Hospitales del norte del Valle, al borde del colapso

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Problemas financieros, infraestructuras añejas y falta de equipos para la atención de los pacientes son las mayores ‘enfermedades’ que aquejan a tres de los cuatro centros asistenciales de nivel II de atención de la región.

Hospitales del norte del Valle, al borde del colapso

Mayo 23, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Mónica Garzón - Reportera de CartagoHoy
Hospitales del norte del Valle, al borde del colapso

Los empleados del centro asistencial de la Villa de Robledo denunciaron que no tienen suministros para atender a los pacientes.

Problemas financieros, infraestructuras añejas y falta de equipos para la atención de los pacientes son las mayores ‘enfermedades’ que aquejan a tres de los cuatro centros asistenciales de nivel II de atención de la región.

Un diagnóstico poco alentador presentan los hospitales de nivel II de atención de Roldanillo, Zarzal y Cartago, que atienden a los habitantes de todo el norte del Valle del Cauca.‘Enfermedades’ como la poca inyección financiera, el mal estado de sus estructuras físicas y la competencia con entidades privadas los tienen al borde de un colapso.El Hospital Departamental de Cartago es quizá uno de los más afectados en su nivel administrativo y en la atención a los pacientes. “Trajeron a mi mamá al hospital por urgencias, la dejaron en una habitación y decían que no había nada qué hacer. Me tocó hablar para que la remitieran a cuidados intensivos y lo hicieron horas después, no se justifica que den un diagnóstico a la ligera, no hubo quién la atendiera”, expresó José Osorio.Al respecto Alfredo Valdez, presidente de la Asociación Nacional Sindical de Trabajadores y Servidores Públicos de la Salud, Seguridad Social, Integral y Servicios Complementarios de Colombia, Anthoc, en Cartago, aseguró que “todos los servicios están habilitados, pero eso no significa que no se hayan visto reducidos en atención por falta de insumos o personal. Cuando eso pasa, los pacientes se deben remitir a Zarzal o Tuluá”.Según él, si bien los médicos han tratado de hacerle frente a la situación, “llegan a un punto en que se desmotivan porque no hay pagos”.Una reacción casi justificable, sostiene, si se tiene en cuenta que a los trabajadores de esa institución se les adeudan dominicales de febrero, marzo y abril.A esto se suma el no pago de la nómina del último mes y los parafiscales de 27 meses y los seis meses de sueldo que no se les ha cancelado a los contratistas, por lo que “la deuda asciende a los $7.000 millones.CartagoHoy conoció una comunicación en la que el actual gerente Carlos Ortiz exhortó al entonces gobernador del Valle Héctor Fabio Useche a salvar el Departamental que, para inicios de este año, presentaba “una disminución del 49% en el valor contratado con la Gobernación y que no se ve compensada con el aumento en los ingresos del régimen subsidiado, que se proyectan para el 2012 en un 16%”.RoldanilloEl Hospital Departamental San Antonio no es ajeno a la crisis que enfrenta el sector salud en el Valle del Cauca. La competencia con entidades privadas y la reducción en el contrato con el Departamento para el 2012 provocó que los problemas que normalmente se evidenciaban en el cierre fiscal anual se anticiparan en el primer trimestre.“La crisis económica es grave, pero sabemos que esta situación se presenta en todo el país desde la aplicación de la Ley 100, cuando la salud se convirtió en un negocio, aquí ya no somos pacientes sino clientes”, aseguró Luz Dary Quintero, representante de los trabajadores ante la Junta Directiva del centro asistencial y quien labora hace 38 años en el San Antonio.Agregó el centro asistencial se ha visto afectado por la mora en los pagos que deben hacer las EPS tanto de régimen contributivo como del subsidiado, “a tal punto que hasta la semana pasada a los contratistas se les debía tres meses de pago y a los de planta dos”.También sostuvo que, a pesar de que el personal ha tenido que asumir el sustento de sus familias a través de los llamados ‘gota a gota’, hay un ambiente de cordialidad entre el sindicato y la administración del hospital, por lo que han unido fuerzas en la búsqueda de soluciones a la crisis de la casa de salud.El gerente del San Antonio, Ricardo López López, indicó que la contratación con la Gobernación del Valle el año pasado fue de $2.600 millones, pero que para este tuvo una reducción de $1.400 millones, lo cual generó un déficit financiero. “El segundo problema es que el flujo de recursos de las EPS por los servicios prestados en el hospital no es oportuno. Estamos recibiendo pagos del régimen subsidiado de vigencia del 2011”, precisó.Según los balances del centro asistencial, la deuda con los funcionarios asciende a $1500 millones.ZarzalUna deuda aproximada a los $1.000 millones por concepto de nómina aqueja actualmente al Hospital Departamental San Rafael.De acuerdo con las cifras que maneja la entidad, a los trabajadores de planta y a los contratistas se les adeuda el pago de los salarios de marzo y abril, lo que ha desencadenado insatisfacciones en el personal.“Llevo 34 años en el servicio y el hospital nunca había vivido una crisis como ésta, era normal que los problemas de dinero se presentaran a finales de año, pero nunca empezando”, expresó Orlando Domínguez Saavedra, encargado de imágenes diagnósticas.Y aunque la situación es compleja y hay quienes denuncian persecuciones políticas dentro de la institución, se descarta un posible cese de actividades que ponga en riesgo la atención de los pacientes.Así lo aseguró la presidenta de Anthoc, Luz Erenia Saac, quien sostuvo que “somos conscientes de que sino trabajamos, no se factura y por ende no hay dinero”.Por su parte, la gerente del San Rafael, Luz Estela Ocampo, aseguró que la crisis podría resolverse si “las EPS pagaran los casi $3.200 millones que adeudan al hospital, para la cual ya se están haciendo los cobros persuasivos. De hecho, en proyecciones esperamos que en tres meses se haya normalizado la situación financiera”.Pero la casa de salud de Zarzal enfrenta otros males, ya que su infraestructura física requiere una urgente intervención, al igual que los equipos tecnológicos.“La situación puede mejorar, el hospital puede competir, pero para eso requiere de una mejor infraestructura y tecnología, porque ambas van para 60 años de adquiridas”, aclaró la vocera de de Anthoc.Sin embargo para éste y los otros hospitales de II nivel de atención del Norte, una solución a corto plazo parece esquiva, sobre todo si se tiene en cuenta que la crisis no es un problema que ‘enferma’ solo al Valle del Cauca.

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