El hombre que convierte estiércol en arte está en Buga

El hombre que convierte estiércol en arte está en Buga

Mayo 10, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Javier Jaramillo Torres | Redacción El País Tuluá

El profesor Gerardo León Molina Sánchez utiliza los desechos de vaca como materia prima para obras de arte. A pesar de las reacciones de desagrado de muchos, él considera que es una técnica creativa.

Para el licenciado Gerardo León Molina Sánchez, un bugueño de 55 años, el estiercol no es un desecho, es un insumo para dar vida a elaboradas obras de arte orgánico.Su talento para trabajar esa particular materia prima, lo llevó al punto de crear una galería completa con obras pictóricas que exhibe con orgullo por estos días en la Casa Museo de Ciencias, Turisbuga, ubicada muy cerca de la Basílica del Señor de los Milagros. "La mierda hecha arte y el arte hecho mierda", es el título de su exposición.Son cuadros muy elaborados, cuya materia prima se recoge directamente en los potreros, “porque el estiércol de las vacas y los caballos que transitan la ciudad no sirve para eso”, indicó el artista bugueño.Después de poner a secar la boñiga y de someterla a un tratamiento especial, queda lista para empezar a “pintar” los cuadros.“Cuando hacía las exposiciones, la gente me decía que porque era tan cochino y empezaban a oler los cuadros”, indicó 'Tito', como es conocido este profesor de filosofía en la Ciudad Señora.Además de la boñiga el maestro Molina “reivindicó” al cerdo, tan vilipendiado con el cuento de la peste porcina.Precisamente, cuando la gente dejó de consumir rellena, por miedo a contagiarse con la mortal enfermedad, fue cuando 'Tito' decidió 'ponerle oficio' a los intestinos de estos animales.Ante la incredulidad de muchos, los intestinos de los cerdos, después de someterlos a un tratamiento especial, se convierten en fínísimos 'pergaminos'.Sobre este material también elabora bellos paisajes que cambian de acuerdo con el clima pues cuando hace frío, resaltan los colores.Toda esta galería de cuadros y pinturas hacen parte de una colección de más de 3.000 piezas de aves disecadas, insectos, reptiles y mariposas, que este hombre coleccionó por más de 30 años y que hoy son propiedad de la Casa Museo de Ciencias, Turisbuga.“Esta afición me nació desde muy niño y la desarrollé en el bachillerato”, manifestó este profesor de filosofía egresado de la Universidad del Cauca y quien actualmente se desempeña como docente en la Institución Educativa Manuel Antonio Sanclemente de Buga.En vista de que el profesor Molina tenía guardadas estas obras en una habitación de su casa desde hace muchos años, un grupo de ciudadanos bugueños tomó la decisión de conformar un museo en donde el público pudiera apreciar y conocer ese trabajo artístico.“El objetivo es que las nuevas generaciones conozcan muchas especies en vía de extinción, como el coclí, que fue un ave muy apetecida en el norte del Valle hasta el punto que desapareció”, manifestó Luis Fernando Sánchez, administrador del museo.

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