El 'camello' que se ha vuelto conseguir trabajo en Cartago

El 'camello' que se ha vuelto conseguir trabajo en Cartago

Mayo 08, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Mónica Garzón Valencia | Reportera de CartagoHoy

El pequeño comercio y la informalidad son las principales fuentes de trabajo en Cartago. Panorama de cómo se ganan la vida la mayoría de los cartagüeños, a propósito de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo.

Durante 18 años, Víctor Pérez se levantó todos los días con la tranquilidad de tener trabajo y, por ende, un sustento para los suyos. Sin embargo, el pasado miércoles esa sensación se esfumó.Ese día, Víctor y 29 empleados más de Curtiembres Fagarcía Ltda. se quedaron sin trabajo. La empresa de origen cartagüeño, que en sus primeros años dio empleo a más de 200 personas, cerró definitivamente sus puertas.Ahora, el futuro laboral para Víctor y sus demás compañeros es incierto. Asegura que no sabe qué va a hacer, pues es consciente de que con sus 53 años de edad y sin un título de bachiller, sus posibilidades son reducidas.“Estamos preocupados porque a estas alturas de la vida quién nos va a dar trabajo. Además, en Cartago no hay dónde buscar empleo”, aseguró con un dejo de desesperanza.Y es que en la Villa de Robledo, aunque no hay una cifra oficial sobre el número de desempleados, se habla de que la situación es crítica. César Tiberio Marín, director ejecutivo de Fenalco capítulo Cartago, sostiene que“el comercio, que es el mayor generador de empleo, porque aquí no hay industria, está estancado. La dinámica de la ciudad en este tema es la misma de hace diez años y eso impide que la empresas avancen y permitan aumentar la oferta laboral”.Para el líder de los comerciantes locales, lo que conlleva al estancamiento del sector no es solo la crisis económica, sino también la poca visión para aprovechar la ventaja competitiva que le da a la localidad el ser reconocida como ‘la capital del norte del Valle’.“Aquí no se ha sabido explotar ese tema y por eso muchos pobladores con capacidad de compra se van a otra ciudades como Pereira. Es común que, por ejemplo, un almacén que genera dos empleos, abra hoy sus puertas y en seis meses cierre, porque los ingresos no dan y la gente no suele tener un ‘colchón’ para sostener económicamente un negocio”, explica.En ese sentido, recientes estadísticas de la Cámara de Comercio de Cartago indican que en el primer trimestre del 2013 en la Villa de Robledo fueron liquidadas un total de 295 empresas, 58 más que en el primer trimestre de 2012.A la crisis que atraviesan los propietarios de almacenes, se suma que su capacidad de contratación es reducida y, según César Tiberio, cuando se generan puestos de trabajo no se cumplen con el mínimo de requisitos exigidos por la ley, incluso en el caso de los profesionales.Marcela Jaramillo, por ejemplo, es una comunicadora social que renunció a su último empleo porque el pago era inferior al salario mínimo, sin prestaciones de ley y con horarios que excedían las ocho horas.“Cartago es una ciudad sin oportunidades para los profesionales. Mi deseo es quedarme aquí, pero como las probabilidades en mi campo son limitadas, debo adecuarme al municipio o sea incursionar en las ventas; esto sin dejar de lado la búsqueda de posibilidades en otra ciudad”, comenta quien suma 24 años de edad.InformalidadComo en muchas ciudades del país, en la Villa de Robledo la ausencia de oportunidades laborales se ve reflejada en el aumento considerable de la informalidad. Así, negocios como la venta de minutos a celular, el mototaxismo o las ventas ambulantes de comida se han vuelto parte del paisaje y una opción para quienes se cansaron de buscar empleo.“Cuando llegué, hace seis años, éramos pocos, ahora somos cerca de quince vendedores, solo en este sitio. La competencia es difícil, pero es la posibilidad de llevar algo a la casa, en vista de que no hay más trabajo”, dice Gildardo Orozco, vendedor de minutos a celular en el Parque de Bolívar.De hecho, ese lugar es el más ‘solicitado’ por muchos de quienes se dedican al rebusque. No en vano, solo durante el mes de diciembre, la Secretaría de Gobierno Municipal recibió 48 solicitudes de permisos para ventas ambulantes en ese sector.A ello se suma el negocio creciente del mototaxismo, del cual, según cifras manejadas por los informales, hacen parte 2500 personas, aunque en Tránsito Municipal se asegura que son mil. “Soy madre cabeza de hogar y tengo dos niños que dependen solo de mí. Antes trabajaba en restaurantes, pero me quedé sin empleo hace nueve meses y no tuve otra opción”, relata Maritza Ramírez, quien lleva pasajeros por toda la localidad.Ante este panorama, la Administración Municipal está buscando que importantes empresas se instalen en Cartago y generen más oportunidades de trabajo.Es así como en los próximos meses se espera la apertura de varios supermercados ARA, “que generarían cerca de 55 empleos, con sus dos primeros establecimientos. En total, la marca quiere abrir cinco aquí”, explica el Director Ejecutivo de Fenalco.Añade que La 14, Colanta y una empresa productora de icopor, que generaría 50 puestos de trabajo, tienen intenciones de establecerse en este municipio del norte del Valle del Cauca. “Además, Carrefour cambia de razón social y va a necesitar más empleados”, precisa, antes de anunciar la apertura de un nuevo centro comercial en la ciudad.Mientras eso sucede, Víctor, Marcela, Maritza y decenas de cartagüeños más no tienen más opción que seguir ‘rebuscándosela’ para demostrar que sí se la pueden ganar haciendo lo que les gusta: trabajar.

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