El Valle del Cauca, un departamento que se asfixia en sus propias deudas

El Valle del Cauca, un departamento que se asfixia en sus propias deudas

Agosto 17, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El Valle del Cauca, un departamento que se asfixia en sus propias deudas

Exgobernador del Valle, Ubéimar Delgado.

La crisis de las entidades culturales puso en evidencia la difícil situación de las finanzas del departamento. El plan de pagos a cinco años lo apretó demasiado. Hay un rezago tecnológico de 20 años y venas rotas aún por cauterizar.

Aunque la casa se ha ido ordenando y se han cauterizado venas rotas que desangraban el fisco, el Valle del Cauca todavía tiene mucho por hacer para lograr recomponer sus finanzas. Porque este departamento, calificado como uno de los más ricos del país, con $1,8 billones de presupuesto, apenas tiene $6000 millones para hacer inversión. El apretón financiero del Valle es extremo. Tanto que hoy no tiene para apoyar el funcionamiento de las entidades culturales y científicas como Bellas Artes, Biblioteca Departamental, Incolballet e Inciva.Todos los ingresos se van en el ‘combustible’ necesario para mover un tren administrativo que cuesta más de $400.000 millones, una deuda acumulada mayor a $600.000 millones, demandas de todo tipo que cuestan $300.000 millones y un pasivo pensional de $126.000 millones anuales. Por cada empleado activo hay cinco pensionados.La inversión en educación, salud y saneamiento básico que cuesta más de un billón de pesos proviene del Sistema General de Participaciones y tiene destinación específica.De hecho, en 2013 los ingresos totales del Departamento sumaron $1 billón 750.938 millones que representan una variación positiva de 39 % si se compara con 2012. Pero los gastos totales superaron esos ingresos: fueron de $1 billón 177.323 millones, un 18 % más que en el 2012.El balance indica que los ingresos corrientes crecieron 10 % y entre estos los tributarios lo hicieron 6 %.  Sin embargo, el gran lunar fue el comportamiento negativo de los ingresos no tributarios que cayeron 25 % donde se ubica la Industria de Licores del Valle, cuyas rentas solo aportaron $66.00 millones. Si caen las rentas de la Industria de Licores, las rentas del departamento se resienten. Para tener una idea de su bajo comportamiento, según análisis de la Contraloría del Valle, mientras las rentas de licores fueron del monto antes señalado, el impuesto de la cerveza casi lo duplica, al pagar $119.000 millones en el 2013.Frente a las cifras, el diputado Rubiel Antonio Muñoz dijo que “seguimos teniendo fallas en los controles”, en referencia a la Unidad de Impuestos y Rentas, que debe velar por los ingresos, combatir el contrabando, la evasión y la elusión. Y en efecto, allí hay una gran falencia, como lo advierte Jorge Quiñónez, director operativo de Control Fiscal de la Contraloría del Valle. El departamento tiene un retraso tecnológico de 20 años, sostiene el funcionario, porque maneja un software y un sistema SAP muy débil, sin seguridad informática, fácilmente manipulable y sin capacidad suficiente para guardar información. Cuando se llena el servidor (cada seis meses), hay que borrar para ingresar información nueva.Eso se ha prestado para que, por ejemplo, se recauden unos valores por impuestos de registro (boleta fiscal, escrituras, etc.) e internamente se reporten otros valores. O para que se vendan estampillas sin el papel de seguridad en el que se emiten, sino con una hoja equivalente que se imprime como constancia de estampilla, donde el departamento pierde el control de esas rentas. Esos asuntos ya los investigan los entes de control.El otro lío que asfixia las finanzas y tiene al departamento en este embrollo de pagos a sus entidades descentralizadas, es que la misma administración se echó la soga al cuello al suscribir un oneroso plan de pagos a corto tiempo.Deudas del orden de $600.000 millones fueron diferidas a cinco años, lo que ha obligado a echar mano de gran parte de los ingresos corrientes. Por eso el deporte se quedó sin plata en junio, los entes culturales no tienen hoy con qué funcionar y tampoco hay con qué auxiliar a los hospitales. El departamento está viviendo de las regalías. Es irrisorio, pero con un presupuesto de billones y tanto compromiso “solo nos quedan $6000 millones para inversión y con eso no podemos hacer nada”, reconoció la secretaria de Hacienda, Alba Leticia Chávez.La crisis de IncivaEl Instituto de Investigaciones Científicas del Valle, Inciva, se quedó sin recursos para funcionar. La razón es que uno de sus principales ingresos eran los que generaba el muelle turístico de Buenaventura por donde sale la gente a las playas de La Bocana, Juanchaco y Ladrilleros. Eso sostenía su funcionamiento.Pero como Buenaventura fue declarada Distrito Especial, esos recursos que manejaba el Departamento los maneja ahora la ciudad. Inciva pasó a depender totalmente del Departamento, pero este no tiene recursos. En septiembre Inciva se quedaría sin plata para funcionar.Una industria de licores en caídaLa Industria de Licores del Valle, ILV, que es uno de los principales soportes económicos del departamento, no está dando la mano como debería. La entidad debería vender alrededor de 11 millones de botellas de aguardiente, pero solo reportó ocho millones de botellas en el último año.El contrato con Suprema, el nuevo distribuidor del aguardiente Blanco es a 52 meses hasta el 1 enero de 2017 con la meta de vender 55.669.808 botellas. Se pactó un pago de contado, pero, según Víctor Manuel Escobar, presidente del Sindicato de la ILV, el consorcio aún tenía una cartera superior a $85.000 millones.El otro problema es la competencia desleal, porque por cada botella de aguardiente legal se vende media caneca de aguardiente ilegal.La 'quiebra' de la BeneficenciaAunque se habían hecho esfuerzos por recuperar la Beneficencia del Valle, entidad descentralizada que genera recursos para la salud, su situación en los últimos días tiende a agravarse.Así lo advirtió el mismo gobernador Ubéimar Delgado, al indicar que en el último mes, mientras estuvo de vacaciones, la Beneficencia reportó la venta del premio mayor de la Lotería del Valle durante tres semanas seguidas, lo cual es atípico. El histórico es que el premio se venda dos o tres veces al año. Esa circunstancia pondría a la Beneficencia al borde de la quiebra y en más dificultades a la salud, por lo cual el gobernador ordenó revisar lo que ha pasado al interior de la entidad. A ello se agrega la mala administración de los bienes inmuebles a su cargo.Lea aquí la entrevista al gobernador Ubéimar Delgado sobre la crisis económica del Valle del Cauca.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad