Incertidumbre por desaparición de una niña y un joven en el centro del Valle

Incertidumbre por desaparición de una niña y un joven en el centro del Valle

Marzo 11, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Tuluá
Incertidumbre por desaparición de una niña y un joven en el centro del Valle

En la imagen los rostros de Nicol Tatiana Córdoba Ospina de 12 años y Nicolás Tobar Acosta de 24 años, quienes desaparecieron el pasado fin de semana en Buga y Tuluá, respectivamente.

La menor Nicol Córdoba desapareció en Buga y el joven Nicolás Tobar en Tuluá, ambos reportes ocurrieron el pasado fin de semana.

La angustia y la incertidumbre se han apoderado de dos familias en Tuluá y Buga por la desaparición de una niña de 12 años y un joven de 24, respectivamente, de quienes se desconoce su paradero desde el pasado fin de semana.El primer caso está relacionado con la suerte que haya corrido Nicolás Tobar Acosta, un estudiante de sistemas, de quien no se sabe absolutamente nada desde el sábado en horas de la mañana cuando salió de su casa con un grupo de amigos supuestamente para ir a la piscina en Tuluá.Según Yolanda Acosta, durante estos días ella ha tratado de comunicarse con su hijo pero ha sido imposible porque el joven tiene el celular apagado.De otro lado, en el barrio La Honda en el norte de Buga, crece la angustia a medida que pasan los días porque desde el pasado domingo, a las 4:00 p.m. no se sabe nada de Nicol Tatiana Córdoba Ospina, una niña de 12 años estudiante de quinto grado del colegio Académico.De acuerdo con Leidy Marcela Gañán Ospina, su hermanita salió esa tarde para una sala de internet del mismo barrio en donde iba a hacer una tarea."Lo que nos han dicho es que la niña nunca llegó a ese sitio y estábamos muy angustiados porque no sabemos qué le pudo haber pasado”, indicó Leidy Marcela.La desaparición de esta niña prendió las alarmas de las autoridades en Buga si se tiene en cuenta que en junio del año pasado y en ese mismo sector de la ciudad se desapareció Mayerli Suárez Londoño, también de 12 años, cuyos restos óseos aparecieron tres meses después en un cañaduzal en inmediaciones del barrio Paloblanco.

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