Homenaje póstumo al recordado Profesor Yarumo

Homenaje póstumo al recordado Profesor Yarumo

Mayo 24, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa
Homenaje póstumo al recordado Profesor Yarumo

Carlos Armando Uribe Fandiño fue quien reemplazó a Héctor Alarcón Correa como el profesor Yarumo.

Héctor Alarcón Correa, el primer hombre que encarnó al recordado Profesor Yarumo falleció el pasado 18 de mayo en Bogotá. Solo hasta este miércoles su deceso tuvo eco.

Junto a figuras del nivel de Fernando González Pacheco, Gloria Valencia de Castaño y Alfonso Lizarazo, el Profesor Yarumo se ganó un lugar entre los grandes íconos de la televisión colombiana en la década de 1980.Su historia comenzó en 1985 cuando la Federación Nacional de Cafeteros presentó el proyecto “Las Aventuras del Profesor Yarumo”, programa de radio y televisión que pretendía apoyar las labores de los campesinos y agricultores del país.El proyecto fue concebido en torno a la figura del Profesor Yarumo, un experto de aire bonachón siempre dispuesto a resolver las dudas de los hombres del campo y a apoyarlos en sus proyectos. El responsable de darle vida fue Héctor Alarcón Correa. Se puede decir que su fama llegó al nivel de la de Juan Valdez.Con su carisma y su manera práctica de explicar la vida en el campo, Héctor Alarcón fue profesor no sólo de los dueños de las fincas que visitaba, sino también de todos los televidentes y radioescuchas. Luego fue reemplazado por Carlos Armando Uribe, un colega con características físicas similares, pero en el corazón de los colombianos el Profesor Yarumo quedó irremediablemente atado a la figura de Alarcón.Poco se supo en su momento lo difícil que fue para él abandonar el personaje. En esto hace énfasis Libardo Ariza Naranjo, amigo de Alarcón por más de 20 años.“Él sufrió mucho cuando salió del programa, se aisló de la mayoría de las personas, hablaba únicamente con algunos amigos que íbamos a visitarlo a su casa en Cedritos. Héctor tuvo muchos problemas después del programa porque él sintió que todo su trabajo había sido desconocido. Es una historia dolorosa”, cuenta Naranjo.En su retiro, este pionero de la televisión educativa, se dedicó a hacer tertulias, a visitar las fincas que años atrás había recorrido acompañado de cámaras y a pintar paisajes campestres al óleo.En sus últimos años prefería pasar desapercibido pues las multitudes lo agobiaban. Como cualquier estrella del espectáculo se escondía de sus fanáticos que décadas después de finalizada su participación en la televisión aún lo recordaban.“Al final él solo quería visitar el campo y tomar fotografías para sus pinturas”, recuerda su amigo Naranjo. Para quienes lo conocieron personalmente, Héctor fue un “sociólogo rural” que a través de su personaje le enseñó a la gente del campo a ser autosostenible y a las personas de la ciudad a cuidar la naturaleza.Su amigo recuerda cómo le insistía a la gente que al sembrar tuviera en cuenta lo de sustento diario, pero también en comercializar sus productos para así tener la alimentación asegurada y un ingreso económico. “Era muy inteligente y, sobre todo, muy práctico, personajes como él se dan muy de vez en cuando, su carisma era único, nunca se podrá remplazar”, puntualiza Libardo.Héctor Alarcón Correa, el auténtico Profesor Yarumo, icono de la radio y la televisión nacional, falleció el pasado 18 de mayo en la ciudad de Bogotá al parecer por una complicación cerebrovascular, pero solo hasta este miércoles, el eco de su deceso resonó en los medios de comunicación, en las redes sociales y en la memoria de quienes aún recuerdan la canción con la que iniciaba su programa: “Allá arriba en aquel alto, donde nace una quebrada, había un monte muy bonito y el agua nunca faltaba…”.

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