El eterno enredo del suministro de agua potable para Villagorgona

El eterno enredo del suministro de agua potable para Villagorgona

Enero 30, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos | Reportero de El País

En Florida están de acuerdo con suministrarle agua a Candelaria y Villagorgona pero piden condiciones: beneficios económicos y que se vaya Acuavalle. ¿Qué hay detrás de ello?

La historia, resumida, es la siguiente. Existe un pueblo llamado Villagorgona que no tiene suministro de agua potable. Lo más extraño es que no está ubicado en un lugar lejano e inhóspito, o en la cima de una montaña apartada, sino en un valle de verdes de todos los tonos y muy cerca - a unos 30 minutos apenas - de una de las ciudades más importantes de Colombia: Cali. Nadie se logra explicar por qué, en pleno Siglo XXI, aún uno de los juegos preferidos de los niños que viven allí es cazar larvas del agua que obtienen de cuatro pozos. Muy cerca, en otro pueblo, un municipio en realidad, Candelaria, sucede algo parecido. Aunque tienen suministro de agua, sus habitantes prefieren utilizarla para hacerles aseo a las casas, lavar sus motos o regar las plantas, pero jamás para el consumo humano. Solo en el año 2007 se registraron 1764 casos de enfermedades diarreicas, debido al consumo de aguas subterráneas.Candelaria también se surte de pozos y sus pobladores, para no enfermarse, han preferido comprar el líquido embotellado y tratado a hombres que arriban al pueblo en camionetas. El galón de agua cuesta $1000, pero nadie sabe de dónde exactamente la sacan. La tragedia se repite cada mañana, día a día, desde hace décadas y para intentar solucionar el problema existe, desde tiempos remotos también, 15 años exactamente, un proyecto. Se trata de la construcción de un acueducto regional que suministre agua potable tanto a Candelaria y su corregimiento, Villagorgona, además de otros parajes: San Antonio, La Regina, Buchitolo, El Arenal. El agua se tomaría del Río Frayle, y el acueducto está casi finalizado. Solo falta conectar 40 metros de tuberías. El problema era que ese trozo del acueducto pasaba por un lote que está ubicado al lado de una carretera, y la tierra le pertenece a un privado. El propietario exigía, para permitir el paso de los tubos, pagos bajo contrato de servidumbre. Es algo así como un gravamen impuesto sobre un predio que va a serle útil a otro predio (el acueducto) y que pertenece a otro dueño.Para evitar ese pago y los trámites que implica, el tiempo que implica, se decidió desviar la tubería por la berma de la carretera, que no es terreno privado. Ese asunto, entonces, está solucionado, pero aún Candelaria y Villagorgona no tienen agua potable.Para finalizar totalmente el acueducto se requiere también hacerles reparaciones a 22 kilómetros de tuberías, realizar pruebas hidráulicas e instalar los contadores de agua en Villagorgona. Son 5000 y ese proceso debería estar finalizado a mitad del año 2014. Es decir: en teoría, según los cálculos del arquitecto Wilson Suárez, secretario de Infraestructura de Candelaria, su municipio y Villagorgona tendrían agua potable en el segundo semestre del año y los niños, por fin, dejarían de jugar a cazar larvas del agua de los pozos. Pero no todo es tan sencillo. La ‘resistencia’ de FloridaSucede que el Río Frayle, aquel con el que se piensa suministrarle agua a Candelaria y Villagorgona, surte también a un municipio cercano: Florida. Se trata de un agua tan limpia que poco requiere ser tratada, purificada. Justamente por eso se tomará el agua del Frayle. Candelaria tiene ríos cercanos como El Desbaratado, el Cauca, el Párraga, pero están tan contaminados por los ingenios de caña de la zona, explica el ambientalista Alberto Ramos, que resulta más costoso potabilizar esa agua que tomarla del Frayle.El problema es que en Florida, aquel río es considerado como la principal riqueza del municipio y temen perderla. Temen que el pueblo se quede sin agua en tiempos de sequía y algunos de sus habitantes dudan si en ese caso se verían sometidos a un racionamiento al tener que darle agua a más gente del mismo río. Por eso, en parte, están protestando.Pero en realidad más allá de ese temor, lo que se pretende en Florida es sacarle un provecho económico al agua para Candelaria y Villagorgona. Así como existen pueblos cuya riqueza es el oro, el carbón, las esmeraldas -y viven de ello-, dice el presidente del Concejo Abel Nieves, en Florida su tesoro es el agua y se busca que al municipio, gracias a esa riqueza, le entren más recursos. - No nos oponemos a darles agua a Candelaria y a Villagorgona. Lo que pedimos es que Florida se beneficie y se le deje claro bajo qué condiciones se va a suministrar el agua, dice Nieves.De hecho, el Concejo de Florida presentó una propuesta: que por cada metro cúbico del líquido que salga para Candelaria y Villagorgona, al municipio se le paguen $200. Es poco probable que aquello ocurra. El agua que pasa por los ríos es un bien común. Nos pertenece a todos. Todos podemos ir a tomar o a bañarnos en cualquier río del país. La única manera de vender el agua es captarla y potabilizarla. Lo que se vende es eso, el tratamiento. En Florida