Estas son las primeras pistas para aclarar el intento de fraude electoral en el Valle

Estas son las primeras pistas para aclarar el intento de fraude electoral en el Valle

Julio 08, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Bogotá
Estas son las primeras pistas para aclarar el intento de fraude electoral en el Valle

Juan Carlos Martínez, exsenador de Colombia y condenado por parapolítica, ahora está envuelto en un proceso por intento de fraude en las elecciones del Gobernador del Valle del Cauca.

La historia de un delito que se quería configurar en menos de 45 días. El proceso apenas empieza.

En los últimos ocho días es mucho lo que se ha dicho sobre el complot que se fraguó para torpedear las elecciones atípicas en el Valle en las que se eligió nuevo Gobernador de departamento. Sin embargo, la situación generada ese día sólo era la sombra de lo que hay detrás de la máscara del fraude.Si bien las autoridades tenían indicios de que algo no andaba bien en el Valle por el tema de los resultados electorales del 30 de octubre, ese ruido sirvió para que una denuncia ciudadana, sin nombre, prendiera las alarmas sobre que este departamento no estaba caminando por el sendero de la transparencia.Y no es para menos. Para las autoridades son evidentes los vacíos que aún existen en el proceso que ya tiene detenidos a funcionarios y exfuncionarios de la Registraduría por los presuntos delitos de cohecho y tentativa de adulteración de resultados electorales.Si bien ya están judicializados José Francisco Angulo, funcionario de la Registraduría de Bogotá; Alina Martínez García, funcionaria de la Registraduría delegada electoral y registradora ad hoc para Jamundí; Luis Enrique Forero Téllez, exempleado de la Registraduría Nacional; Adriana Lucía Castro, funcionaria del Consejo Nacional Electoral; María del Pilar Yangona, secretaria ejecutiva del movimiento MÍO; y Jairo Candelo, exmagistrado del tribunal seccional de garantías electorales y exdiputado del Valle, esto, a juicio de los investigadores, sólo representa la punta del iceberg de la corrupción electoral que vive el Valle.El País tuvo acceso a información clasificada del operativo que se adelantó para concretar el desmantelamiento de una “organización criminal” como la calificó esta semana el procurador General, Alejandro Ordóñez. Las fuentes, que por razones obvias pidieron la reserva, comentaron que lo acontecido previo a las elecciones del domingo y las sospechas en otros procesos anteriores en el país, eran la alarma de lo que se venía planeando y que tuvo su detonante en las atípicas del domingo.Estos indicios determinaron que los organismos de inteligencia iniciaran procesos desde el 22 de mayo, basados en “una información anónima que llegó a la Fiscalía” que dio pie al despliegue.Algunos de los consultados han dicho que los medios han dado apenas detalles de lo que fue el hecho de corrupción y de intento de sabotaje más grande que se quería hacer en el país. De hecho, la organización que se consolidó para el presunto fraude en el Valle, aún cuenta con más elementos que le van a aportar a la acusación de los implicados.Pero hay dudas. Según las fuentes, un primer elemento es el papel que jugó María del Pilar Yangona, a quien los investigadores califican como pieza clave del proceso, debido a que era la persona que al parecer estaba encargada por Juan Carlos Martínez, de manejar los dineros para el supuesto plan de fraude con el equipo que adelantaría el proceso.Era tanta la confianza, dicen, que Pilar guardaba los pasaportes del exsenador Martínez en su apartamento, razón por la cual quedó vinculada al proceso como el enlace entre el excongresista y la organización para la entrega de los dineros que se iban a destinar en el presunto ilícito, que -como se ha dicho-, iban a superar los dos mil millones de pesos.Otro elemento que viene siendo analizado por las autoridades tiene que ver con la situación que se generó con el exsenador Martínez, debido a que se anunció su libertad por el delito de parapolítica en momentos en que las campañas estaban en la recta final. En ese momento, según se dijo, se abrió una expectativa en la organización, porque él era la persona que presuntamente autorizaba todo y, con plena libertad, “era otra cosa”.No obstante, cuando es capturado otra vez, las fuentes comentan que “eso frena en algo el proceso y dejó un periodo muerto, porque -por lo menos- Pilar quedó sin su jefe y se dedicaron a mirar cómo le solucionaban el problema para que se entregara y todo eso”.Esto se generó porque la Fiscalía tiene informes según los cuales los delegados que llegaron de Bogotá y los que estaban en el Valle se reunieron en cuatro ocasiones con el exsenador Martínez en su casa de Arroyohondo.Para las autoridades hay dudas sobre los permisos que habría tenido que expedir el Inpec para que estas personas entraran a la casa de Martínez, así como la orden que se profirió a favor del excongresista para su libertad.Sin embargo, todo el andamiaje de la empresa profraude se movía bajo los giros de Pilar, recursos que se manejaron en efectivo, pero que para las autoridades dejaron una huella clara que sustentará en todo el proceso que se adelanta.Más pistasPero no era solo la huella del dinero, del que hasta ahora se han incautado más de $50 millones en efectivo, lo que impulsa a las autoridades para desvertebrar esta organización.En manos de expertos se encuentran más de 15 computadores que están sometidos, en este momento, a la informática forense; así mismo decodifican más de 20 teléfonos celulares, incluyendo los blackberry que les fueron decomisados a los retenidos, las pruebas fotográficas, videos, grabaciones por interceptaciones telefónicas y más elementos tecnológicos que no se revelaron y que hicieron parte de la vigilancia, seguimientos y acompañamientos que hizo la Policía Judicial a los investigados.Asimismo, analizan todos los listados de las personas que hicieron visitas al hotel Calima Real y el peritaje contable de los recursos que se movieron para el alquiler de tres habitaciones y el área de informática, desde donde se presume iban a adelantar todo el proceso de manejo de jurados, testigos electorales, claveros y manipulación de datos que se iban subiendo a la red.Con base en estos seguimientos, las autoridades pusieron atención especial en dos personas: Alina Martínez, quien es analista de sistemas, y Luis Enrique Forero, que trabajó diez años para la entidad y que se conoce todo el manejo informativo de la Registraduría.Es así que deciden hacer tres allanamientos sumultáneos la noche del sábado, en los que participaron 40 hombres de la Dijín y de la Policía Metropolitana de Cali, apoyados por la Fiscalía.Se realizaron faltando cinco minutos para las once, para evitar la huida de los implicados. Estos procesos se llevaron a cabo en la casa de Jairo Candelo Banguero, en la residencia de Pilar en los alrededores de la Carrera 50 entre Calles Novena y la Autopista, y el hotel.Con todo en sus manos, un juez oficializa la captura y ahora lo que falta son los resultados de los informes de expertos en sistema forense, peritos contables y demás que ya reposan en el expediente.Historia de antañoEl nombre de Alina Martínez no es desconocido en los procesos atípicos que se han realizado en el país.En la Fiscalía reposan resoluciones de encargos que se le dieron a la Registradora ad hoc de Jamundí para otros procesos, incluso, que están en investigación por fraude electoral.De hecho, Martínez además de haber sido delegada para las elecciones del pasado domingo en el Valle, también estuvo cumpliendo las mismas funciones en Cota (Cundinamarca).Allí se adelanta una investigación por el presunto trasteo de votantes sordomudos para favorecer al alcalde Alex Prieto.

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