Construcción del malecón de Buenaventura siembra temores y esperanzas

Mayo 14, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Buenaventura

Reubicación de negocios informales y familias que habitan zonas de baja mar está todavía sin resolver.

La construcción del malecón a orillas de la bahía de Buenaventura, genera dudas y temores entre quienes habitan la zona, aunque guardan la esperanza de un mejor destino.El proyecto de renovación urbanística, similar a lo que se hizo en Guayaquil, Ecuador, está dividido en cuatro fases. La primera, la que debe arrancar en agosto de este año, comprende el parque Néstor Urbano Tenorio.La segunda fase, prevista para despegar 13 meses después, comprende el sector del muro perimetral que rodea el barrio más antiguo del puerto, el San José, más conocido como “Xandú”.Una tercera y cuarta etapas, más allá del 2015, incluye las zonas de baja mar de los barrios Muro Yusti, Pueblo Nuevo, Viento Libre, La Playita, Alfonso López, Lleras, El Jorge, Palo Seco y finalmente, El Piñal.“Si nos sacan sin darnos una alternativa de reubicación, nos harían un grave daño, hay comerciantes que tienen más de 20 años de estar con su negocios en este sector”, dice Leoncio González, presidente de la Asociación de Vendedores del Parque Néstor Urbano Tenorio, epicentro de la primera etapa del proyecto.Destacó que hasta el momento no se ha dialogado con ellos sobre lo que va a pasar, “pues no nos pueden sacar así, ya que ello causaría un impacto social muy grande”.En esta zona de 53.000 metros cuadrados se encuentra el actual parque, el único espacio de recreación pasiva, donde acuden miles de personas especialmente los fines de semana a disfrutar el paisaje.Sin embargo, esta situación ha generado una invasión de vendedores ambulantes que han deprimido este sitio como centro de recreación, mientras la delincuencia se ha tomado algunos sectores. “Hemos contabilizado más de 148 negocios asentados en el parque, mucho de ellos con varios años allí. Algunos han comenzado a aceptar que las cosas van cambiar, ya que la obra beneficiará a todos”, afirma José Pablo Castillo, gerente de la fundación Malecón Bahía de la Cruz, entidad que tiene a su cargo la ejecución de esta obra.En la primera etapa se van a invertir más de $27.000 millones, para un cambio total del parque, con más sitios de recreación sana para las familias, parqueaderos, muelles turísticos y de nativos, entre otros atractivos.“De igual forma los edificios, hoteles, restaurantes y otros negocios vecinos se verán beneficiados con un mejor entorno, pero también es cierto es que deberán contribuir con mayores impuestos, pues la renovación urbana va a ser muy significativa, ya que le cambiará la cara a Buenaventura”, precisó Castillo.Mientras los temores y dudas asaltan a los comerciantes del parque, los habitantes del barrio San José han prendido las alertas sobre lo que les puede pasar a finales del próximo año cuando la segunda fase del Malecón llegue hasta ellos.“Nosotros no nos queremos ir, es nuestro hogar. Este fue el primer barrio de la ciudad, por donde se asegura entraron los conquistadores a la isla de Cascajal”, señala Aura Cecilia González, quien lleva más de 45 años habitando este sector de baja mar. Insiste en que la mayoría de las 300 familias que lo habitan no se dejarán sacar de su barrio, pues no tienen recursos para desplazarse a otro sitio. “Comprendemos el temor de la gente de dejar el sitio donde han vivido, pero no pueden comparar las ventajas que tendrán con las nuevas viviendas que se les entregarán en la Urbanización San Antonio, con todos los servicios públicos. Lo que pasa es que hay que garantizarles unos ingresos para que no se sientan perjudicados”, sostiene Castillo.El malecón tiene un costo de $160.000 millones. Pero mientras se define su finaciación, la reubicación de familias sigue siendo un punto todavía pendiente.

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