no hay planta para hacerlo. Y, aunque el municipio es socio de Acuavalle -el operador del agua en Florida- el manejo del acueducto está en poder, precisamente, de esa empresa. El Concejo del pueblo también pide que Acuavalle se vaya del municipio para permitir brindarles agua a Candelaria y Villagorgona. Según el Concejo y también habitantes y miembros de las veedurías ciudadanas como Alberto Cerón, Javier Taffurt, el mismo Alcalde Tulio González, Acuavalle, en los 53 años que ha estado en Florida, no ha hecho inversiones sociales y obras para el mejoramiento del suministro de agua, a pesar de que al año, calculan, factura un promedio de $5400 millones.Entonces no entienden por qué Acuavalle en más de cinco décadas no ha construido una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, a pesar de que se tiene dispuesto un lote para ello, por ejemplo. Gran parte de las tuberías por donde pasa el agua, agrega el alcalde Tulio González, son las mismas de hace 50 años. Y para rematar el servicio que presta como operador, asegura Magally Moreno, otra habitante del municipio, es deficiente. Incluso hay zonas a las que el agua no llega. Y tampoco, agrega Magally, Acuavalle socializó el proyecto del acueducto para Candelaria y Villagorgona y eso es visto como un atropello con la gente, una falta grave. Como prueba, muestra un informe de la Contraloría en el que efectivamente se asegura que “Acuavalle no socializó los proyectos con las comunidades de Pradera y Florida y pretendió desarrollar el proyecto comercial de abastecer el Acueducto del Municipio de Candelaria, desde los ríos tutelares de los municipios de Pradera y Florida, sin el cumplimiento de los requisitos constitucionales, legales, administrativos y sociales que exigen proyectos de esta envergadura”. El informe agrega: “Fue así como se quiso ordenar a los municipios de Pradera y Florida para que expidieran los permisos correspondientes para la construcción de las redes de acueducto de suministro de agua, vulnerando la autonomía de las entidades territoriales”; “De la misma manera no se llevaron a cabo audiencias públicas administrativas sobre decisiones ambientales en trámite”. El actual gerente de Acuavalle es Humberto Swann Baraona. Lleva un año en el cargo. Según Swann, lo que dice la Contraloría en relación con la socialización del proyecto “es un exabrupto”. Swann asegura que sí se ha convocado a la comunidad a través de las Juntas de Acción Comunal para socializar lo que se va a hacer con el acueducto, solo que la gente no ha ido. “No podemos socializar si no va nadie”. También, comentó, las obras que exigen los habitantes de Florida por parte de Acuavalle no se pueden realizar porque el municipio no hace parte del Plan Departamental de Aguas, que es la fórmula que tiene el gobierno para girarles recursos a los municipios y financiar proyectos que busquen el mejoramiento del servicio de suministro de agua. Con los recursos que le entran a la empresa por concepto de facturación en Florida, “esas obras son impagables”, dice el gerente, pero en el municipio sus habitantes no están de acuerdo con ello.Son precisamente los miembros de la Mesa Pedagógica –así se hacen llamar– ubicada en el parque principal, frente a la Alcaldía, e integrada por algunos habitantes que están exigiendo la salida de Acuavalle como Alberto Cerón, Magally Moreno, Javier Taffurt, entre otros. Desde la Mesa están promoviendo marchas de protesta contra Acuavalle.El Alcalde Tulio González asegura, sin embargo, que el principal interés de los integrantes de la Mesa es el manejo del acueducto del municipio. Ellos lo niegan. Dicen que buscan el bien común de Florida y han hecho la siguiente propuesta: que sea el mismo municipio el que opere el agua en el pueblo, se ‘municipalice’ el servicio, se les brinde efectivamente el líquido a Candelaria y Villagorgona y las ganancias sean utilizadas para inversión social. Florida, por ejemplo, requiere urgentemente la reparación de sus calles y la reposición de tuberías. Pero en todo este enredo por el agua habría, además de intereses económicos, objetivos políticos. Una fuente que ha investigado el tema y pidió la reserva de su identidad para evitarse líos, explicó que las trabas para que Candelaria y Villagorgona tengan agua son también una forma de oposición al actual gobernador del Valle, Ubeimar Delgado. Según, él, aunque el actual alcalde de Florida, Tulio González, figura en el Partido Liberal, en realidad los que lo apoyaron para llegar al puesto fueron miembros del desaparecido Partido de Integración Nacional, PIN, hoy Opción Ciudadana, y al que pertenecía el anterior y destituido gobernador del Valle, Juan Carlos Abadía. El Alcalde Tulio González aseguró sin embargo que él nunca se ha opuesto a que Candelaria y Florida tengan agua potable, sino que también espera beneficios para su pueblo. Negó también que hubiera diferencias políticas con el alcalde de Candelaria John Wilson Rengifo, como también se rumora.Toda esta historia, entonces, aún no tiene un final claro. Mientras tanto, los niños de Villagorgona siguen jugando a cazar larvas del agua de los pozos.

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