Hospitales del Valle, al borde del colapso

Noviembre 28, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas Reportera de El País
Hospitales del Valle, al borde del colapso

Casi la mitad de las personas que presentaron tuberculosis en Cali pertenecen al régimen contributivo.

De 46 centros de salud regionales, 31 tienen déficit, según un informe que presentará la Contraloría del Departamento. Esta semana, el Gobierno Nacional girará 15 mil millones de pesos para aliviar la crisis del HUV y el hospital San Juan de Dios, de Cali.

En pleno estudio de la reforma de la salud por parte del Congreso, se destapó en el Valle del Cauca la patológica realidad financiera que padece la red hospitalaria pública de la región.Casi a diario, los directores de los hospitales del Valle hablan de las enormes deudas que tienen por parte de las EPS del régimen subsidiado y de los entes territoriales (municipios y departamento) que atienden así como de la urgente necesidad de que les inyecten recursos para poder mantener la atención médica.El grave panorama, que no es nuevo, será confirmado mañana por la Contraloría Departamental, que presentará el más reciente informe financiero sobre estas entidades.Según el informe que conoció en exclusiva El País, de 46 hospitales que hacen parte de la red pública regional (excepto las Empresas Sociales del Estado de Cali), 31 arrastran déficit financiero, es decir el 67% de estas instituciones públicas tienen millonarias deudas. (Ver en la tabla el resultado financiero de las casas de salud al 2009).El informe deja ver que el problema no es exclusivo de la red de mediana complejidad, donde están los hospitales departamentales Mario Correa e Isaías Duarte, de Cali y Tomás Uribe Uribe, de Tuluá, que están trabajando a media marcha, atendiendo las urgencias y algunos servicios de consulta externa. Los líos incluyen a las casas de salud del nivel uno, que hacen atención primaria. Según la evaluación del organismo de control, 20 hospitales municipales también tienen cifras en rojo, siendo el más grave el hospital Divino Niño, de Buga, que tiene un déficit que superó los $1.000 millones.Sin embargo, el gerente (e) de esta entidad, Alberto Campo, dijo que la radiografía financiera de este hospital cambiará este año. “Podemos decir que la situación se estabilizó y que no tenemos deudas con el personal. Con los proveedores tenemos una cuentas pendientes de $300 millones que estaremos cancelando en los próximos días”, dice.En el nivel dos de complejidad, siete instituciones cerraron con saldos en rojo y el Hospital Universitario del Valle, del nivel tres, también registra un crítico ‘estado de salud’. El hospital siquiátrico, aunque no alcanzó a generar déficit en el 2009, si fue cuestionado por la Contraloría Departamental por los malos manejos del ex gerente Álvaro Martínez.¿Qué pasa?A juicio del contralor Departamental, Carlos Hernán Rodríguez, los problemas financieros que tienen los hospitales se deben a varias razones: juntas directivas que no exigen resultados, demora en la entrega de los recursos que además son insuficientes para atender a la población perteneciente en el régimen subsidiado y a la pobre no asegurada, debilidad en las auditorías y débil planeación financiera.“Mientras una entidad de salud privada te puede decir cuánto cuesta un procedimiento médico, los hospitales públicos no saben cuánto les vale atender un paciente. De allí que no puedan negociar contratos reales con las EPS del régimen subsidiado y con los entes territoriales”, dice Rodríguez. Además, asegura el Contralor, la forma como las EPS subsidiadas y las entidades territoriales contratan los servicios siempre dejan perdiendo a los hospitales. “A estas entidades les dan unos recursos para recibir pacientes por el tiempo que dice el contrato. Con ese dinero deben atender todo lo que llegue, sin importar si son muchas o pocas personas. Y generalmente en el sistema es más la gente que demanda servicios que los que el Estado puede pagar”, dice.Por eso, explica la directora del Hospital Universitario del Valle, HUV, María Lucero Urriago, es que se registran excedentes de facturación en los contratos con la Gobernación que para este año suman $42.000 millones, sin contar las deudas con las EPS del régimen subsidiado, que llegan a $43.542 millones en el 2010.Por su parte, el Gobernador del Valle, Francisco Lourido, dice que “aunque el Departamento quiere girar más recursos, es imposible por la debilidad de las finanzas regionales. Es cierto que los giros se quedan cortos, pero el problema de la salud va más allá de girarle recursos a los hospitales. Se debe entregar la plata de manera oportuna pero también se debe aprender a controlar el gasto porque no se puede negar que hay corrupción en el sistema”, dijo el Mandatario regional.También falla la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, a cargo de los centros de salud y hospitales de primer nivel. “Por eso es que cada día viene gente con enfermedades más graves y costosas”, dice la Directora del HUV.La senadora Dilian Francisca Toro, señala que esos problemas que tiene la red de salud pública no son exclusivos del Valle. “Estamos reformando el sistema de la salud, para que toda la red pública sea viable porque finalmente lo que está en riesgo es la atención de la gente más pobre”.

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