan.

La segunda ola invernal empieza a causar estragos y activar las alarmas en el Valle del Cauca. También en Tuluá, Buenaventura y Cartago, los organismos de socorro atienden emergencias ocasionadas por las fuertes lluvias de los últimos días.

La segunda ola invernal empieza a causar estragos y activar las alarmas en el Valle del Cauca. En Palmira, Tuluá, Buenaventura y otros municipios, los organismos de socorro atienden emergencias ocasionadas por las fuertes lluvias de los últimos días.La arremetida del invierno provocó la inundación de las calles de diversos sectores de Palmira en la tarde de este martes, al tiempo que se mantiene la alerta en tres corregimientos donde las fuertes lluvias de los últimos días causaron daños.De acuerdo con el reporte del Comité Local para la Prevención y Atención de Desastres, Clopad, el fuerte aguacero, que se prolongó por casi una hora, rebosó los sumideros del sistema de alcantarillado de la ciudad que a su vez provocó que las aguas alcanzaran en algunos sitios alturas de hasta 20 centímetros.Aunque no hubo daños de consideración en muebles y enseres, el agua penetró a muchas viviendas, lo que demandó la intervención del Cuerpo de Bomberos y de empresa de acueducto Acuaviva.Los sitios donde el nivel estuvo más alto son la carrera 28 con calle 42 en el sector de Versalles; calle 34 con 39, en La Emilia; calle 42 con carrera 32, en inmediaciones de la carrilera; calle 40 con carrera 17, Primero de Mayo; calle 41 con carrera 34, Loreto y carrera 32A con 37, barrio Colombia. Asimismo, hubo reportes de pequeñas inundaciones en la galería Auxiliar.Fabio Márquez, director del Clopad, señaló que en la medida que se evacuó el agua la situación fue superada. Entre tanto, los sectores de La Buitrera y Aguaclara se presentaron daños en vías y en una avícola debido a las inundaciones, mientras que en el sector rural de Potrerillo están en riesgo 172 familias por el posible represamiento de la quebrada los negros, según indicó María Rojas, habitante de esta zona. "Si eso llegara a pasar se borraría parte de Potrerillo y otras veredas alrededor", subrayó la vocera de la comunidad.Entre tanto, se conoció que el fuerte aguacero que se presentó el pasado fin de semana dejó como saldo la muerte de cuatro mil aves listas para la comercialización, al igual que daños en un centro recreativo donde las agua y el lodo anegaron por completo los juegos infantiles, baños y las piscinas, según indicó la propietaria del establecimiento Carmen Insuasty.En este mismo sector por la gran cantidad de piedras gigantes que se han acumulando en el río Aguaclara, están devolviendo las aguas e inundando el corregimiento.Fernando Lucumí, presidente de la Junta de Acción Comunal de La Buitrera dijo por su parte que dos deslizamientos se llevaron parte de una vivienda y dejaron en riesgo a otra en el sector conocido como Los Iracales. Asimismo, precisó que la vía entre La Buitrera y El Arenillo sufrió graves y está intransitable, mientras que la que comunica a Aguaclara con La Buitrera presenta un gran boquete en la banca que tiene el paso limitado a un solo carril.Por parte de la Secretaría de Vivienda y Desarrollo ya se envío maquinaria al sitio, según se pudo establecer.En el centro del ValleEn la mañana del martes y durante una hora, el paso por la Doble Calzada, a la altura del municipio de Andalucía, se vio interrumpido por el exceso de lluvias que inundó una de las calzadas en el sentido sur-norte.La emergencia se registró en el sector de la estación de servicio Los Alpes que está ubicada en la entrada de esa población del centro del Valle.Eduardo González, habitante del sector dijo que el agua que bajaba de la montaña cubrió durante varios minutos la carretera por lo que era imposible el tránsito de toda clase de vehículos.Entre tanto, las fuertes lluvias que se presentaron en la madrugada del martes produjo el desplome de parte del cieloraso de la sala de observación de niños y adultos del Hospital Tomás Uribe Uribe de Tuluá.Por este motivo fue necesario el traslado urgente de los pacientes a otras salas de ese centro asistencial.Al respecto, el subgerente científico de ese hospital, César Augusto Ortegón manifestó que afortunadamente no se presentaron lesionados.Asimismo, el funcionario indicó que se hará efectiva la póliza de estabilidad de esa obra pues esa sala está recién remodelada con recursos de la Gobernación del Valle.En el norte del ValleEn alerta amarilla se encuentran varios municipios del Norte del Valle debido al alto nivel del Río Cauca.Aún no se han presentado emergencia según informaciones entregadas por parte del cuerpo de bomberos de los municipios de Roldanillo, La Victoria, Bolívar y La Unión.Especialmente en Roldanillo en el sector conocido como Tierra Blanca hasta hace unos minutos el nivel del río había sobrepasado los 9 metros 11 centímetros inundando algunos terrenos baldíos por lo cual no se han registrado damnificados. Entre tanto en el corregimiento de La Paila, en Zarzal, hay alerta por el río La Paila, que el pasado fin de semana se desbordó debido a una palizada que se presentó a la altura del puente del Ferrocarril y obligó a cerrar las vávulas de Ecopetrol y a evacuar dos familias.El teniente de bomberos de Zarzal, Alberto Agudelo, señaló que se debe hacer una limpieza del río para evitar problemas en el futuro, sobre todo por el tubo de Ecopetrol que pasa por este sector.Por su parte, el alcalde de Versalles Jorge Hernán Gómez, señaló que el corregimiento del Balsal está incomunicado y que en la vía a Puerto Nuevo está taponada con un gran derrumbe que cayó sobre el río Garrapatas, el cual está siendo removido con la única retroexcavadora que tiene la localidad. En el Occidente del ValleEn Buenaventura, las lluvias que se registran en la cabecera del río Escalerete, dificultan la prestación del servicio de agua potable en el puerto debido a las piedras y material vegetal que arrastra, aumentando la turbiedad. En una semana, se han presentado dos bajas de caudal y una suspensión en toda la ciudad del suministro.A esto se suma que aún no se conoce un cronograma del inicio de las obras que deben modernizar las plantas con lo que se superaría en un alto porcentaje las consecuencias de las crecientes, indicaron directivos de Hidropacífico, el operador del servicio de acueducto.

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