Cultivos afectados e incendios, efecto del Fenómeno del Niño en norte del Valle

Octubre 02, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Mónica Andrea Arias | Reportera de CartagoHoy
Cultivos afectados e incendios, efecto del Fenómeno del Niño en norte del Valle

En Cartago y localidades aledañas se han registrado temperaturas superiores a 36 grados centígrados.

Aunque no existe riesgo de racionamiento de agua, el intenso verano ha ocasionado desabastecimiento de alimentos porque los cultivos de la región se retrasaron. Los incendios forestales también están a la orden del día. Balance de la sequía.

Retraso en los cultivos semestralizados, disminución de los ingresos en diversas industrias, sequía en ríos y quebradas y una temperatura que supera los 36 grados a la sombra son los efectos de la ola de calor en el norte del Valle del Cauca.El panorama no es muy distinto al de otras zonas del departamento, a no ser porque el Norte es la despensa hortofrutícola de la región y de gran parte del país y a que hoy por hoy los sembrados están frenados.Carlos Chacón, director del Comité Multisectorial del Norte, calificó como una paradoja la actual situación de los agricultores, puesto que en los últimos dos años las cosechas se perdieron por el invierno y ahora no hay por falta de lluvias.Así es como los cultivos que debían sembrarse a inicios de septiembre, como maíz y caña, aún no han sido plantados, dado que en épocas de sequía deben pagar por el riego entre $120.000 y $130.000 por hectárea sembrada durante una hora.Eso sucede en las zonas planas de Obando, La Victoria y Cartago, que comprenden el Distrito Asonorte. “Ante los altos costos, el plan B que tenemos es esperar las lluvias, que se cree ya empezaron a llegar”, señaló Chacón.Ahora bien, en La Unión, Toro y Roldanillo, donde opera el distrito de riego Asorut, que cubre alrededor de 10.300 hectáreas de frutales y hortalizas, la situación también es complicada, ya que, según comentó su gerente Ciro Escarria, si el nivel del río Cauca sigue bajando, en dos semanas no se podrá bombear agua.“Hasta ahora no se ha dejado de regar, pero no se ha podido atender a tiempo. Si sigue la sequía, se afectarán los cultivos de pan coger” señaló.El asunto es que el retraso en los sembrados no solo afecta a los agricultores sino también a quienes trabajan en ese sector. El ingeniero agrónomo Mario Tamayo explicó que, por ejemplo, la venta de agroquímicos e insumos se ha reducido en un 40% y a el sector transportador se ha visto menguado, como el uso de mano de obra que trabaja a destajo.“En los cultivos de uva en La Unión aplican fungicida tres veces por semana, ya solo aplican una porque por la ausencia de lluvias no se desarrollan los hongos que son los que hay que controlar”, explicó.En la zona de montaña la preocupación es para los cafeteros. Según comentaron algunos sembradores de Ansermanuevo, la cosecha no estará como se esperaba, porque en gran parte será pasilla y ésta se vende a precios muy bajos, aunque la inversión siga siendo la misma.Arden las montañasLos incendios forestales también han estado a la orden del día por la ola de calor, especialmente en El Cairo, Bolívar, Versalles, La Victoria y Obando, donde se han afectado más de 400 hectáreas de terreno.Julián Ramiro Vargas, director de la Dar Brut de la CVC, afirmó que las autoridades ambientales están muy preocupadas por las alteraciones del clima y están alertando a las instituciones y a la comunidad en general sobre el cuidado que se debe tener, especialmente por la escasez del agua y la ocurrencia de conflagraciones.En El Cairo, por ejemplo, el Cuerpo de Bomberos tiene el registro de tres grandes incendios -el último sucedió el pasado domingo 16 de septiembre- en los que se quemaron 210 hectáreas de pastizales, cafetales y frutales. Los hechos se presentaron en el corregimiento La Guardia y la vereda Puerto Buñuelo.En Bolívar, Fabián Varona, comandante del Cuerpo de Bomberos, informó de la quema de 90 hectáreas en la ladera y el piedemonte, mientras que, en Versalles, el sargento de Bomberos Rigoberto Gallego comentó que en las últimas semanas atendieron cuatro incendios y que el más grande fue en el corregimiento Puerto Nuevo, donde ardieron 80 hectáreas de pastos en la vereda La Argentina.“A veces son quemas controladas de las que salen chispas y el fuego se sale de control. Hacemos un llamado para que las personas se abstengan de hacer quemas”, insistió.En efecto, Fabio Calero, coordinador del proyecto de prevención y control de incendios forestales de la CVC, afirmó que se debe evitar encender hogueras y hacer quemas agrícolas abiertas o fogatas recreativas.Ríos secosEl Director de la Dar Brut indicó que si bien no hay riesgo de desabastecimiento de agua en el norte del departamento, los principales afluentes del Cauca están muy bajos, entre ellos las quebradas Los Micos y El Naranjo y los ríos La Paila, Las Cañas, Pescador y La Vieja.“No obstante, con el embalse Sara Brut no hay riesgo de racionamiento para más o menos 120.000 personas de siete municipios y cinco corregimientos de la zona”, puntualizó.A esto se suma que las pocas lluvias que se presentaron esta semana, según la CVC, sirvieron para aumentar el caudal de La Vieja en 43 milímetros.No obstante, los caudales del Cauca permanecieron estables en La Victoria y Anacaro, entre Ansermanuevo y Cartago.A su vez, el director general de la CVC, Óscar Libardo Campo, advirtió que la llegada de las precipitaciones no impide que se siga desarrollando el fenómeno de ‘El Niño’.Así las cosas, se espera que ‘San Pedro’ se acuerde pronto de los habitantes del norte del Valle del Cauca y no permita que se registre una escasez de alimentos o un alza desmesurada en sus precios.Agua aseguradaPese a las altas temperaturas y al bajo caudal de los ríos, la CVC anunció que los municipios de Bolívar, Roldanillo, Zarzal, La Unión, Toro, Obando, La Victoria y los corregimientos Ricaurte, San José, Santa Rita, Puerto Molina y Holguín tienen garantizado el suministro de agua potable, gracias al Sistema Regional de Abastecimiento de Agua, Sara Brut, localizado en el corregimiento Guacas, en Bolívar.Jesús Benítez Andrade, funcionario de Acuavalle y operador del sistema de conducción de agua del Sara Brut, explicó que el embalse se encuentra en sus máximos niveles: “esto nos genera tranquilidad, sin embargo, hay que tener en cuenta que el verano, al parecer, se extenderá por varios meses, motivo por el cual hay que hacer el mejor uso del preciado líquido”.En Cartago, Carlos Mario Mora, gerente de Empresas Municipales, señaló que por el momento tampoco hay riesgo de racionamiento en la ciudad, pero invitó a sus habitantes a hacer buen uso del agua y a optimizar el recurso en esta época de calor.

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