El Valle del Cauca tendrá unas elecciones literalmente atípicas

Mayo 20, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Hugo Mario Cárdenas López - reportero de El País
El Valle del Cauca tendrá unas elecciones literalmente atípicas

Las elecciones atípicas para gobernador del Valle serán el próximo 1 de julio.

Faltando un día para vencerse las inscripciones, sólo hay un candidato. Algunos sectores se quejan porque no hay avales.

Tan atípico como el proceso electoral que convocó el Gobierno Nacional para elegir a un nuevo Gobernador del Valle del Cauca este 1 de julio, es el respaldo masivo en torno a la candidatura del exsenador Ubeimar Delgado y la escasez de candidatos al primer cargo del departamento.Y es que a un día de que venza el plazo establecido por la Registraduría para la inscripción de candidatos, y como no ocurría hace muchos años, la única persona que ha inscrito su candidatura es el aspirante de la Unidad Nacional. Aunque unos sectores aseguran que el apoyo de casi todos los partidos en el departamento es un acto de responsabilidad con una región que cada día se sumerge más en la crisis política, social y financiera, los detractores de Delgado creen que esta gran alianza sólo busca garantizar el poder burocrático a algunos congresistas.Incluso, desde una tercera línea señalan que la llamada Mesa de Unidad Departamental, no es ningún esfuerzo por sacar adelante la región, sino un nuevo capítulo de la disputa entre los sectores tradicionales de la política contra los grupos afines a Juan Carlos Martínez. No obstante, son muchas las razones externas para que hasta hoy sólo haya un aspirante inscrito al primer cargo del Valle: falta de avales, no hay recursos para una campaña, poco interés del electorado, escaso tiempo para inscribirse por firmas, e incluso, la expectativa por el fallo de la tutela que interpuso el sancionado gobernador Héctor F. Useche, así este haya sido negativo en primera instancia.No hubo feria de avalesPese a que fueron varios los nombres que sonaron, dentro y fuera de la Unidad para aspirar a la Gobernación, muchos de ellos debieron renunciar a sus aspiraciones por un hecho tan atípico como las mismas elecciones: se agotaron los avales.El congresista conservador Heriberto Sanabria aseguró que los avales de los partidos que hacen parte de la Mesa de Unidad y de los movimientos que se sumaron, “se le entregaron a la persona indicada para recuperar al Valle y devolverle la confianza a los ciudadanos en la política: el doctor Ubeimar Delgado”.“Este es un hecho histórico. La coyuntura crítica del Valle ha obligado a los partidos a que hagamos un alto en el camino y aseguremos un gobernador que pueda sacar al Valle adelante”, señaló.Pero el congresista Wilson Arias, del Polo Democrático, criticó la unión por considerar que lo que se ha sellado “es una alianza en torno a la clase política, a los intereses de Roy Barreras, de Dilian Francisca Toro y de otros sectores que han sumido al Valle en esta crisis”.Juan Carlos Martínez, de la U, señaló que Ubeimar Delgado “representa un político trabajador, conocedor de cada barrio de Cali y cada vereda del Valle; el que más respaldo popular podría obtener en una campaña tan corta y por eso en torno a él se generó un consenso total”. El dirigente liberal Jorge Homero Giraldo, gerente político de la campaña de Ubeimar Delgado, defendió la decisión de la Mesa de Unidad e indicó que primero, y antes de cualquier interés personal y de partido, está la suerte del Valle.“Nuestro departamento pasa por una de las crisis más graves de la historia en materia financiera y presupuestal; y lo más grave, hemos perdido la credibilidad ante los estamentos nacionales. Ya le da miedo al Gobierno Nacional enviar los recursos para inversión porque le preocupa que se pierdan en el Triángulo de las Bermudas que han implementado dos o tres ciudadanos que quieren manejar la vida y la suerte del Valle”, dijo Giraldo. En respuesta a su declaración, una de las personas cercanas a la administración de Héctor Fabio Useche aseguró que es claro que la llamada Unidad Vallecaucana, no es más que la unión de todos los partidos tratando de derrotar en las urnas a los partidos PIN y MÍO.“Este es un esfuerzo desesperado y ordenado por el Gobierno Nacional para que los partidos tradicionales se junten y detengan el ascenso de los partidos PIN y MÍO. Lo que nosotros nos preguntamos es, si ganamos de nuevo estas elecciones, ¿qué se inventará el Gobierno para sacarnos de nuevo e invertir otros $20.000 millones en otras elecciones dentro de cuatro o cinco meses”, dijo la fuente.Casualmente, hoy por hoy los únicos que tienen avales sin entregar son el PIN, el MÍO y Afrovides, que agrupan a los amigos de Juan Carlos Martínez y el destituido Juan Carlos Abadía.Contra el tiempoUna de las críticas que se han hecho a estas elecciones atípicas es el corto tiempo que determinó la Reforma Política para campaña (55 días), lo que dificulta que se inscriban candidatos de grupos representativos de ciudadanos a través de firmas.Ese es justo el problema que tienen sectores como Podemos Cali, el Movimiento Centro Independiente y los Progresistas, a los que se les dificulta hasta impulsar el voto en blanco porque para ello también tendrían que haber recogido firmas.Franklin Legro, dirigente de Progresistas, indicó que el plazo de 55 días para las elecciones es una regla de juego ya establecida, pero “legalmente, deberían dejar los 90 días y permitir que los grupos significativos puedan inscribirse a través del mecanismo de las firmas”.“Eso es lo equitativo y lo igualitario en un caso de estos. Porque no había en la Registraduría ni formatos para inscribirse por firmas; de manera que me parece que eso coarta el derecho ciudadano a la participación”, indicó Legro.Los Progresistas surgieron de una disidencia del Polo Democrático que se jugó con Gustavo Petro en las elecciones en Bogotá y que han querido formar un grupo aparte, pero no poseen personería jurídica para inscribir candidato.Desde una u otra orilla, la Unidad Nacional Vallecaucana o el Polo Democrático, se ha convertido casi en un cliché el propósito que se busca en estas elecciones atípicas del próximo 1 de enero: “Hay que recuperar la gobernabilidad en el departamento y empezar a enderezar el rumbo de las finanzas. Es por eso que el Valle no puede volverse a equivocar”, repiten dirigentes de todos los sectores. Pero aunque esa preocupación suene reiterativa, la gobernadora (e) del Valle, Adriana Carabalí, les dio la razón a quienes la esgrimen, cuando el pasado martes dijo que la situación financiera del Departamento es tan crítica, que debemos acogernos a Ley 550 o de insolvencia. Eso explica porque muchos dirigentes insisten en que equivocarse, no puede volver a ser una opción. “El escenario político vallecaucano nos exige ir más allá de nuestras diferencias y atrevernos a trabajar en conjunto para hacerlo bien”, concluyó el concejal Michel Maya, del Partido Verde.

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