Crónica: así viven entre las tinieblas los habitantes de Buenaventura a causa de atentado

Noviembre 27, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País, Buenaventura
Crónica: así viven entre las tinieblas los habitantes de Buenaventura a causa de atentado

Las velas son las acompañantes de los locales comerciales que no cuentan con plantas eléctricas para contar con servicio de energía.

Restablecimiento de la energía, que estaba previsto para el miércoles, no se pudo lograr por problemas en zona del atentado. Incertidumbre entre los bonaverenses.

Un molesto e incómodo ruido se desprende de las más de 300 plantas eléctricas que hay en operación en las principales calles del centro de la ciudad. Este ruido es la señal de que Buenaventura esta viviendo un apagón más, el número nueve de su historia.El corte del fluido eléctrico, ocurrido el pasado martes a las 9: 40 a.m., cuando el Frente 30 de las Farc (afirma la Armada Nacional) colocó tres cargas de dinamita en una torre de energía y la activó a control remoto, puso de nuevo la registradora de pérdidas a funcionar para los más de 450 mil habitantes de Buenaventura.Una práctica que se ha hecho común desde febrero de 1990, cuando se presentó la primera voladura de una torre, en ese entonces era una infraestructura manejada por la CVC.Las primeras en lamentarse fueron las amas de casa que el pasado fin de semana habían ido de compras y tenían la nevera llena. “Nos ha tocado consumir la carne que teníamos para 15 días, también hemos regalado otra parte para que no se pierda, pues sin energía y sin saber cuándo llega no se puede guardar comida”, dijo Rosalba Riascos, habitante del barrio Caldas.El miércoles, durante el día la gente se aguantó el infierno de las plantas eléctricas que ensordecen, pero cuando iba llegando la noche, la gente comenzó a echar mano de velas, gaseosas frías que se conservan en algunas tiendas y supermercados para soportar la temperatura de hasta 38 grados que sofoca a los habitantes de algunas casas.El temor tampoco ha estado ausente, sobre todo entre quienes viven en los barrios donde se registran confrontaciones armadas entre los grupos armados ilegales, como la Comuna 12 y las zonas de baja mar.“Usted no sabe lo que es eso, si cuando hay luz uno vive con los nervios de punta, como será sin energía: solo se oyen gritos y disparos, pero nadie levanta una pestaña”, señaló Rosmira Rosero, habitante de la conocida calle de las Piedras Cantan.En medio del caos, el miedo y las pérdidas económicas, que según la Cámara de Comercio, superan los dos mil millones pesos, solo queda esperar y esperar.Las grandes tiendas de superficie como Éxito, Olímpica y La 14, están cerrando a las 7:00 p.m., el servicio público de transporte desde las 6:00 p.m. comienza a disminuir en un 50%, generando desesperación entre los usuarios.“A uno también le da miedo meterse a esos barrios de noche y sin energía”, afirmó Ricardo Zuluaga, un motorista de un colectivo de un servicio público que prefiere guardar su carro temprano. Trabajos en la torre“Los técnicos y operarios están en la zona de la torre derribada en el corregimiento de Aguas Claras, desde las 12:00 p.m. del miércoles, no podemos decir cuando se restablecerá el servicio, lo cierto es que se está trabajando a toda marcha con más de 60 personas para restituir el servicio”, aseguró Gloria Tejada, gerente de Epsa en Buenaventura.

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