Critican contrato para venta de licor en Valle del Cauca

Mayo 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Pese a tener un millonario pleito contra la ILV, al dueño de Dimerco se le dio permiso para que venda aguardiente y ron.

Francisco Aristizábal, representante legal de Dimerco SAS, en liquidación, quien tiene demandado al Departamento por una millonaria cifra debido a la cancelación del contrato que tenía para la distribución de los productos de la ILV, obtuvo el pasado 20 de abril de 2012, con otra empresa de su propiedad, un nuevo contrato con la Gobernación del Valle.El nuevo convenio tiene por objeto introducir y comercializar en el Departamento los productos Puro Colombia, que fabrica la Industria Colombia de Licores SAS, de la cual es accionista Aristizábal y está ubicada en el vecino departamento de Chocó.Este contrato hace parte de los 16 que firmó la Gobernación con empresas como Dana Wines, Vincorte, Diageo, Éxito y Carrefour para que introduzcan y comercialicen en el Valle aperitivos, vinos, whiskys, entre otros licores.El contrato que autoriza a Aristizábal para distribuir sus productos Puro Colombia en el Valle, a partir del 1 de junio próximo, fue firmado por el gobernador encargado Aurelio Iragorri Valencia y sus secretarias jurídica, Marta Huertas, y de Hacienda, Alma Carmenza Erazo.Esta funcionaria, quien se retiró de la Administración, afirmó que si bien ella no revisaba la parte jurídica ni la conveniencia de los mismos, considera que no hay nada ilegal ya que el “monopolio de las rentas por la venta de licores es potestad de la Gobernación y el Departamento tiene la misión de propender el incremento de las mismas. Además, todos los contratistas pagan un valor de acuerdo al grado de alcohol de los productos que venden, algo que está reglamentado por un Decreto Nacional”.Pese a ser parte de una estrategia con la que la Gobernación buscaba incrementar las rentas por venta de licores, el contrato identificado como el 417 de 2012, fue duramente criticado en la Asamblea del Valle por el diputado Rubiel Antonio Muñoz, quien cuestionó su conveniencia ya que es el único que permite la venta de aguardiente y ron, por lo tanto compite directamente con los productos de la ILV.“No puede ser que el señor Aristizábal, quien fue el distribuidor exclusivo de la ILV a través de Dimerco, y al que el exgobernador Angelino Garzón le caducó el contrato por la disminución en la venta de aguardiente Blanco, que pasó de 16 millones de botellas a 8 millones de botellas al año, y que hoy tiene demandado al Departamento por cerca de $45.000 millones, consiga licencia para vender su propio aguardiente y su propio ron, a través de otra empresa que entrará a competir con los productos de la ILV”, señaló Muñoz.¿Competencia desleal?Muñoz agregó, durante el tercer debate al Plan de Desarrollo, que este convenio pone en riesgo los recursos que el Valle aspira a recibir de la ILV para la salud y la educación durante el periodo 2012 – 2015, “porque le resta competitividad en el mercado al aguardiente Blanco y a los nuevos productos de la ILV”.Pero las críticas no paran allí. Los trabajadores de la ILV, a través del presidente de su sindicato, Sinaltralic, Víctor Manuel Escobar, manifestaron su preocupación por la firma del contrato que, según ellos, pone en riesgo el patrimonio más importante de los vallecaucanos: su empresa de licores. “Con este convenio la Industria de Licores del Valle será inviable antes de dos años y habrá que liquidarla o privatizarla” manifestó Escobar.Escobar agregó que “creemos que con este contrato arrancó la privatización disfrazada de la ILV, pues lo que se pretende es llevarla a la total crisis económica a la ILV para luego venderla al mejor postor. ¿Cómo es posible que autorizan vender el mismo tipo de licor en donde la empresa es líder y tiene el monopolio?”.Para explicar lo inconveniente de este contrato Escobar recordó que “los convenios siempre se firman entre departamentos pues deben ser recíprocos para que haya equilibrio. Por ejemplo, los productos de la Fábrica de Licores de Antioquia ingresan y se venden en el Valle y a cambio los nuestros ingresan y se venden en Antioquia, pero este contrato es con un privado y allí no hay reciprocidad posible, por lo tanto se pierde el equilibrio”.Otro aspecto que preocupa tiene que ver con el conocimiento del mercado regional que tiene Francisco Aristizábal y las amplias posibilidades de sacar ventaja en la introducción de sus productos debido a las limitaciones que tiene la ILV para la degustación. “Es que tras la sanción impuesta por la Contraloría no hay igualdad de competencia en el sector entre privados y fábricas estatales”, dicen los obreros de la ILV.“Los de Dimerco conocen bien nuestro mercado ya que fueron los distribuidores de la ILV. Como si esto no fuera suficiente para estar alarmados resulta que ellos pidieron permiso para que Casa Grajales les realizara la maquila de sus aguardiente y su ron, autorización que tenía la condición de que esos productos se iban a vender fuera de las fronteras del Valle, pero ahora con el permiso para vender dentro del departamento eso no es claro”, aseguró Escobar.El representante del sindicato afirmó tener temor porque “estos son negocios de mucho dinero y no sabemos qué se nos pueda venir encima, por eso pedimos a los diputados que abran el debate y recuerden que la ordenanza 301 permite anular un negocio si afecta los intereses del Departamento o es inconveniente”. “Ellos venían pidiendo ese permiso desde hace rato y no entendemos por qué Iragorri, que iba a estar pocos días y que no conoce la situación, da semejante permiso. ¿Qué hay detrás de esa autorización?”, se pregunta Escobar.

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