El Dovio, municipio en riesgo extremo de cara a las elecciones 2011

Septiembre 04, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El Dovio, municipio en riesgo extremo de cara a las elecciones 2011

Aunque el alcalde de El Dovio, Gustavo Padilla, (de pantalón claro) sostiene que hay seguridad en su municipio, él debe permanecer escoltado debido a las amenazas.

El municipio de El Dovio es catalogado como de "riesgo extremo" según los últimos informes de riesgo electoral de la MOE, a raíz de la presencia de grupos armados.

Un nuevo temor ronda por las calles, se asoma a las casonas e ingresa a los despachos oficiales de El Dovio: que la Fuerza Pública destacada por estos días de época preelectoral sea retirada una vez transcurran los comicios del 30 de octubre próximo.Esa tranquilidad aparente que respira el municipio pareciera dar la razón a quienes atribuyen la ola violenta que ha azotado la población en los últimos meses al escaso número de efectivos de la Policía y el Ejército en la jurisdicción.El alcalde José Gustavo Padilla sostiene que la tranquilidad se recuperó a raíz del aumento en el pie de fuerza y su intensa presencia en la población, respondiendo al clamor ciudadano.“Al otro día cuando se atendió la medida tomada en el consejo de seguridad –el 12 de agosto pasado– la situación cambió”, argumenta el alcalde Padilla al calificarla como “muy tensa, pero controlada”.El clima se enrareció como consecuencia del asesinato de tres líderes políticos en los últimos meses, hechos que incidieron para que organismos como la Misión de Observación Electoral, MOE, clasificara la localidad como una de las que mayor riesgo afronta en el Valle del Cauca para el desarrollo normal de las elecciones.El temor se cierne sobre los comicios porque la población está catalogada como una de las más violentas del país.Hasta el jueves de la semana pasada se habían cometido 18 asesinatos en lo que va del año. El martes pasado fueron cobradas las vidas de una odontóloga junto a su esposo y el jueves, la de un agricultor.Al parecer, ninguno de los dos hechos violentos tendrían relación con el ejercicio político. Sin embargo, ratifican a esta comunidad como una de las de mayor tasa de homicidios en todo el país: 233 por cada 100.000 habitantes, según el reciente informe Forensis del Instituto de Medicina Legal.También la Defensoría del Pueblo llamó la atención sobre el nivel de confrontación violenta en el municipio.“Es totalmente cierto, la situación está muy tensa, la calma que se ha vivido aquí es aparente y estará así mientras esté controlado por la autoridad, pero cuando no se hace el debido control pues siempre tiende a deteriorarse”, reitera Padilla.El Mandatario insiste en que se llegó a esos extremos porque no se atendieron oportunamente las solicitudes. “Es que el Ejército decía que aquí no pasaba nada, la Policía sí sabía del problema, pero sólo había dos unidades patrullando”.Estas circunstancias recuerdan las que se vivieron en épocas pretéritas, a partir de la década de los 80, cuando desde esta, su tierra natal, el extinto Iván Urdinola Grajales extendió su imperio de narcotráfico y terror.La confrontación que surgió con sus seguidores y opositores dejó una secuela criminal de la que hoy son protagonistas dos bandas criminales rivales: ‘Los Machos’ y ‘Los Rastrojos’.Ambas han evidenciado injerencia sobre los destinos de la población. Esas intenciones ahora salen a relucir a través de los señalamientos mutuos de apoyo a esas bandas que se hacen contra los candidatos e incluso contra el Alcalde.“La gente no denuncia porque le da miedo. Si denuncian se tienen que ir. Y a pesar de denunciar dicen que uno es aliado de delincuentes”, precisó Padilla.El Mandatario en un consejo de seguridad, realizado el mes pasado en Roldanillo en el que estuvo presente el Ministro de Defensa, señaló que un hermano del candidato Miguel Guzmán, en contienda, era presuntamente miembro de una de esas bandas criminales. Empero, este señalamiento fue rechazado por el candidato, quien se pronunció sobre la violencia descrita en esta población. “Es una percepción desbordada y exagerada por situaciones vividas en otras épocas, cuando sí ha habido presión”.Guzmán, quien puja por el mandato popular a nombre del Partido de la U, le resta importancia a las afirmaciones y por el contrario sostiene: “El clima y ambiente electoral es favorable a la democracia gracias al mismo trabajo de las autoridades y de la Policía”.Tampoco oculta sus dudas sobre el origen de los asesinatos y así lo asegura: “No dejan de ser preocupantes estos hechos, aparte de ser lamentables tienen una incidencia que causa temor a los electores, aunque los casos son aislados y no tienen que ver con política”.Y a pesar de la evidencia, concluye: “No es cierto que estén matando los candidatos”.Líderes políticos locales reconocen que lo más difícil para un aspirante a cargo de elección popular son las amenazas de los grupos armados ilegales, “llámense ‘Rastrojos’ o ‘Machos’”.“Se nos quitó un peso de encima, hace cuatro años estábamos presionados y atemorizados, la situación era muchísimo más tensionante, ahora tenemos más libertad, nos estamos reuniendo en sitio público sin ese temor que teníamos esperando a ver que en la esquina había alguien vigilando a que no viniera uno de esos ‘muchachos’”, precisa la concejala Blanca Tulia Díaz, quien aspira de nuevo a una curul en la corporación.Una percepción similar se palpa entre ciudadanos, que califican el clima preelectoral en el pueblo como normal. “El que nada debe nada teme, por ahora todo se ve calmado”, afirmó Gloria Amparo Pérez Rodas, una ama de casa que dice recorrer las calles sin ningún tipo de temor.A su turno, Luis Adolfo Perea, de 41 años, susurra de reojo al ser preguntado: “Esto está peligroso, se sabe que hay amenazas. Se ve poca gente en la calle, aunque da impresión de normalidad”.Lo cierto es que en el ambiente aún se respira temor hacia los miembros de los grupos armados ilegales que hacen presencia en la región.“Es un grupo muy reducido de delincuentes que ni siquiera son de aquí y no están atacando la comunidad. Trataron de meterse en la política. Lo que pretenden es un alcalde que no los persiga, que en la Administración haya un aliado”, dice Padilla.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad