Cultivos de arroz orgánico en Jamundí, un paraíso para las aves

Cultivos de arroz orgánico en Jamundí, un paraíso para las aves

Agosto 22, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Marjorie Galezo Muñoz | El País
Cultivos de arroz orgánico en Jamundí, un paraíso para las aves

Los cultivos con semilleros son también una importante fuente de empleo para hombres y mujeres de esta región del sur del Valle del Cauca.

El proyecto las ‘Alas del arroz’, usa métodos de producción del cereal más limpia y amigable con el medio ambiente, propiciando un sitio para la llegada de especies que migran de países como Canadá -en las temporadas de agosto y septiembre- hasta este rincón del corregimiento de Timba.

En un verdadero paraíso para las aves se están convirtiendo los cultivos de arroz orgánico de la vereda La Bertha, en el municipio de Jamundí, sur del Valle del Cauca.En medio de los humedales, cientos de aves residentes y migratorias tienen el mejor escenario para vivir. Se trata de un proyecto que en sus inicios, hace algo más de cinco años, se conoció como las ‘Alas del arroz’, donde además de intentar una producción del cereal más limpia y amigable con el medio ambiente, se propicia un sitio para la llegada de especies que migran de países como Canadá -en las temporadas de agosto y septiembre- hasta este rincón del corregimiento de Timba.Pero aunque sus propósitos son nobles, el tema de la comercialización del arroz amenaza con negarle un exitoso desarrollo. En el momento su único comprador es ‘Arroz Blanquita’ y todavía no ha sido posible llevarlo hasta consumidores interesados en alimentos orgánicos. Sin embargo, la comunidad junto con las organizaciones que los apoya siguen trabajando y buscando estos canales. Ejemplo de perseveranciaDesde hace cinco años José Jarvi Bazán cultiva arroz orgánico en su finca El Renacer, en un terreno de 4,5 hectáreas, donde tiene además un galpón con 2.856 pollos y una cerca viva con árboles frutales libres de fungicidas y plagicidas químicos.Su arroz, que ocupa 2,2 hectáreas, ya estaba espigado y madurado en los primeros días de julio y para mediados de agosto se esperaba que estuviera listo para podarle la maleza ‘liendra de puerco’ que se asoma entre las hojas y luego cortarlo para extraer el cereal.Con esta cosecha esperaba recoger un poco más de doce toneladas para compensar la inversión de $4.600.000.“Cinco toneladas es lo normal en un cultivo orgánico, pero cuando ya se tiene cierto tiempo el arroz se va estableciendo y la producción aumenta, seis toneladas por hectáreas es rentable, pero aspiro a alcanzar las siete que fácilmente se obtienen con los productos químicos”, dice José Jarvi Bazán en un tono optimista.El Renacer está en medio de varias fincas cultivadas de arroz que fueron heredadas y cuyos dueños se asoman tímidamente a las técnicas orgánicas.La cosecha de Bazán, que ya estaba vendida en una gran proporción a Arroz Blanquita, es producto de la constancia de este líder que intenta levantar el ánimo de sus vecinos para que vuelvan a lo orgánico, siembren y cosechen sin miedo porque hay un mercado esperando. “Necesitamos un molino y más ayuda gubernamental para que esto no sea solo un propósito de la comunidad y la Asociación Calidris que nos acompaña”, dijo Elsa Uribias, quien ya hace sus primeros intentos para sacar una cosecha orgánica.Hábitat para las aves“La vereda, por tener un mosaico de ambientes con cultivos, guadales, pequeños bosques, el río Cauca y humedales naturales, ya es un ambiente propicio para que haya aves permanentemente. El detalle es que descubrimos que se están reproduciendo aquí y ese es un hecho muy importante porque las especies se reproducen solo cuando encuentran condiciones óptimas”, dice Luis Fernando Castillo, director de la Asociación Calidris.De acuerdo con Yanira Cifuentes, bióloga de la Asociación Calidris y responsable del programa de las ‘Alas del Arroz’, se han identificado en esta zona aves residentes como pollas de agua, patos o iguasas, pellares, garzas, carraos y coquitos.En cuanto a las migratorias, se ha observado pato canadiense, correlimos o andarrios y cigüeñuela. Adicional a las especies acuáticas también llegan a los arrozales pájaros como reinitas y zorzales.“Para Colombia es un orgullo que los arrozales y otros humedales sean visitados por aves migratorias, lo cual indica que aún tenemos sitios aptos para ofrecer refugio y alimentación, al tiempo que estamos compartiendo fauna con otros países”, agregó la experta. “Colombia es reconocido como uno de los países con mayor número de especies de aves en el mundo y las migratorias enriquecen este listado y este nombre. Cabe resaltar que las aves cumplen funciones primordiales en la naturaleza: son controladores de plagas, polinizadores, dispersores de semillas, entre otros”, concluyó la bióloga.La Asociación Calidris trabaja en el apoyo y capacitación de los agricultores gestionando, además, la entrada de otros sectores gubernamentales como la Corporación Autónoma Regional del Cauca, CVC, y la Gobernación del Valle. En su etapa inicial el proyecto también contó con la asesoría técnica y de desarrollo comunitario de la Corporación de Estudios Interdisciplinarios y Asesoría Técnica, Cetec.

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