Elecciones en el Valle: en las calles de Cali la campaña se mantiene 'invisible'

Junio 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Los electores desconocen datos como quiénes son los candidatos y cuándo son las elecciones. El abstencionismo se perfila como el gran ganador.

Fría y poco entusiasta. Así se sintió la campaña por la Gobernación del Valle en Cali. A poco tiempo de que los vallecaucanos asistan de nuevo a las urnas a elegir a su gobernador, esta vez de forma atípica, en las calles de la capital del departamento no se repartieron volantes, nadie dijo vote por mí, no se escucharon arengas a través de megáfonos ni se vieron multitudes vestidas de uno u otro color apoyando a ningún candidato. Nadie que llegue a Cali por estos días podría siquiera sospechar que el destino del departamento está en juego en una nuevas elecciones. Y tal parece que ni los propios ciudadanos se dan por enterados.Que las elecciones son el 10 de octubre, que uno de los candidatos se llama Wilmar Villegas y que "dizque un sindicalista de Univalle va para la Gobernación", son las respuestas que dan algunos caleños al ser indagados en las calles de la ciudad para saber quién creen que será el próximo Gobernador del Valle.Otros tantos se indignan con tan sólo escuchar la palabra elecciones o Gobernación. "¿Eso pa' que? ¿Pa' seguir en lo mismo?", es lo que responden. Los demás, simplemente no tienen ni idea.Y es que la apatía electoral parece ser la reina en los comicios atípicos que se celebrarán el próximo 1 de julio en el Valle para elegir a su Mandatario, luego de la destitución de Héctor Fabio Useche por el detrimento patrimonial en la Industria de Licores del Valle.Contrario a lo que se vivió en las elecciones de octubre de 2011, con la multimillonaria invasión de pendones, volantes, camisetas, verbenas, besos a bebés, reparto de tamales y demás actos de proselitismo, la precariedad de manifestaciones para atraer votantes parece ser el común denominador de la actual campaña.Prueba de ello es que hoy, a pocas horas de los comicios, las calles de Cali, murallas multicolores en época electoral, lucen despobladas de publicidad política. Y la poca que se ha pegado, en poco tiempo ha quedado cubierta con avisos de fiestas, conciertos y promociones de productos.Cálculos hechos por la agencia de publicidad Carteles La Linterna, revelan que su producción interna de propaganda política se redujo cerca de un 40% en comparación a la campaña pasada para la Gobernación.“Creemos que esa disminución se debe a que son pocos candidatos. Como buenos colombianos, todo lo dejamos para última hora”, aseguró una funcionaria de la empresa.Pero el ambiente frío no sólo se ve en las calles. Se suma también la ausencia de debates públicos, la poca divulgación de propuestas y la desconfianza que ha dejado entre los votantes las interrupciones abruptas de los gobiernos anteriores a causa de escándalos por corrupción.En eso coinciden expertos analistas como Alberto Ramos Garbiras, quien además asegura que los órganos electorales cargan con gran parte de la responsabilidad de que los vallecaucanos no tengan conocimiento del momento crucial que vive el departamento en materia gubernamental.“No se ha hecho difusión masiva por parte de la Registraduría ni del Consejo Nacional Electoral sobre la fecha de las elecciones ni de los nombres de los candidatos”, afirma el analista.Otro factor, según Ramos Garbiras, es que la cultura política colombiana de 50% de abstención se ha mantenido durante los últimos 50 años. “Si a eso le agregamos que estas elecciones no están incluidas en los planes de nadie, vamos a ver que la asistencia a las urnas va a ser muy precaria”, agregó.La anterior afirmación queda demostrada en la encuesta sobre intención de voto que realizó la firma Analizar&Asociados para El País, en la que se reveló que el 72% de los ciudadanos indagados en las ciudades de Cali, Palmira, Buga, Tuluá y Buenaventura expresó su intención de abstenerse de acudir a las urnas el 1 de julio próximo.Pero de acuerdo con Francined Cano, candidato del Movimiento MÍO, la gente se irá entusiasmando en la medida en que se acerque la fecha. “La gente está metida en otras cosas, pero el entusiasmo se va a ir sintiendo”. Por su parte, el candidato del Polo Democrático, Carlos González, asegura que son tres los factores que inciden en que esta campaña se esté desarrollando de esta forma. “Primero, hay sectores ya fatigados con el tema electoral porque en menos de dos años ya tenemos seis gobernadores; segundo, por lo atípico mismo de la elección y este es un departamento muy grande y en muchos rincones no saben que habrá elecciones, y tercero, el hecho de que haya un solo candidato representando casi a todos los partidos, eso desmoraliza a la gente porque se excluyó a muchos sectores”, dijo González. Ubeimar Delgado, candidato de la Unidad Nacional, quien lidera la intención de voto, prefiere mantener el optimismo, aunque dijo que ve con preocupación el alto nivel de posibles abstencionistas.“Quiero persuadir e invitar a los abstencionistas a sumarse a nuestra campaña, una alternativa diferente, que tiene las manos limpias, que va a luchar contra la corrupción", señaló.Frente al fenómeno de la abstención, que parece predominará el próximo 1 de julio, la veedora ciudadana Bety Jiménez de Borrero asegura que se está generando entre la población “una forma equivocada de rechazar a quien consideran equivocado para orientar los destinos del Departamento”.Asegura también que gran parte de la no asistencia a las urnas y del posible aumento del voto en blanco, se debe a lo que ella califica como “una manguala y un contubernio entre varios partidos tradicionales para imponerle al electorado un candidato”.“La Constitución nos ampara para que expresemos nuestro descontento con el voto en blanco y por eso el llamado a la comunidad es que se acerquen a votar, por quien quieran o en blanco, pero que ejerzan su derecho”, puntualizó la líder comunitaria.Pese a lo que digan unos y otros, por ahora el contraste entre el escepticismo de los ciudadanos y la esperanza de los candidatos sigue siendo el factor predominante en esta atípica campaña electoral. Sólo el 1 de julio, en las urnas, el nuevo capítulo en la agitada historia política del Valle del Cauca revelará la verdad.

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