Gabriela, la estudiante transgénero que logró romper con los prejuicios en Bolívar

Agosto 18, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Obed Alberto Moreno | Reportero de El País

Cursa noveno grado en la Institución Educativa Manuel Dolores Mondragón de Bolívar, norte del Valle y es el primer estudiante transgénero en asistir a clases con uniforme de mujer.

Esta es la segunda semana que Jhon Janer Quintero Espinosa o Gabriela Espinosa, como ya se le conoce, asiste con uniforme escolar de mujer a sus clases en la Institución Educativa Manuel Dolores Mondragón de Bolívar, Valle.

Ella es la primera transgénero a la que le conceden permiso para usar este uniforme, por lo cual se siente satisfecha y considera que es un gran logro para su personalidad.

Ya es poco lo que tiene de niño, incluso compra su ropa en una tienda especial para la población transgénero en Tuluá.

En noviembre 28 cumplirá 18 años y dice que tan pronto sea mayor de edad se cambiará el nombre para que en su cédula aparezca Gabriela en vez de Jhon Janer. También quiere comenzar el proceso con las hormonas para que le crezcan senos y hacer lo que esté a su alcance para darle forma de mujer a su cuerpo.

"A los 12 años le confesé a mi mamá que me gustaban los niños, para ella al principio fue difícil porque además en la escuela donde estudiaba en Ricaurte me hacían bullying, pero ella siempre ha estado ahí apoyándome" dice Gabriela.

Aunque ha perdido tres años escolares debido a múltiples problemas, este 2016 ingresó a la Manuel Dolores Mondragón, donde cursa noveno y piensa graduarse para después continuar sus estudios como diseñadora de modas.

"Es mi sueño, es lo que más anhelo en la vida, me encantan los vestidos y estudiar. Ser una gran diseñadora de modas es lo que quiero y sé que lo voy a lograr", dice.

A Gabriela le gusta escuchar música, sobre todo el pop romántico de la actualidad. También escucha salsa y merengue. Le gustan los dibujos animados, chatear y como cualquier chica vanidosa de su edad, no desaprovecha la oportunidad para tomarse fotos y subirlas a las redes, etiquetando a sus mejores amigos y agradeciéndoles por su amistad.

"También me gusta salir con amigas, nos reunimos a hacer peinados, pintar las uñas, maquillarnos para salir a pasear o ir a la piscina".

[[nid:568363;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2016/08/gabriela-joven-trans-bolivar.jpg;left;{La joven contó con acompañamiento psicológico y educativo en el proceso de aceptación de su orientación sexual.Foto: Especial para El País}]]Aunque no todos los estudiantes, profesores y padres de familia de la Institución Educativa Manuel Dolores Mondragón están de acuerdo en que un estudiante transgénero esté educándose en este colegio, sí hay respeto hacia la diferencia y eso se ha visto en Bolívar con el caso de Gabriela.

El apoyo ha sido interinstitucional y con todo el proceso lo que han hecho es minimizar cualquier acción de rechazo hacia la estudiante.

Sandra Trujillo Clavijo, sicóloga del hospital Santa Ana de Bolívar, ha acompañado el proceso de Gabriela desde que manifestó su intención de querer portar uniforme femenino.

"En junio ella fue remitida a valoración sicológica porque manifestó su deseo de ponerse uniforme de mujer. Comenzamos con la aplicación de una prueba sicológica llamada sistema piedra de rosetta. Al aplicarle esta prueba, efectivamente arrojó que ella está 'atrapada' en un cuerpo equivocado. Biológicamente es hombre pero emocionalmente y sentimentalmente es mujer", dijo la sicóloga.

A partir de allí comenzó otro trabajo. No solo por los resultados de la prueba se le permitió a Gabriela llevar el uniforme de mujer, pues primero realizaron todo un trabajo con su núcleo familiar.

Además la institución educativa, con apoyo de Comisaría de Familia y la sicóloga del hospital, realizó talleres de sensibilización con estudiantes, docentes y padres de familia, para buscar eliminar ciertas barreras entorno a Gabriela, basándose en el respeto a la diversidad.

De acuerdo con las pruebas y encuestas, la comunidad asume sanamente la posición de Gabriela, hay gente que no está de acuerdo pero no significa que no lo respeten. Uno de los encuestados dijo no estar de acuerdo con ella, "pero si necesita mi apoyo y colaboración lo hago porque respeto el sentir de él". Otro de los encuestados manifestó: "es importante que él también respete al resto de la comunidad".

Según Óscar Henao, rector de la Institución Educativa Manuel Dolores Mondragón, tras los resultados y teniendo en cuenta la aceptación de la comunidad, hace dos meses se le permitió a Gabriela usar solo el uniforme de educación física mientras se hacía el proceso de transición para que usara falda y así la comunidad educativa fuera asimilando ese cambio.

Después se aceptó que usara accesorios femeninos como una balaca, aretes, hasta que llegó el pasado 8 de agosto con el uniforme de mujer que le regaló la Alcaldía de Bolívar y los zapatos que le dio el Secretario Municipal de Educación.

"No es que en el colegio hagamos promoción de ideologías de género, lo que se promueve es el respeto a la diferencia y lo que hice como rector fue articularme con el apoyo que se le ha brindado y con la jurisprudencia y Constitución" explicó el rector.

El proceso y seguimiento sicológico de Gabriela continúa, "las consultas han disminuido debido a la revolución mediática que ha tenido el caso, pero sí es necesario continuar con el proceso, de hecho apenas se está comenzando" concluyó la sicóloga del Santa Ana.

Por su parte, Gloria Milena Espinosa, mamá de Gabriela, dice que en casos como el de su niña hay que dialogar mucho. "Yo la escucho, la aconsejo, estoy pendiente de ella porque es un proceso que no es fácil y no se puede dejar sola porque ella se siente atrapada en un cuerpo de hombre, por eso la he apoyado y la seguiré apoyando, es mi hija y la amo".

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