Degollan y balean a menor de edad en Palmira

Diciembre 04, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Degollan y balean a menor de edad en Palmira

Edwin Alexis Restrepo Rivas, de 15 años de edad.

Edwin Alexis Restrepo Rivas, de 15 años de edad, fue asesinado este viernes en la noche. Al menor, residente en el barrio Loreto, de Palmira, lo hirieron y lo degollaron con arma blanca y le propinaron varios impactos de arma de fuego en la cara y en la espalda.

Consternados se encuentran los palmiranos con el brutal homicidio de un menor de 15 años de edad, quien fue degollado y herido con arma blanca en varias partes del cuerpo, al tiempo que le propinaron varios impactos de arma de fuego en la cara y la espalda. El impresionante crimen se registró el pasado viernes, hacia las 11:00 de la noche, en el barrio Loreto, a una cuadra de la casa donde vivía el menor con su madre y sus cuatro hermanos. Ese día, recordó doña Luz Dary, madre del joven Edwin Alexis Restrepo Rivas, de 15 años de edad, ella llegó a su vivienda ubicada en la calle 39 número 34A - 40, pero no lo encontró. Eran como las 10:30 de la noche. Había llegado de peinar a una hermana. Estaba lloviendo muy fuerte en el sector. A los pocos minutos escuchó unos disparos y entonces alguien tocó a su puerta para decirle que habían asesinado a su hijo. Ella lo encontró tirado en el piso, ya sin vida, con múltiples heridas de arma blanca y de fuego. "Lo destrozaron", aseguró doña Luz Dary con enorme fortaleza mientras afirma que no sabe porqué mataron de esa manera a su hijo, el mayor de cuatro hermanos. "Él no estaba trabajando, ni estudiando, pero no le hacía daño a nadie. No hay explicación para lo que pasó. Mi hijo tenía un tiro en la espalda y tres en la cara. Lo degollaron y también lo apuñalearon varias veces en el costado derecho. No había necesidad de hacer eso", insiste la mujer, quien reitera que "Dios sacará a la luz pública muy pronto todo lo que pasó". La familia es cristiana y se ha refugiado en la fe para sobrellevar el peso de esta tragedia que no entiende y que no quiere que le suceda a más personas."Si eso hicieron con él, lo pueden hacer con cualquiera. Hay que pararlo", sostiene doña Luz Dary, rodeada de parientes y amigos que le ofrecen palabras de consuelo. Lo más triste, dicen los conocidos de la víctima, es que nadie en el barrio se atreve a denunciar lo que pasó. Nadie vio a los asesinos del menor. Impera la ley del silencio. Finalmente, con una sonrisa, recuerda que Edwin Alexis, un día antes de su muerte le había prometido que le iba a regalar una casa.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad