En el Valle del Cauca hicieron 'ferias' con los recursos de regalías

En el Valle del Cauca hicieron 'ferias' con los recursos de regalías

Marzo 22, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Unidad Investigativa de El País
En el Valle del Cauca hicieron 'ferias' con los recursos de regalías

Ola invernal. Los habitantes del sector de los estrechos, en zona rural de Riofrío, debieron ser trasladados desde el 2012 a dos urbanizaciones en la cabecera municipal, pero tres años después siguen a orillas del río Cauca y temiendo una nueva ola invernal.

Están comprometidos $27.320 millones. Una misteriosa corporación de la Costa firmó casi todos los convenios de vivienda y se fue sin construirlas.

Si el Gobierno Nacional necesita tomar como ejemplo algún departamento para mostrar las bondades de los proyectos que se financiaron con recursos del Fondo Nacional de Regalías, hoy en liquidación, seguramente el que menos le hubiera servido habría sido el Valle del Cauca.

En una muestra de ineficacia administrativa, como han señalado los entes de control, varios municipios del departamento tienen hoy obras que apenas han avanzado un 40 % o un 50 %, cuando debieron haber sido entregadas hace 8, 10 o, incluso, 16 años, como ocurre con un proyecto en el municipio de Yumbo que se empezó a ejecutar en 1999.

De acuerdo con el  último corte de cuentas que realizó el Fondo Nacional de Regalías, en Liquidación, con fecha del pasado 28 de febrero  y que conoció El País, en el Valle del Cauca hay 68 proyectos que no han podido concluirse, de los cuales hay 24 en condición ‘crítica’, ‘muy crítica’ o que ya se vencieron todos los términos y tienen que devolver el dinero.

La preocupación que despiertan esos  24 proyectos en el Departamento Nacional de Planeación, aunque varios  de ellos figuran todavía ‘en ejecución’, es que para la realización de las obras se les ha girado a 19 municipios del Valle recursos por un valor superior a los  $27.320 millones.

El gobernador del Valle, Ubéimar Delgado, aseguró que “esa ineficiencia administrativa se da por falta de sentido de pertenencia de algunos funcionarios. Hay unos muy buenos, pero hay otros con capacidad para administrar, pero a veces no le ponen  la atención y la dedicación que se requiere e infortunadamente, es el Valle el que sale perdiendo”.

“Lo triste de esto es que el ciudadano de escasos recursos, el que espera la protección del Estado no se ve reflejado en las soluciones que debe dar el Gobierno. Cuando nosotros llegamos a la Gobernación encontramos que los gobiernos anteriores ni siquiera tenían un banco de proyectos estructurado”, aseguró el Mandatario regional.

Entre los 24 proyectos más críticos en el departamento hay 12 para vivienda rural y urbana; 5 para obras de saneamiento y agua potable; 3 para inversiones en educación; 2 para mejoramiento de vías; 1 para la protección del medio ambiente y 1 más para un proyecto cultural. Pero de todos, lo que más preocupa es lo que ha ocurrido con obras de vivienda.

De acuerdo con un informe de la Contraloría General de la República conocido por este diario, el Valle del Cauca hace parte de las regiones en las que “hubo concentración de proyectos de vivienda de interés social rural en un solo contratista y que en la mayoría de los casos dejaron los proyectos con un avance inferior al 40 %, a pesar de habérsele  girado hasta el 80 % del valor de los mismos”.

Lo llamativo de este señalamiento es que el contratista que se quedó con casi todos los convenios en los municipios del centro y norte del Valle es la Corporación Vivienda Digna, una firma barranquillera de la que nadie da razón, con cero experiencia en obras en el departamento y que un día empacó maletas, tomó el dinero y se fue con el mismo silencio  con el que llegó. (Ver informe anexo: ‘Vivienda Digna solo dejó estragos’)

De las 389 viviendas que debía construir en el Valle, según los convenios realizados con los municipios de Jamundí, Roldanillo, Trujillo, Andalucía, El Águila y Argelia, solo hizo 110, de las cuales varias fueron demolidas parcialmente, otras rectificadas por malos acabados y unas más quedaron a medio construir cuando decidieron marcharse con el adelanto recibido por más de $2830 millones.

La Unidad Investigativa de El País se dio a la tarea de buscar ¿qué es la corporación Vivienda Digna? ¿Cómo llego al  Valle del Cauca? ¿Quiénes son sus representantes legales? ¿Cuál era su método de trabajo?

Pese a que en la poca información que entregan los exmandatarios parece ocultarse un pacto de silencio, finalmente algunos de ellos aseguraron que no tenían la menor idea de lo que era esa corporación cuando firmaron el convenio y que solo oyeron hablar de ella en una reunión que fue organizada en Tuluá y que presidió el representante a la Cámara por el Valle, Heriberto Sanabria.

“No conozco al representante legal de esa corporación ni tengo relación alguna con esa ni con ninguna otra fundación”, aseguró el congresista conservador al ser consultado sobre el señalamiento en su contra.

“Al contrario, me han preguntado por ellos en dos o tres municipios y les he recomendado a los alcaldes que les aplique toda la ley, que soliciten el cumplimiento de las pólizas y que acudan a la Fiscalía y la Procuraduría. Esa es la única recomendación que yo he hecho; no sé si será por eso que dicen que yo recomendé, pero sería un delito tanto para los alcaldes como para un congresista hacer ese tipo de gestiones”, indicó Sanabria.

El congresista también negó que esa supuesta participación suya fuera parte de cupos indicativos otorgados por el Gobierno Nacional, como aseguraron las fuentes y consideró que “esto se trata más bien de una cortina de humo  para desviar la atención de alguna investigación”.

Entre los recursos comprometidos también hay tres proyectos de agua potable para Buenaventura, Guacarí y Andalucía, así como uno cultural en Roldanillo.

Lo que hoy más dificulta la culminación de las obras es que se proyectaron con precios de 5 y 10 años atrás y ahora con esos valores se deberán adelantar menos cantidades. Igualmente, hay varios casos en que los contratos se firmaron dos o tres gobiernos atrás y no aparecen los documentos de soporte y no hay voluntad política para terminar obras que contrataron y pagaron otros.

Pero sin duda lo más lamentable para el Valle es que ya se decretó la pérdida de fuerza ejecutoria en tres proyectos en Cali, Toro y Pradera. Es decir, ya no se pueden hacer las obras y los entes tendrán que devolver los dineros que les fueron girados y asumir las sanciones de ley porque para la financiación de estos tres proyectos se habían enviado $1600 millones. 

[[nid:405045;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/03/vivienda-digna.jpg;full;{Varias de las casas que construyó la Corporación Vivienda Digna en los distintos municipios del Valle debieron ser demolidas total o parcialmente y corregidas por quienes retomaron el convenio.Foto: Archivo El País}]]

Lea aquí la segunda parte de este informe exclusivo

 

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad